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                                                             Clementina Rosa Quenel

 

 

ALGO DE TI ESTÁ EN LA NOCHE

 
Algo de ti está en la noche, labriego.
Y sin embargo, duermen los surcos.
Ya no perteneces a la noche ni a la senda.
Caes por las hojas del otoño
como los besos tristes que se llevan el olor del estío.


Está olvidándote el descanso de la reja.
El oeste ha visto pasar los leñadores en el rumbo de sus bosques lejanos
y tus dedos ya no tienen caricias de agua.


Ya sé que tu arado está muerto
brotando verbenas en algún poniente extinto
yo sé que en tus trojes ha callado la tarde
y la siesta en tus barbechos sólo inventa el recuerdo.
Y sin embargo, algo de tu modo silvestre tiene el aire,
labriego muerto.

 

 

MI PATRIA LEJOS
                        (A mi madre in memoriam)
 

Parecía más alta
Entre las flores, esa noche.

 

Era como si fuera mi patria
Lejos.

 

Qué amapola azul,
qué buey más celeste
con ella,
en las pupilas!
Qué epístolas de herreros
en la verja,
qué solo todo!

 

Y qué frío el aire
de esa alba,
con las glicinas galopando
al sur de su piel!

 

Apagamos la lámpara
la novena noche.

 

¿Cómo detener la tarde?
Pienso ahora
en el paisaje.
En algún ángel suelto
entre los trigos y la ropa.

 

En dos goteras
de la casa.

 

Y me acuesto tarde,
con esta tristeza.

 

Y ella
en el espacio. Lejos.

 

                       Patria.

 

 

Presencia del amor 

 

Has vuelto.
Yo te esperaba con las luciérnagas
de todas mis noches
y las mieles de todas mis fresas.
Has vuelto.
La casa está blanca. Los patios floridos.
El árbol en su fruto. El cántaro fresco.
La alondra loca, y el tejado y la ría ¿ que más?
Mira:
Tu amada espino las manos. La rosa en nueve lunas.
A tu lado la pipa mecedora . El libro mejor.
La penumbra, como quieres, en blando abrazo.
No valía la pena, nube de siete ópalos.
No ves por los corredores adormecer la primavera ?
No ves como las palomas, distraídamente, alzan a beber ?
Has vuelto.
Ven, desnúdame los cabellos.
Ven, descíñeme las manos.
Ven, y bésame de luz traspasada.
Que has vuelto amor ,
en la mañana del estío !
y todas las rosas han echado a cantar

 

Clementina Rosa Quenel (Clementina Rosa Quainelle) nació en Santiago del Estero en 1901 y falleció en su ciudad natal en 1980. Poeta y narradora, formó parte del grupo La Brasa donde se destacó por su inmenso talento para escribir. Entre otras obras, algunas de las cuales se encuentran inéditas, fue autora de La luna negra (cuentos, 1945) Elegías para tu nombre campesino (poesía, 1951), Poemas con árboles (1961) Los Ñaupas (relatos, 1967) Su novela El bosque tumbado mereció el Premio Nacional de Literatura y fue publicado de manera póstuma en el año 1981. Clementina Rosa Quenel es una de las figuras emblemáticas de la Literatura de Santiago del estero.
La fotografía que ilustra esta nota fue extraída del sitio Web Santiagueños que puede leerse en el siguiente enlace:

http://sgodelest.blogspot.com.ar/2011/07/clementina-rosa-quenel.html