Get Adobe Flash player

EDITORIAL 36

 

Quienes hacemos Tardes Amarillas, estamos muy orgullosos de nuestra revista. Sabemos que muchas veces la regularidad no se mantiene con la frecuencia que deseamos pero, lo importante es que seguimos en la huella sin haber claudicado en nuestros principios,-; tratamos de mantener una revista sin publicidad para evitar los condicionamientos.
Ya he dicho en otras oportunidades que nuestra publicación trata de ser lo más amplia posible y evitar discriminar a algún autor pura y exclusivamente por su manera de pensar. Los criterios de selección pasan pura y exclusivamente estéticos, aunque algunas veces no estemos de acuerdo con opiniones e ideas que manifiestan nuestros colaboradores.
En esta publicación, hay mucho de sacrificio y un arduo trabajo porque hay etapas en las que apenas podemos sobrevivir. También, me he referido con anterioridad a las dificultades que atravesamos a menudo, pero creo que nuestros principales obstáculos son la escasez de personal en el Staff (casi siempre hemos sido solamente tres personas) y el hecho de ser muy cuidadosos en la elección de material para competir en un plano de igualdad con tantas revistas de cultura que circulan por la red.
Tenemos también conciencia que nuestra apertura, la mayoría de las veces, genera polémica porque algunos lectores y/o algunos colaboradores se sienten molestos cuando comparten algún número con otros artistas con quienes no comulgan ya sea desde el concepto de su talento artístico hasta sus cuestiones ideológicas, pero debo reconocer que, afortunadamente, siempre se han resuelto de la mejor manera pues casi ninguno de los que no son miembros del Staff nos ha abandonado por esa razón. ¿Será acaso porque privilegiamos lo estético a las razones ideológicas o políticas o religiosas? Esto: ¿Nos coloca en la posición de los artistas desentendidos de la realidad social de nuestro tiempo? ¿Hemos construido nuestra propia "torre de marfil"? Esto es algo que solamente será develado con el tiempo, aunque quienes hacemos la revista, tenemos la convicción de que en la elección de los temas, jamás hemos desechado ningún artículo por el compromiso ideológico de alguno de nuestros colaboradores.
Sin el ánimo de parecer repetitivo, les recuerdo que Tardes Amarillas surgió como una revista de divulgación literaria y, como con el andar se hace camino, nos fuimos transformando en una revista de cultura que comenzó a dar espacios a otras artes.
Una vez más, superando las dificultades que a veces nos acosan ponemos a disposición un número de Tardes... (el 36) Viene con una oferta variada que espero sea del agrado de todos los lectores.

 

Antonio Cruz - Director