JOSÉ MANUEL ORTIZ SOTO

 

 

     Elías Nandino: "Mi poesía soy yo y yo soy mi poesía".

Por José Manuel Ortiz Soto*

Especial para Tardes Amarillas

 

Al volver la mirada hacia el México de la primera mitad del siglo XX, destaca la presencia de dos de los principales grupos de intelectuales que sentaron las bases para el ulterior desarrollo cultural del México contemporáneo. Estos son el Ateneo de la Juventud Mexicana y los Contemporáneos.
El Ateneo de la Juventud, fundado el 28 de octubre de 1909 y conformado como asociación civil, lo integraban estudiantes y egresados del nivel superior de educación. Desde el Ateneo se promovía la cultura en sus múltiples facetas, pero también se buscaba impulsar la educación. José Vasconcelos llegaría a ser rector de la Universidad Nacional Autónoma de México y secretario de Educación; y Antonio Caso, director de la Escuela Nacional Preparatoria, director de la Facultad de Filosofía y Letras, rector de la Universidad Nacional Autónoma de México y fundador del Colegio Nacional. Otros miembros destacados de este grupo son Pedro Henríquez Ureña, Alfonso Reyes, Mariano Silva y Aceves, Julio Torri, Efrén Rebolledo, Diego Rivera, entre otros. Los estudios actuales de minificción han rescatado y difundido, como precursora de este nuevo género literario, a la obra breve de Julio Torri, Alfonso Reyes y Mariano Silva y Aceves.
El otro grupo que sobresale es Contemporáneos, jóvenes escritores que toman su nombre de la revista más importante que fundaron en 1928 y que estuvo en circulación hasta 1931. En la revista Contemporáneos se daba a conocer la obra del grupo, así como la de otros autores, y también se traducían a escritores de vanguardia, sobre todo europeos. Aunque sigue habiendo discrepancias respecto a los miembros de este "grupo sin grupo", como lo llamaba el propio Xavier Villaurrutia, la mayoría de los estudiosos coinciden que son miembros de él Bernardo Ortiz de Montellano, Carlos Pellicer, Enrique González Rojo, Jaime Tórres Bodet, Jorge Cuesta, José Gorostiza, Gilberto Owen, Salvador Novo y Xavier Villaurrutia. Como en el caso del Ateneo, en torno a Contemporáneos se reunieron otros muchos artistas, como los pintores Rufino Tamayo, María Izquierdo, Miguel Covarrubias, Manuel Rodríguez Lozano..., el fotógrafo Manuel Álvarez Bravo, el poeta Elías Nandino, que para no hacer el cuento largo, viene a ser el motivo de estas letras. Elías nandino
Elías Nandino Vallarta nació en Cocula, Jalisco, en el año de 1900 y murió en la capital del mismo estado, Guadalajara, en 1993. Hacia 1922, después de cursar un año de la licenciatura de medicina en la ciudad de Guadalajara, decide trasladarse a la Ciudad de México para proseguir con su formación de médico en la Escuela Nacional de Medicina. Las inquietudes literarias de Elías Nandino comenzaron a manifestarse en su juventud, pero sería la muerte de su hermana Beatriz la que lo lleva a escribir su primer "poema serio", según el propio poeta; contaba entonces con apenas 14 años de edad. Durante su estancia en Guadalajara, fundó junto con algunos compañeros de colegio la revista "La sombra de Nervo", que posteriormente cambiaría su nombre a "Bohemia". Nada más llegar a la capital del país e inscribirse en la Escuela de Medicina, participaría en la publicación de otra revista estudiantil, "Allis Vivere". La nueva revista vino a ser la carta de presentación con que un amigo común pusiera a Elías Nandino en contacto con dos jóvenes escritores: Xavier Villaurrutia (1903-1950) y Salvador Novo (1904-1974). La estrecha amistad de Nandino con Villaurrutia se mantendría por años, hasta la muerte de éste. Comentario aparte, Allis vivere, que en latín significa "vivir para los demás", es desde el 3 de marzo de 1993 el lema de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México.
A pesar de la amistad de Elías Nandino con Xavier Villaurrutia, y en menor proporción Salvador Novo, Jorge Cuesta y Gilberto Owen, nunca se le consideró parte de Contemporáneos. Quizá porque durante la vida de la revista Nandino estuvo en los Estados Unidos, continuando sus estudios de medicina, o quizá porque, siendo un grupo harto disímbolo, tampoco el médico y poeta se interesó en ser parte de él. Aunque es de notar que solo en una ocasión, durante la presentación de uno de los libros de Nandino, Villaurrutia dedicó algunos comentarios a la obra de su amigo. Después guardó absoluto silencio. Dice el dicho que de vivir juntos algo se pega, y así debe de ser, porque en la revisión de la obra de Elías Nandido de la época de Contemporáneos algunos críticos hablan de la influencia de Villaurrutia y Gorostiza en su obra, sobre todo en el tópico de la muerte. Elías Nandido fue médico de profesión y como tal ejerció en instituciones públicas y privadas, por tal razón la presencia de la muerte en su obra no debe sorprendernos. A diferencia de otros poetas en los que la muerte es una sublimación quizá retórica o filosófica, en Elías Nandido la muerte es algo tangible, un acto que constantemente ocurre ante sus ojos, no solo se trataba de palabras con las cuales hay que hilar. De ahí que, ya en su madurez, la conciba de forma más objetiva de lo que lo harían poetas:
¿Qué es morir?

