LOS MITOS de Carlos A. Artayer*

Por Nora Díaz de Grupali

“Por un hombre pasan infinitos cielos”

“Por un hombre pasan infinitos cielos”Es un conjunto de diez poesías libres, con un mundo poético en cada verso. Están enlazadas de tal manera que la conclusión es un pensamiento o ideales de infinitud. El orden tiene un sentido cíclico que va de lo universal cosmogónico hasta el hombre en “su llegada relativa”. Se sucede así: punto de partida, la noche, los infalibles ciegos, los amantes, el poema, el día, los números, los mitos, el hombre y la llegada relativa. 

Todos estos temas poéticos están propuestos en la primera “punto de partida” a manera de motivación que cierra con “llegada relativa”.

Veamos esta estructura:

Punto de partida                                    poema N° 1

La noche                                                poema N° 2

Con sus infalibles ciegos                       poema N° 3

Con los amantes dormidos al fin           poema N° 4

Sobre un poema                                    poema N° 5

O el día                                                  poema N° 6

Y su destreza

En recomponer los números                  poema N° 7

La incuria del amor,

Tanta mentira

Para que el mundo siga

Hasta el osario de su propia ficción,

Carne de espejos.

Un adarme de luz

Sostiene las galaxias

Aunque sea la realidad

Un nuevo mito                                         poema N° 8

En este lugar

Postulo

Que por un hombre                                  poema N° 9

Pasan infinitos cielos.

Con el encabalgamiento del penúltimo verso y el último expone el título de esta obra.

Referencia al título: veamos cómo se interpreta el cielo en las mitologías: según Lec Benois, lo que concierne al cielo, chandogya Opanishad es “en el origen todo el universo no era más que no ser. Divino ser.”

…..

En otros pueblos orientales “la cúpula celeste se relaciona con la tienda del nómada, como el presintiera, que el espacio tridimensional es solo una tapadera que impide la penetración en otro mundo.

Además, hay una relación del cielo con el mito de la catástrofe cósmica considerada por W. Blacke.

En la antigüedad, se habló de cielo y cielos por que se concebía la existencia de cuerpos celestes con sus propios espacios. Intuían las leyes de gravedad, movimiento y de conjuntos; de otra manera, apreciaban la existencia de lo continuo y lo discontinuo.

De acuerdo con lo expuesto se puede inferir que los cielos, en esta obra de Carlos Artayer, simboliza desde lo original, el no ser, como una potencia del hombre; “por un hombre pasan infinitos cielos”, significa las infinitas posibilidades de su ser en ese “no ser” con una esperanza futura del “divino ser” en su realización final.

La obra se organiza desde “punto de partida” y en su primer verso libre, la palabra noche representa el inconsciente del poeta, revelando aún más por sus “infalibles ciegos” para poder postular la conclusión: “por un hombre pasan infinitos cielos”.

En “la noche” simbolizada con “la repentina ausencia”, “heridas resignadas”, “abandono circunstancial de piel”… preludia la conclusión un pensamiento de profunda manifestación mítica:

“mientras madura la verdad

En piedras”

Concluye

“por un mismo sueño

Pasan infinitas muertes”

En este fragmento consideremos el significado mítico de piedras.

Según cirlot la piedra simboliza al ser, la cohesión y la conformidad consigo mismo. “es la música petrificada de la creación”. (4)

Existieron piedras veneradas entre los griegos, romanos  y otras civilizaciones antiguas, recordemos con el génesis: “y esta piedra que he alzado como un pilar será la casa de Dios”. (20. 61-19) 

Otra importante interpretación es la que se refiere a la piedra filosofal de la alquimia. Representa “la unidad de los contrarios, la integración del yo consciente con su parte femenina e inconsciente y en consecuencia es símbolo de la totalidad”. (4)

Según Evola, la piel es símbolo del cuerpo, considerándolo a este como algo “fijo” y en oposición a lo dinámico del espíritu o deseos.

Entonces, “la maduración en piedras” sería un pensamiento coherente con el contenido de la potencialidad advertida ya en un “punto de partida”, sería la integración de yo consciente, sería el camino cierto que apunta a la formación de la totalidad interior.

