Jaime Muñoz Vargas

 

    

 

 

 

 

 

 

 

LIBROS Y ESPECTÁCULO

 

Jaime Muñoz Vargas

 

En mi apresurado maquinazo de ayer observé que la espectacularidad (quiero decir, la condición de divertimento, de espectáculo) es ya un rasgo insacudible del mundo editorial. Lejos están ahora las épocas en las que el libro caminaba con sus propios pies, ajeno por completo o casi por completo al sanquintín de la mercadotecnia y sus garlitos. Hoy, la dinámica del mercado se ha ido también encima del libro, y para venderlo en serio, en serio lo que se dice en serio, es necesario apelar a todas las estrategias que lo legitimen como bueno ante el potencial comprador/ "lector". 

                                               Ilustracion Muñoz vargas


Todo lo que digo lo digo por la FIL de Guadalajara. La he visitado cinco años y cada vez empeora más mi percepción del espectáculo que literalmente ofrece. Como en el deporte, las marcas luchan por "posicionarse" y triunfa aquella que demuestra mejores argumentos publicitarios, sean del color que sean. En la FIL uno puede ver todo lo que ayuda a la venta de libros: edecanes riquísimas (las mejores, con nalgas y tetas de plástico pero sabrosísimas, son de la Corona, e ignoro qué hacen las helodias en el mundo bibliográfico); edecanes con máscara para promover un libro sobre lucha libre; payasos para jalar atención hacia libros infantiles; un cabrón musculoso y disfrazado de egipcio para estimular la venta de un libro esotérico; jóvenes con laptops adaptadas a un arnés de pechera para que la gente se inscriba, ella misma, en una promoción, además de todos los pitos, globos y parafernalia disponible para que el mar de gente vea y compre.
Lo lamentable, sin embargo, no es eso, sino aquello que habitualmente hace el mercado: favorecer la, sin eufemismos, estupidez. Hay en la FIL, nadie lo duda, incontables libros de valor, conferencias y presentaciones de notable calidad, pero son las que reciben menos, infinitamente menos promoción. Al contrario, los libros que no valen ni el papel en el que están impresos, pero que han sido escritos por alguna estrella (Kate del Castillo, por ejemplo, presentó un bodrio "de su pluma" con apantallante éxito), convocan todas las cámaras y todos los micrófonos que uno pueda imaginar. Parece que en este momento el arrastre de un autor depende de su exposición en los medios; ellos son los más seguidos: Germán Dehesa (cuyos libros son una peligrosa suma de ceros, la más ridícula forma de autoengañarse como escritor), Nicolás Alvarado (un gordezuelo bonachón que va que vuela para convertirse en el Dehesa de la década siguiente), Gaby Vargas (especialista en imagen que alcanzó el tope de la fama cuando escribió a cuatro manos un libro con el epistemólogo Yordi Rosado), y así, esos son los "autores" del arrastre, lo que le da espectacularidad a esta FIL cada vez más lejos de Juan Rulfo y más cerca de Raúl Velasco.
La Feria responde no a una dinámica local; su gradual apertura a la frivolidad más pedestre obedece a un movimiento que los editores conocen muy bien: la seriedad, el respeto a las ideas ha cedido lugar a sus contrarios, por eso el boom de las temáticas caramelo: politología cocinada en olla de presión, autoayuda para el crecimiento unidireccional, teorías de la belleza de los pies a la cabeza, exámenes de cualquier misterio con los ojos desorbitados de Jaime Mausán y todo lo que sólo sirve para que las máquinas registradoras suenen y no dejen de sonar. La situación ha emperorado; la única defensa que tenemos ante ese libro es, empero, el otro libro, el que sale de la cabeza y no del apetito crematístico.

 


JAIME MUÑOZ VARGAS 4 
*Jaime Muñoz Vargas. Escritor. maestro, periodista y editor mexicano. Entre otros, ha publicado El principio del terror (novela, 1998), Juegos de amor y malquerencia (novela, 2003), Filius (poesía, 1997) El augurio de la lumbre (cuento, 1989), Tientos y mediciones (periodismo, 2004), Monterrosaurio (cuento, 2008), Nómadas contra gángsters (periodismo, 2008), Leyenda Morgan (cuento, 2009) y Parábola del moribundo (novela, 2009); algunos de sus microrrelatos aparecen en la antología La otra mirada (2005) publicada en Palencia, España. Ha ganado los premios nacionales de Narrativa Joven (1989), de Novela Jorge Ibargüengoitia (2001), de cuento de San Luis Potosí (2005), de cuento Gerardo Cornejo (2005) y de novela Rafael Ramírez Heredia (2009); Textos suyos se han publicado en México, Argentina y España. En la actualidad administra su blog http://rutanortelaguna.blogspot.com