—Morir es
Alzar el vuelo
Sin alas
Sin ojos
Y sin cuerpo.

(De Eternidad del polvo, 1970)

Además, la concepción que Elías Nandino tenía de su obra en general partía de la vida diaria, de la materialidad, nunca se la subjetividad. Y en esta postura se mantuvo siempre. Y lo hacía saber en sus entrevistas: "Afirmo con orgullo que toda mi poesía ha dimanado de la verdad de mis vivencias y no de invenciones, farsas y pretextos. Cada éxito médico o quirúrgico aumentaba mi torrente de vida y cada fracaso me mataba un poco." (Leonardo Compañ Jasso, La Jornada Semanal).

 

La foto que ilustra el presente artículo fue tomada de La Jornada semanal

http://www.jornada.unam.mx/2011/01/02/sem-dos.html

Puede leer en esta misma edición poemas de Elías Nandino Haciendo click aquí.

 

Manolo Pensativo*José Manuel Ortiz Soto (Jerécuaro, Guanajuato, 1965) Médico y escritor. Especializado en Pediatría, en el terreno literario ha incursionado en los principales géneros literarios. Ha publicado entre otros Réplica de viaje, poemario, 2006, Ángeles de barro, 2010. En el género narrativo ha escrito textos sobre todo relacionados con el mcrorrelato. Forma parte de varias antologías; Antología de cuento fantástico Penumbria, Año I (2013), Breve antología de microrrelatos navideños (2010), Cien fictimínimos. Microrrelatario de Ficticia (2012), I Antología Triple C (2012) y Deantología. La logia del microrrelato (2013). Es antólogo de El libro de los seres no imaginarios. Minibichario (Ficticia Editorial, 2012) y, con Fernando Sánchez Clelo, de Alebrije de palabras: Escritores mexicanos en breve (BUAP, 2013). Escritor e investigador autodidacta ha tomado talleres de narrativa con Agustín Cadena y Alberto Chimal, de poesía con Marco Fonz y de minificción en la Marina de Ficticia. Algunos de sus textos han sido premiados en convocatorias del género. Otros textos suyos pueden ser leídos en Arca Ficticia, Círculo de Poesía, en la revista A contrapalabra (septiembre y diciembre 2010), La Jornada Semanal y Extra de La Laguna. También es autor de letra y música de canciones y administra los blogs Ángeles de barro (poesía), Antología virtual de minificción mexicana, Cuervos para tus ojos (minificción), Un pingüino rojo (narrativa y poesía para niños) y Médicos mexicanos por la cultura y el arte.