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           MÍNIMAS TRANSICIONES

Wilfredo Carrizales

Selección del autor

 

1

Al deambular de noche por la ciudad, dentro de un taxi, sentimos, de pronto, que somos muchos pasajeros y que discutimos innumerables problemas sin solución. Cuando descendemos del automóvil alquilado volvemos a ser el único e imprescindible conflicto personal. 

 

2

La música se tiñe de urbanismo una vez su esencia se lanza a la conquista de los bares y de las mujeres que sirven las bebidas y a veces toman. Surge una trilogía fecunda signada por la permanencia de lo sensual.

 

3

Siempre es posible elucubrar las más insólitas mentiras cuando la verdad del hambre

pone en su justo lugar al estómago y su veracidad vacía.

 

4

La lluvia trata de limpiarle los muchos rostros a la ciudad. La ciudad se las ingenia para colocarse tantas máscaras como sea posible y hacer inútil la labor del agua celestial.

 

5

Un hombre huele el peligro en la calle y si tiene un perro a su lado lo patea. El animal huele la patada, mientras intuye que unos zapatos de marca no son razón suficiente para intentar un mordisco.

 

6

En los interludios de las semanas moribundas, una aventura se une a otra, muchos pasos se amoldan a un ritmo alocado y es entonces el tiempo de la aparición de gentes caminando a gatas y maullando en orgiástico celo.

 

7

El derrumbe de la moral de los necios produce un leve estertor que extrañamente recuerda la flatulencia de los solípedos o de sus parientes más cercanos.

 

8

La voracidad de las calles citadinas no tiene límites precisos, pero sí posee el poder del desafuero. Suelen los peatones desprevenidos ser comidos a medias o desmembrados por unanimidad.

 

9

Cualquier huelepega autónomo y que se precie de eterno soñador, debe y puede convertir su constante movilidad por la ciudad en una obra teatral de gran contundencia para los espíritus tristes o melancólicos.

 

10

El conocimiento a profundidad del alma de los choferes de autobús sólo puede lograrse al viajar con ellos todos los días y anotar escrupulosamente cada uno de sus vocablos, los tics nerviosos de sus cejas y los títulos de las canciones que más tararean cuando se acuerdan de sus madres.

 

11

Regalar una línea recta para llegar a ninguna parte. La ciudad desarrolla, cotidianamente, los más insólitos y exasperantes mitos que la hacen invulnerable ante los ojos de buscadores de quimeras colectivas. La ciudad se regodea en sus mitos y cuando atisba un breve peligro se viste de perro de presa.

 

12

Dios lava sus sábanas sucias en los charcos céntricos de la ciudad y mientras eso sucede, organiza a todos los pordioseros para que se parezcan cada vez más a él.

 

13

Lo urbano somete a sus propias sombras a un acoso sin tregua. Únicamente los invidentes o ciegos por antonomasia pueden oír los lamentos que las sombras emiten en su desesperación por encontrar un refugio seguro.

 

14

Los gatos son paridos por las múltiples vaginas de asfalto diseminadas bajo los edificios que conforman a disgusto la aglomeración de concreto y prepotencia en donde los humanos se ufanan de vivir y copular. Dueños reales del caos civilizado, los gatos domestican la basura acumulada y le sacan música de ratonera a lo que de otra manera sería ruido de escarcha mecánica.

 

15

Por las esquinas olvidadas aún corre el viento tránsfuga, vicario del comienzo del año y portador de los virus que carcomerán con desoladora precisión las huellas de las ciudades en su andar de smog, mugre y metal.

 

16

Desde ahora seleccionan las ciudades los epitafios para su propio uso, en previsión de que otras fuerzas o poderes les impongan un simple réquiem como adorno funerario a su magno esfuerzo en pos de hacer el más descomunal de los manicomios.

 

 

Wilfredo CarrizalesWILFREDO CARRIZALES Nació en Cagua, estado Aragua, Venezuela el 11 de noviembre de 1951. Poeta, narrador, sinólogo, traductor, fotógrafo, artista visual, monologuista, editor y conferencista. Realizó estudios de lengua china moderna y antigua e historia de la cultura de China en la Universidad de Peking (1975-1982). Fungió como Agregado Cultural de la embajada de Venezuela en China desde septiembre de 2001 hasta diciembre de 2008. Ha participado en recitales internacionales de poesía en China, Venezuela y Chile. Ha dictado conferencias y talleres sobre la cultura china en diversas instituciones de Venezuela. Ha expuesto su trabajo fotográfico en Beijing, China, y en Venezuela. Además amplia muestra de su trabajo fotográfico puede encontrarse en Facebook, Blipoint, Letralia, Cinosargo, entre otros sitios de la red.
Su trabajo como artista visual (dibujos, collages, decalcomanías) puede mirarse en diversas páginas de Internet.
Ha publicado diez poemarios y un libro de relatos. Su libro de poemas en prosa "La casa que me habita" recibió en su versión digital (año 2006), el Premio Nacional del Libro, en la mención "Libros con nuevos soportes".
Ha traducido y publicado diez traducciones del idioma chino. La última de las cuales "Lo que no dijo el maestro" editado en 2015. Sus textos aparecen en veinticinco antologías editadas en España, China y Venezuela.

 

*La fotografía que ilustra la biografía fue recuperada de la página Web del autor en una red social.