Bentivoglio                                      It Follows (2015)

 

Director: David Robert Mitchell. Protagonistas: Maika Monroe, Keir Gilchrist, Daniel Zovatto, Jake Weary, Olivia Luccardi, Lili Sepe. USA. Duración: 100 Minutos.

 

                                                                           Alejandro Bentivoglio*

                                                                     (Especial para Tardes amarillas)

 

David Robert Mitchell escribe, produce y se hace cargo también de la dirección de esta película que comenzó el año circulando por festivales y recolectando un notable y merecido éxito. El argumento es, en primera instancia, simple. Una chica llamada Jay tiene algunas citas con un muchacho que conoció. Luego de un encuentro sexual entre ambos, Hugh duerme a Jay con cloroformo y ella despierta semidesnuda y atada a una silla debajo de una autopista. Hugh le dice que no va a lastimarla, pero que debe advertirle que ha sido maldecida. La maldición se manifiesta bajo cualquier forma humana. Podrá ser un amigo, un conocido o cualquier extraño. Siempre vendrá lentamente, caminando y solo podrá ser visto por quien porta la maldición. Ser alcanzado por el ente equivale a la muerte. 


En un principio, Jay, no cree nada de lo que le han dicho, pero a medida que pasa el tiempo, comprende que lo que le han dicho es cierto. Pronto comenzará a ver personas que se le acercan con lentitud, sin decir nada, como entes ausentes que solo caminan. La única forma de evitar la muerte es pasar la maldición en forma sexual.
Las motivaciones, las razones, las explicaciones son esquivas en el film. Existen algunas pinceladas poéticas incluso en algunas partes y también la ciudad se vuelve una realidad extraña, oprimente, dando la idea de que no hay dónde escapar. Especialmente porque no se comprende de qué se está escapando exactamente. Lo cual hace de la trama algo sumamente atractivo. La paranoia de los personajes se traslada al espectador, ya que la entidad no aparecerá nunca siguiendo la regla de películas de terror adolescentes de usar fuertes efectos de sonido o planos sorpresa. El perseguidor puede ser cualquiera y entrar en cualquier momento, de cualquier lado, lo que obliga a estar pendiente de cada persona que cruza por delante de la cámara. it follows
Aunque algunos han pretendido ver un carácter moralista en la película, una analogía de la conducta sexual supuestamente promiscua o incorrecta, pienso que justamente es lo contrario. El film se centra en los miedos (y tabues, al punto que en varios tramos está presente en forma simbólica el tema del incesto), no trata de decirnos que las conductas de los personajes son inmorales ni pretende dar consejos sino reflejar la inquietud que produjeron en su momento enfermedades como el SIDA o el simple terror que nos produce lo desconocido o nuestras visiones del mundo, las relaciones y la sexualidad. En este sentido, podría decirse que la película funciona como espejo de nuestros miedos, no como una lección de moral.
En otros aspectos, cabe también hacer notar los homenajes hechos en forma brillante al cine asiático (al estilo Ringu) o al cine de los 80, tanto en la ambientación como en el tipo de planos que hace recordar el Halloween de John Carpenter. También en el apartado sonoro la música se remonta al cine de terror de esos años. Esto sin perder nunca su carácter moderno ni perderse en homenajes o moralejas.
El resultado final es un fascinante ejercicio de terror psicológico y sobrenatural que convierte a un pequeño film en una de las mejores películas de terror de este año.

 

 

*Alejandro Bentivoglio (Buenos Aires) Poeta y microficcionista argentino es un apasionado del cine y de la música. Este artículo fue escrito para su publicación por Tardes amarillas. Los derechos son propiedad del autor. La imagen que acompaña la nota fue extraída de la página www.filmaffinity.com