Pérez de Nucci

             GILGAMESH Y LA LEYENDA DE LA INMORTALIDAD

 

Armando M. Pérez De Nucci*
Especial para Tardes Amarillas

 

En mi cátedra de Historia de la Medicina, decidí en los años ´80, realizar una experiencia entre literatura, historia y medicina. Nació así el Ateneo de Literatura en el seno de la cátedra, que tomaba personajes históricos y trascendentes y los analizaba, no solamente literariamente, sino desde la historia y la antropología médicas, lo que a la larga resulto un interesante experimento docente, que perduró hasta mi retiro y que, lamentablemente , no se repitió hasta la actualidad por ninguno de mis reemplazantes.
Una de nuestras historias preferidas por los médicos, era la de la Epopeya de Gilgamesh, sobre la que realizábamos un análisis del poema, de la personalidad de su protagonista y del tema central del relato, que era la inmortalidad .Introducíamos al médico, de esta forma, en otros sentidos del pensamiento e internacionalizábamos su pensamiento, mostrándole otros caminos que excedían el de la propia medicina para universalizarse en cultura. 

Analicemos Ahora el denominado "Poema de Gilgamesh" que es una narración sumeria en verso sobre las peripecias del rey Gilgamesh, que constituye la obra épica más antigua conocida. Se encuentra actualmente en el Museo Británico, donde tuve oportunidad de ver el vaso del Rey y partes de su poema, que sirvieron para esta experiencia docente.

 

                                              GILGAMESH       

                                                                               Gilgamesh

 

 

                                                GILGAMESH 2

                                                                            Poema en piedra

 

Gilgamesh es un héroe, una figura importante de la historia sumeria, aunque el poema lo nombra en sus comienzos como un "tirano" concupiscente y afecto a las mujeres, a las que tenía de una u otra manera, por propia voluntad o por la suya y cuya actitud frente a la vida cambia cuando los habitantes de Uruk, su ciudad, piden a los dioses que traten de cambiar su forma de vida, que perjudicaba a todos. Los dioses acceden, trayendo a la vida de Gilgamesh al que sería su amigo entrañable, Enkidú, un hombre salvaje, un pastor rústico, que va cambiando en contacto con el Rey y con el que emprende riesgosas aventuras y periplos por las tierras circundantes, desarrollando una amistad que deja algunas dudas respecto a su verdadera esencia, pero que n o está explicitada claramente en el poema. En una de estas aventuras, la diosa Inanna pretende seducir y cohabitar con Gilgamesh y éste la rechaza, desencadenando la ira de ésta, quien pide a los dioses dar muerte a Enkidu en plena juventud. La pena y el dolor embargan a Gilgamesh , quien emprende un largo y pesado viaje en busca del secreto de la inmortalidad tratando de obtener la imperecibilidad para su amigo , " a quien amaba tiernamente....".
Logra Gilgamesh enterarse del secreto de la inmortalidad llegando a los confines del mundo, donde vivían un sabio llamado Utnapishtim junto a su mujer –salvados del Diluvio por los dioses, quienes le revelan la existencia de una planta que impedía la muerte de los hombres al ingerirla, de la cual Gilgamesh toma algunos pocos gajos y emprende el camino de retorno.
Pero los dioses no podían permitir que un humano pudiera obtener algo que era reservado únicamente a ellos y hacen caer una ola de calor que obliga d Gilgamesh a sumergirse en un río, dejando a su orilla las ropas y los gajos de la planta de la inmortalidad. Esta última es comida por una serpiente que pasaba por allí, la que inmediatamente cambia de piel y rejuvenece, manteniendo por este proceso la vida para siempre. Con esto, Gilgamesh pierde la inmortalidad para sí y para su amigo, con lo cual la vida de los humanos sigue siendo mortal y perecible su naturaleza "porque la inmortalidad pertenece únicamente a los dioses y es su patrimonio...", culmina el poema.
El final del poema era eliminado de la impresión que hacíamos de la historia, dejando a los médicos media hora para que lo terminaran ellos, lo que constituyó una inmejorable experiencia. De treinta de ellos, solamente uno llegó a colegir que la planta se perdía y con ella la inmortalidad; los demás terminaron el poema de diferentes maneras según sus experiencias personales y profesionales, pero resulto un ejercicio satisfactorio que, de esta forma, entraron a un poema, a una historia y a una revelación antropológica que considero fue de gran valor para sus existencias, que vieron que no solamente de medicina vive el hombre , sino además de muchas experiencias entre las cuales se encuentra la poesía.
Esto pasó u quedó en la bruma de los tiempos, pero me permitió dar algo distinto a los colegas y convencerme más que no solamente enseñando medicina se puede servir a los demás, sino también demostrándoles que otro mundo inmaterial e intangible puede enriquecer su existencia.

 

La imagen de Gilgamesh ha sido extraída de la siguiente página

http://compartiendoculturas.blogspot.com.ar/2011/01/poema-de-gilgamesh-fragmento.html

La imagen de la tablilla de piedra del poema fue tomada del sitio Web 

http://www.alquiblaweb.com/2012/06/24/asurbanipal-primer-bibliotecario-de-la-historia-poema-de-gilgamesh-2-2/

 

 

nucci *Armando Pérez de Nucci. Doctor en Filosofía y en Medicina. Miembro de la Academia Nacional de la Historia.Nació en San Miguel de Tucumán, el 8 de Diciembre de 1942, cursó los estudios primarios en la Escuela Mitre y los secundarios en la Escuela Normal, agresando en 1958 con el título de Maestro Normal Nacional. Al año siguiente ingreso a la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Tucumán, de la que egresa en 1966 con el título de Médico Cirujano. Durante sus estudios superiores también incursionó en el área de las Humanidades, lo que habría de continuar después de graduado, desarrollando casi una doble inclinación, por la medicina práctica y estas últimas ciencias, en las que estudió filosofía, ética, historia y antropología. Sus primeros trabajos en esta últimas áreas, datan de los comienzo de la década de los ´70, en los que comienza a investigar las medicinas tradicionales del Noroeste Argentino. Es miembro de varias Academias Nacionales, entre ellas, la de Medicina, la de Historia, la de Ética en Medicina; a nivel provincial, la Academia Guemesiana de la provincia de Salta y en el plano internacional es Docente Académico del Institute for Creative Transfomation and Virtual Pedagogy de Lousiana, Estados Unidos. Es miembro de las Juntas de Estudios Históricos de Tucumán y de Mendoza.