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   POR UN HOMBRE PASAN INFINITOS CIELOS

Diez poemas inéditos de Carlos artayer

 

Bajo este nombre se reúnen una serie de diez poemas inéditos que fueron escritos por Carlos Artayer alrededor del año 1981. Según refiere el autor, estos poemas fueron concebidos bajo la premisa de que todos y cada uno de los hombres, somos herederos de la humanidad que nos precede.
Artayer nos explica que este poemario está seguido por otro conjunto de poemas inéditos que se llama Memorial de erosiones y agonías. El anhelo del autor es que ambos poemarios vean la luz antes de fin del 2015 reunidos en un solo volumen.
Carlos Artayer, nació en La Banda (Santiago del Estero – República Argentina) en 1940. Profesor de castellano, Literatura y latín también es Licenciado en Letras. Su profusa labor poética (editada parcialmente) incluye En cuatro palabras (1981) Luz Fabulada, que incluye Erosonetos, Los ojos recién llegados y Alguien y su muchedumbre (2002), Tierra Macha (2009) y Travesía de la palabra (2011). Tiene en preparación su obra Antes que se ponga el sol. También ha compartido con el músico Dady López el espectáculo poético-musical Latidos de Pachamama (Un canto en cuatro estaciones) y se ha presentado en diferentes recitales con el eximio guitarrista santiagueño Martín Bunge. En esta misma edición de Tardes Amarillas, se publica un estudio acerca de este poemario inédito que puede leerse en el siguiente sitio. Click aquí

 

PUNTO DE PARTIDA

La noche con sus infalibles ciegos,
Con los amantes dormidos al fin
Sobre un poema,
O el día
Y su destreza
En recomponer los números,
La incuria del amor
Tanta mentira
Para que el mundo siga
Hasta el osario de su propia ficción,
Carne de espejos.

Un adarme de luz
Sostiene las galaxias
Aunque sea la realidad
Un nuevo mito.

En este lugar
Postulo
Que por un hombre
Pasaran infinitos cielos.

 

LA NOCHE

El salto de la sombra
O el abismo
Por la repentina ausencia
De la sangre habitual,
Las que seducen las heridas
Resignadas.
Aquí sus anclas levan,
Temporaria,
Abandona circunstancias de piel
Y ese rudimento de amor
Que las sostienen
Mientras madura su verdad
En piedras;
Por un mismo sueño
Pasan infinitas muertes.

 

LOS INFALIBLES CIEGOS

Desterrados
De la primera memoria,
Traen las cóncavas alturas
De las manos,
La vibración de la sangre
Sobre el aroma de los rostros
Dentro de esa piel
Que en otra luz
Despierta.

Bajo sus frentes
Vacilan los cristales del axioma;
Arden su fuego negro allí
Las hogueras de la sombra,
Y la otra dimensión
Arma sus líneas
En un punto innominado
Por el que pasan
Oscuros
Sus infinitos astros.

 

LOS AMANTES

En la ribera norte del mundo,
Absortos
En su propio milagro,
Son extraños pasajeros.

Hojas en blanco
Donde nunca escribirán te quiero
Acompañan
La imprecisa ruta de la piel
Y su poro
Donde caben astros.

Alrededor
Las horas gastan
Su inútil engranaje de estaciones
Y un pájaro de oro
Recomienza a cada instante
Su mañana,
La fracción de eternidad
Por la que pasan
Infinitos hombres.

 

EL POEMA

Ausculta
El corazón de los soles
Y sostiene en fiebre
La inalcanzable puridad
De la palabra,
La que sirva para descifrar
El día de los ciegos.

Funda el sistema
Naciendo de continuo
Hacia nuevas trayectorias,
Cauce y agua
Al mismo tiempo.

Medra,
Asciende,
Estalla:
De su núcleo astral
Parten las orbitas
Equilibrando la lucha sempiterna
Del insondable espacial concierto
Por el que pasan
Infinitas vidas.

 

EL DIA

Sabiduría de la luz
De astral sigilo

Relación numeral del arco iris
Sobre las tercas pupilas,
Y el oído naciente
Desde el rocío y los pájaros
Para dar la razón de la palabra
Cada vez que se extravía
Por definir el aire
Del exacto mediodía
Por el que pasan
Infinitas sombra.

 

LOS NÚMEROS

Las claras torres
Donde concluye el caos.

El tiempo y el espacio
Confluyen en su centro
Para cerrar la cósmica cintura.

Sueltan luciérnagas perfectas
De generación en sistema
Repitiendo la vida y el amor;
Encauzan
Las dos caras del espejo
Y vuelan
Mágicas hipótesis
Y desasidas flechas
Hasta clavarse en la única cifra
Por la que pasan
Infinitas rosas.

 

LOS MITOS

Rostros de la moneda
Impenetrable.
Férreo guardián de una verdad
Que esta verdad inhibe.

En cada memoria yace
El misterio encadenado,
La otra gracia de la luz,
La criptica dimensión del sueño
Que es ilícito recordar
Entre las gentes
De códigos lapidarios.

Este perfil que traemos
Desnuda entre las piedras
Su piel de secreta lumbre
Para que en toscas pupilas
Rescate el mundo sus formas
Hasta que por una lagrima
Pasen
Infinitos ángeles.

 

EL HOMBRE

Desposeído relámpago
En que refluye el tiempo,
Arrienda la noche por un grito
Y se tiende a vivir
El otro sueño,
Su fabula solar de infinitudes.
En la sal herrumbrosa de sus días
Hay un pájaro atroz
Despierto siempre,
Y ama de espaldas a la angustia
Por retrasar su miel
Y su serpiente.

Sin embargo, con paciente sudor amasa siglos
Y entre fusil y fusil
A veces canta
No más culpable que la hoja
Del otoño
Que equivocó el solsticio,
Y con la ternura a tientas
Aun por su garganta
No advierte que por el
Pasan
Infinitos cielos.

 

LLEGADA RELATIVA

Ahora toco
La piel del otro ciego,
Del que yace en mi lugar
Cuando me asumo
En plenitud de olvidos
Y de máscaras,
Ensayando aun la ceremonia
Con que empiece el amor
Su extenso día,
El arca
Donde esperan las respuestas.

No puedo evitar el horizonte
Que me acerca a mí,
Con los antiguos cielos
Convocados en mi sangre
Trayéndome el gemido de la especie
Por la que pasan
Infinitos dioses.