EDITORIAL

Hace algunos meses, cuando salió el primer número de Tardes amarillas, alguien me dijo que, de acuerdo a las generales de la ley, nuestra revista no estaría en la red por más de cinco o seis meses. Sin embargo, la fortuna está de nuestro lado. Hoy ya está disponible nuestro número diez (parece mentira ¿No?) y, según pasa el tiempo, seguimos creciendo.

Este número diez viene felizmente “recargado” y con muchas novedades. Lo primero que queremos es hablar sobre nuestros dos blogs asociados. En los esteros, sitio dedicado en exclusiva al microrrelato, trae textos imperdibles del tucumano Julio Estefan quien (y les ruego disculpen el “chivo”) tuvo la gentileza de acercarme personalmente al hotel donde me hospedaba en Tucumán dos de sus libros: La torre de papel y Juegos de superhéroes. Los textos que se incluyen pertenecen al primero que fuera prologado por Dóra Backuz profesora de la Universidad Católica Pazmány Peter de Hungría. En cuanto a La Poesía de Tardes Amarillas, esta vez está engalanada con una de los voce poéticas más importantes en la historia literaria de Jujuy: Raúl Galán. Aunque ya lo saben, nunca es malo recordar que ambos sitios pueden ser visitados de manera independiente o se puede acceder a ellos a través del enlace de nuestra revista.

Vamos a lo sustancial. A veinte años de la muerte de Don Edmundo Valadés, Tardes amarillas publica un artículo que firma el Dr. Omar David Ávalos Chávez: EDMUNDO VALADÉS: mester de orfebrería brevística minificcional y que nos fuera enviado por Alfonso Pedraza para participar de esta manera en la serie de eventos organizados por ellos para conmemorar esta fecha. No es el único aporte que nos llega desde México. José Manuel Ortiz Soto (Cirujano pediatra y excelente escritor) nos habla de la extraña (o no tanto) simbiosis entre Medicina y Literatura.

Nuestro querido amigo Rogelio Ramos Signes inaugura su columna El ombligo de piedra, una verdadera delicia que provocará un inmenso placer estético en todos aquellos que lean estos microensayos que fueran publicados en la revista  Arquitectura y Construcción entre 1995 y 2000 y que fueran reunidos en el libro que lleva el nombre de la columna que hoy estrenamos. Por su lado, nuestro Amigo cinéfilo, Claudio Rojo Cesca nos cuenta de su nostalgia en una nota imperdible: Paradiso Perdido.

También hemos recibido dos aportes desde la hemana Perú. Rony Vásquez Guevara nos da su opinión sobre los “Escritores negros” (o “Escritores fantasmas” como les llaman en otras geografías) mientras Carolina Cisneros Pinedo nos acerca una nueva mirada sobre el oficio de escritor con su El microrrelato y las infinitas realidades de mi alma, texto que fuera leído en la Jornada Trinacional Borrando Fronteras que fuera organizada por el Colectivo Ergo Sum en Chile el pasado mes de octubre y para quienes gustan de la poesía hay poemas de una joven escritora santiagueña Estefanía Páez Jiménez.

Por último, no queremos dejar de anunciar que ya estamos trabajando en el número once. Estamos en condiciones de anticipar que, a las habituales columnas de nuestros colaboradores, se agregarán, entre otros un artículo de Gloria Carmen Quispe sobre dos escritores jujeños, una crónica sobre Fontanarrosa del mexicano Jaime Muñoz Vargas yuna nota sin desperdicios del Dr. Armando Pérez de Nucci acerca de Cortázar y la política.

Espero que este número (y todos los que vienen), sean del agrado de todos.

                                                                     Antonio Cruz (Director)