el ombligo de piedra

 

      EL OMBLIGO DE PIEDRA

La columna de Rogelio Ramos Signes

Todo tiempo pasado (tal vez) fue mejor

Dicen que eran épocas mejores; pero, si nos atenemos a los avisos publicitarios, a una joven de 19 años le decían «la solterona» sólo porque no usaba jabón Palmolive. Claro que ella se lo buscaba; porque Palmolive, que como su nombre lo indica, estaba fabricado con «balsámicos aceites de oliva y de palma», era usado por las mellicitas Dionne, y nadie (que yo sepa, nadie) jamás les dijo «solteronas» a esos angelitos. Eran épocas cuando el triunfo estaba reservado a los más aptos; es decir, a los que seguían por correo un Curso de Cálculo Mercantil; cuando el cerebro dormido (no el de los lectores de don Jorge Manrique, obviamente) se despertaba con Nucleodyne; cuando 9 de cada 10 enfermedades se evitaban con el antiséptico Lysoform; cuando el «albricias para el mundo femenino» se llamaba crema Lechuga; y cuando el apetito de los hijos se estimulaba con Taniol.

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El ombligo de piedra

 

 

 

    EL OMBLIGO DE PIEDRA

La columna de Rogelio Ramos Signes

  Yo te bautizo Rock & Roll

 

Al momento de elegir el nombre artístico que habrá de identificarlos a lo largo de su carrera, los grupos de rock (y afines) demuestran tener mucha imaginación. Paralelamente, también, dejan al descubierto sus gustos y sus intereses, no siempre comerciales, aunque culturales tampoco. A veces la elección de un nombre es un homenaje. 

Si es por haber, hay de todo. Están los más simples, los que no quieren complicarse demasiado tratando de ser originales. Éstos optan por el artículo determinado «Los», y a continuación le agregan el nombre de cualquier animal (Gatos, Perros, Piojos, Lobos). Están, o estuvieron, los «eternamente rebeldes» que tanto pueden llamarse Damned (Condenados, Detestables, Malditos), Clash (Choque, Golpe Violento, Lucha) o bien Iron Maiden (La Dama de Hierro, visto superficialmente; aunque también sabemos que ése era el nombre de un aparato medieval de tortura). Los padres de esta corriente heavy (pesada) fueron mucho más imaginativos y jugaron con la desorientación. Led Zeppelin tomó su nombre del inventor del globo dirigible apellidado así y le agregó la aclaración «Led», transformándolo en algo parecido a Zeppelin de Mano; originalidad muy propia de los grupos surgidos en los 60. Y Deep Purple (Púrpura Intenso), la otra gran banda heavy, se inspiró en una canción dulzona que cantaba Bing Crosby allá por los 40, aunque parezca mentira. 

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 Francisco Zamora

 

 

   Queremos tanto a Julio*

Por Francisco Zamora

 

Son las tres de la mañana del 26 de Agosto de 2015. Hoy se cumplirían 101 años del nacimiento de Julio Cortázar. También se cumplen siete días y un par de horas desde que intento escribir algo sobre él y no se me ocurre qué ni cómo.

Mientras manejo, me baño, leo – incluso a otros autores- , una sola pregunta ronda mi cabeza: "¿Cómo escribir sobre el hombre que ha cambiado por completo tu forma de ver el mundo – y la literatura, claro- y no quedarse corto?"
En estos últimos días he releído sus cuentos, hojeado biografías, buscado entrevistas y un par de notas sobre él y aún no sé cómo empezar a escribir sobre Julio.

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 Jaime Muñoz Vargas

 

 

 

    
ABC de bestias imaginarias

 

Jaime Muñoz Vargas

 

 

"La ciudad como un cerdo", de Paco Valdés Perezgasga; "Murciélagos, viajeros incansables de Oklahoma a Lerdo", de Celia López González; "A la pesca del ictiosaurio", de Héctor Esparza; "El culto a nuestros antepasados", de Leticia González Arratia y muchos textos e imágenes más ofrece el número 45 de Nomádica, revista de Ecodiversidad, arte e historia del norte de México. Para los interesados en esos temas, no tiene página saltable, salvo quizá las dos mías. En ellas coopero con el artículo que encabeza esta columna que es hoy como un bocadillo de degustación y aquí comienza:

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EL OMBLIGO DE PIEDRA

La columna de Rogelio Ramos Signes

Lo de soft y lo de diet que tiene lo light

Hubo épocas en que las cosas "no se tomaban con soda", aunque se usara el famoso dicho. Por contraposición, hoy que el consejo ha dejado de enunciarse de esa manera, las cosas "sí se toman con soda"; es decir, livianamente, sin pasión, "sin calentarse" como rezaría otro modismo algo más intemporal.

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