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 Tonio 3

 

   ACERCA DE FÁBULAS, FANTASMAS Y FOTOCOPIADORAS

(Antología personal de Fabián Vique)

Antonio Cruz*

 

 

FÁBULAS, FANTASMAS Y FOTOCOPIADORAS

Antología personal 

 2016 - Editorial Micrópolis (Lima, Perú) 

 89 páginas

 

Que Fabián Vique es una de las figuras más reconocidas de la minificción argentina no es ninguna novedad. Desde aquellos lejanos tiempos en que comenzó a desandar el camino de la escritura, Vique ha construido una sólida y bien cimentada trayectoria.
Lo curioso es que, a sus dotes como narrador, le ha unido una inmensa personalidad y mucho trabajo para edificar ese templo del microrrelato que es Editorial Macedonia. Entonces resulta que, Fabián Vique (Buenos Aires, 1966) divide su tiempo entre sus actividades docentes (es profesor de lengua y Literatura y la tarea de editar libros (en una época harto difícil para los libreros independientes) Lo que no ha resultado, en absoluto, impedimento para continuar con su tarea creativa.
Ahora, recién salido del magnífico horno de la editorial Micrópolis de Lima, Perú, llega a nuestras manos su antología personal compilada por el incansable Alberto Benza González.

El propio Benza nos dice en la contratapa «Fábulas, fantasmas y fotocopiadoras nos muestra la arquitectura de microrrelatos evocados en los textos de Borges, Chuang Tzu o Calvino. En cada texto sentimos que hemos convivido el sueño con la realidad. La literatura de este libro se adueña de nuestro espacio, transformándolo, haciéndolo suyo según los afanes de cada magnífica historia que nos narra el autor. De acuerdo con las enseñanzas cristianas, en Babilonia se construyó una torre, llamada Torre de Babel, la que se aspiraba a que llegara al cielo. Fabián Vique, en esta antología personal, nos confirma que el cielo es real»
A nadie resulta extraño que algunos podamos sostener que el microrrelato es el género literario de mayor difusión en las últimas décadas. Su expansión se debe a múltiples razones que incluyen los paradigmas de los nuevos tiempos, donde la fugacidad y la celeridad se han transformado en los arquetipos de la cotidianidad actual. Como bien dice Lauro Zavala, la minificción o microrrelato o minicuento, es el género literario del tercer milenio. No obstante, las grandes corporaciones editoriales no se atreven todavía a apostar por los textos mínimos de manera masiva. Salvo casos excepcionales, la edición de libros de microrrelatos está confinada a diversas editoriales independientes como Macedonia, Sherezade de Chile, Menos cuarto en España y la propia Micrópolis de Perú.
En este caso, Miucrópolis consigue un producto de excelente calidad que seguramente habrá de deleitar a los lectores y los invitará, de manera permanente, a la relectura de cada texto. Fundamento esta opinión en algunos parámetros que no pueden ser obviados a la hora de reseñar un libro. Libro Fabián
Comencemos con los textos que componen el corpus principal del libro. La selección de cada uno de ellos ha seguido un criterio estético irrefutable y en su conjunto representan un todo de agradable lectura y que, en muchos casos, obligan a la reflexión acerca de nuestros avatares, esos que tenemos que atravesar cada día en esta existencia llena de peripecias la que nos somete la posmodernidad.
El libro (recordemos que es una antología personal) reúne textos seleccionados de tres libros de Vique. La vida misma y otras Microficciones (Belgrado 2007 y Buenos Aires 2010), Variaciones sobre el sueño de Chuang Tzu (Buenos Aires 2009) y Peces (Buenos Aires 2015).
Si bien, la pericia del autor para narrar una historia en pocas palabras es notable, lo más sorprendente es su capacidad para dar casi infinitas vueltas sobre una misma historia, (lo que los ingleses dirían "rizar el rizo" o los argentinos llamamos "otra vuelta de rosca") como ocurre en las Variaciones sobre el sueño de Chuang Tzu y Peces. Al leer esos capítulos no pude menos que recordar un libro de microrrelatos que produjera en mí una conmoción: Monterrosaurio de Jaime Muñoz Vargas (Editorial Arteletra, Torreón, 2008.)
Por último es menester destacar la tarea editorial de Micrópolis que logra, por un lado, mantener un perfecto equilibrio entre los textos seleccionados con lo que consigue que el algoritmo del libro, mantenga al lector alerta y atrapado desde la primera página y en segundo lugar la calidad de impresión y encuadernación de este volumen que a primera vista llama la atención e invita a tomarlo entre nuestras manos para palpar lo que puede haber en algo construido con asombrosa estética y notable talento artístico cosa que, como ya es habitual, constituye la columna vertebral de Micrópolis.
Un libro para no dejar de leer y que debe estar presente en cualquier buena biblioteca, sobre todo en las de aquellos que hemos abrazado con pasión el microrrelato.

Lea textos de Fabián Vique Aquí

 

*Director de Tardes Amarillas