La conclusión “por un sueño pasan infinitas muertes” sugerimos que muertes son ciclos, retornos, periodos cumplidos y resulta una expresión paralela, por su contenido anterior:

“por un hombre                                                          “por un mismo sueño

Pasan infinitos cielos”                                                 pasan infinitas muertes”

En la tercera poesía “el día”, la palabra luz representa  el espíritu humano en su manifestación metafísica de la sabiduría, a la vez dotada de contenido cósmico:

“sabiduría de la luz

De astral sigilo”

Resulta sugestiva la sucesión de ideas expuestas a la luz del día como: “relación numeral del arco iris”, “oído naciente”, “razón de la palabra”, y el “exacto mediodía” para ofrecer los dos últimos versos:

“por el que pasan

Infinitas sombras”

Consideramos que el arco iris, símbolo de un mundo sideral, representa la unión y el perdón concebido por Dios y después del diluvio, a la raza humana. Según la teoría de los sueños es símbolo de calma o de irrealidad. Sombras: si el sol es la luz, símbolo de espíritu, la sombra es considerada el doble de negativo del cuerpo. Es la imagen de lo interior. Es considerada como el “otro yo”. Para Yuag la sombra simboliza la parte instintiva del individuo.

Entonces:

“relación numeral del arco iris

Sobre las tercas pupilas”

¿Es la visión del hombre que conoce la pérdida de su paraíso?

En los versos siguientes:

“por definir el aire

Del exacto mediodía”

Con aire puede inferirse ya el mensaje de esta poesía “el día”.

El aire entre los griegos significo un dios bienhechor, en otras diversas mitologías y en su simbología general, el aire está asociado a lo masculino, activo y creador.

“la razón de la palabra” es una expresión por definir a su Dios, al ser supremo con su magnitud bienhechora y perfecta, dada esta cualidad en “exacto mediodía”, porque sabe que por su humanidad pasan las fuerzas instintivas, las bajas pasiones, las debilidades que también considera infinitas, antes dichas en:

“la incuria del amor,

Tanta mentira

Para que el mundo siga”

Otras:

“por la repentina ausencia

De la sangre habitual

Las que  seducen las heridas

Resignadas”

……..

Es el eterno presente. Es el ciego que puede verlo todo al que solo puede mirar hacia adentro. El que proyecta el sol hacia el interior.

El hombre normal es el que percibe el mundo físico con sus ojos, el que ve las formas y colores de las cosas; el que descubre la perspectiva de sí mismo en su espacio, en cambio no tiene la dimensión más profunda, aquella que se logra precisamente por la falta de los ojos físicos. El ciego es el que puede ver más allá de los sentimientos. No se equivoca. El ciego es “infalible” es el que sin tener ojos puede intuir la verdad: sabemos que el llamado tercer ojo es símbolo común al cristianismo y a la masonería, se relacionaba con la divinidad. Podemos advertir además, que la ubicación de este tercer ojo del infalible ciego es un centro, un triángulo

“la otra dimensión

Arma sus líneas

En un punto innominado

Por el que pasan

Oscuros

Sus infinitos astros”

……..

Los números: tratemos de explicar la cantidad de los seres sujetos en los números, sin embargo, en los símbolos son ideas-

Este poema con el tema de los números corresponde al simbolismo ascensional, equivale a la elevación espiritual, bien manifestada en el comienzo:

“las claras torres

Donde concluye el caos”

Y creemos interpretar la afirmación de que el uno es dos, el dos es tres y del temario la nueva unidad en:

“luciérnagas perfectas

De generación en sistema

Repitiendo la vida y el amor”

Relacionemos “cifra única” con el uno que es el símbolo del ser, el principio activo que originara la multiplicidad. El uno se identifica con un centro, con un solo punto de luz y de potencia suprema. Por este centro (la única cifra) dice el poeta Artayer: “pasan infinitas rosas”, siendo estas, un símbolo de logro absoluto y de perfección, con las variadas identificación tales como el amor, la santidad, la creación, etc.

El hombre:

El relámpago se relaciona con el fuego celestial, precisamente con la aurora, con todo principio y con todo contenido de ideas

Lo podemos apreciar en:

“refluye el tiempo”

“tiende a vivir

El otro sueño”

“con paciente sudor amasa siglos”

“no más culpable que la hoja

Del otoño”

Impacta la voz:

“hay un pájaro atroz

Despierto siempre”

Por qué los pájaros son la representación de los estados superiores del ser humano; frecuente también en el folklore como alma aunque esta idea no implica precisamente la bondad de esa alma. Hay en el Apocalipsis un pasaje en el que Babilonia es representada como una prisión de espíritus impuros, jaula de pájaro sin mundos y odiosos. Tampoco dejaremos de notar la concepción de Loeffler para quien el pájaro tiene simbología fálica aunque con sublimación.

