Bernardo Canal Feijóo

 

 

          Ansiedad

 
El ansia del triunfo
anidaba en el ángulo de la red,
a espaldas del arquero,
una gran araña torva...
(El juego se agolpaba contra uno de los arcos, como en un peloteo a la pared. El arquero tenía ya empastelados los ojos, y aunque volvía las espaldas en las contorsiones bruscas, quedaba siempre mirando de frente como un búho idiota.
Solo, abandonado en su arco, el arquero adversario se paseaba de un lado para otro, se detenía, parecía ladrar al tumulto lejano, como un perro atado a su garita.)

 

 

EN EL DORADO MEDIODÍA DANZA

 
En el dorado mediodía danza.
La he visto en luz cuajada de repente
tentando hoja por hoja los follajes
hasta lograr la copa concertada
en la tarea azul de su antemúsica.
Danza igual que las risas en los ojos
hasta rozar la veta de la sangre,
-el viento de sus pies rasga la hierba
con el paso fugaz que olvida el rastro
sin peso al hilo de la tierra atenta
creciendo al beso de la luz dorada,-
danza igual que las brisas hacia el fondo
-oh la perenne viva, la gozosa,
y huye como llevada de la mano.

 

 

ELEGÍA A SILVERIA

 
Silveria... Tu nombre pregunta por ti. Te busca y no te halla
¡Silveria!...
Tu nombre está llorando tu ser.
El canto de las perdices acongoja la tarde
Donde tu nombre se ha perdido.

Silveria...
Tu destino resbala sobre una tangente del mundo.
Tu cuerpo esquiva las memorias de la vida aferrada.
El amor te enterró sus raíces, tendida detrás de los jumes,
pero el sueño de los caminos te rescató en su olvido
como un vuelo.

Silveria...
Tu vida toma oblicuamente las sendas indecisas.
Muda, cerrada, dura,
digo que una honda herida aprieta tu silencio.
Si abrieras las manos, tu verbo se bañaría en sangre.

¿Silveria?...
Tu nombre pregunta por ti a lo largo de las sendas indecisas.
Tu nombre está inscrito en el canto de las perdices
y en la caída de las tardes.

 

 

Córner

 
Los jugadores se reunieron a dar la bienvenida.
Como de un lejano horizonte
se levanta la pelota del córner,
abriendo su vuelo de serpentina...
Se encoge la guardia de los jugadores
y ajusta el paredón del gol.
Entonces,
entre las frentes endurecidas,
una frente,
aristada de voluntad
en un salto más alto que ninguno,
quiebra como un florete
el acero flexible de la parábola del córner...

 

 

Bernardo Canal Feijóo (Santiago del Estero, 1897 - Buenos Aires, 1982) Intelectual, escritor, Filósofo y pensador argentino. Se graduó en Derecho por la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires y se transformó en una de las figuras más representativas de la cultura argentina del siglo XX. 
Como poeta publicó los libros Penúltimo poema del fútbol (1924), Dibujos en el suelo (1927), La rueda de la siesta (1930) Sol alto (1932) y la rama ciega (1942). Tuvo activa participación en los intentos renovadores del ultraísmo y fue colaborador de la revista Martín Fierro. Fue, además, aautor de una extensa y brillante producción teatral y ensayística que incluye títulos como Ñam (1932) y una obra que le dio trascendencia internacional Confines de occidente (1954). 

La foto fue extraída de la página web http://www.andina.com.pe/