La posición o actitud con la que el autor maneja los motivos de su inspiración nos lleva aceptar en la palabra pájaro el estado superior del ser humano.

En este poema la conclusión corrobora el nombre de la obra comentada:

“por un hombre pasan infinitos cielos”

Como también lo hace la de los amantes:

“la eternidad

Por la que pasan

Infinitos hombres”

Llegada relativa:

Supone la realización de un ciclo de la vida, para la reencarnación en otra. La perfección, el cumplimiento del destino es relativo, dice:

“ahora toco

La piel del otro ciego

Del que yace en mi lugar

Cuando me asumo

En plenitud de olvidos”.

Esta idea es cíclica: comienzo y fin, enlace para repetir la vida en otro; el destino cumplido del hombre es relativo.

En “me asumo en plenitud de olvidos “es que asume un sentimiento histórico, el decide Eduardo Azcuy “es la huella de una existencia más completa, más rica, de una época en la que participo de la condición paradisiaca del hombre perfecto”. Situación vivida en illo tempore, en el tiempo de los orígenes, en la Edad de Oro puramente mítica

En la segunda estrofa de este poema:

“no puedo evitar el horizonte

Que me acerca a mí

Con los antiguos cielos

Convocados en mi sangre

Trayéndome el gemido de la especie”

Es claro el sentimiento, (o como denominada Yung es un inconsciente colectivo que sobrevive degradado en imágenes y símbolos) del paraíso perdido.

Esta nostalgia del paraíso pertenece a los más profundos de la vida espiritual. Es un tesoro oculto que subyace, subsiste y emerge en el hombre para proyectarlo e inspirarlo hacia su realización por medio de sus sueños, mundo poético, fuerzas inconscientes.

El hombre del “reino” está en el poeta porque intuya desde su presente que hay un:

“gemido de la especie

Por el que pasan

Infinitos dioses”

La naturaleza es un verbo –afirmo Baudelaire-. El poeta postula en cada una de sus poesías una armonía o verdad preestablecida que le permite disponer en universo suyo por analogías.

El contenido de esta obra de Carlos Artayer es mítico, tiene un estado de encanto, la intuición del mundo primordial, el misterio de lo mítico, la sabiduría de los poetas y místicos exteriorizada en palabras.

La vivencia de la infinitud es absolutamente mística, según Schelling, y la tradición es concebida con una visión unitaria.

Es una captación que no se divide dentro del hombre.

Si relacionamos las conclusiones de los diez poemas en los que Artayer capta la “infinitud”, tendremos:

Punto de partida:

“en este lugar

Postulo

Que por un hombre

Pasan infinitos cielos”

La noche:

“mientas madura su verdad

En piedras

Por un mismo sueño

Pasan infinitas muertes”

Los infalibles ciegos:

“en un punto innominado

Por el que pasan

Oscuros sus infinitos astros”

Los amantes:

“la fracción de eternidad

Por el que pasan

Infinitos hombres”

El poema:

“del insondable espacial concierto

Por el que pasan

Infinitas vidas”

El día:

“del exacto mediodía

Por el que pasan

Infinitas sombras”

Los números:

“hasta elevarse en la única cifra

Por la que pasan

Infinitas rosas”

Los mitos:

“Hasta que por una lagrima

Pasan

Infinitos ángeles”

El hombre:

“y con la ternura a tientas

Aun por su garganta,

No advierte que por el

Pasan

Infinitos cielos”

Llegada relativa:

“trayéndome el gemido de la especie

Por la que pasan

Infinitos dioses”

Este breve como limitado estudio de una obra de Carlos Artayer, ha intentado descubrir la realidad mítica expresada por medio de un lenguaje mítico poético por excelencia.

La consideración de otros aspectos como los temas recurrentes o el manejo de antónimos, palabras o ideas, que proponen una teoría de los opuestos o unidad de los contrarios como:

“la noche o el día”; “cóncavas alturas”; “arden su fuego negro allí”; “las hogueras de la sombra”; “fracción de eternidad”; etc. Merece  una estimación  particular que no se ajuste precisamente a un análisis racional sino que tienda a comprender una actitud estética, el de un creador para quien parece haberse ya anunciado que “la poesía es Dios en los sueños sagrados de la tierra”.

 

*Este trabajo fue escrito por Nora Díaz de Grupali con fines académicos, se encuentra inédito y fue cedido por la autora para ser publicado en Tardes Amarillas. Los poemas en los que se basa el estudio se pueden leer completos y en el orden conque los escribió el autor en el siguiente sitio: Leer aqui