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Carlos Enrique Saldivar 2 

 

 

     

A MODO DE PRÓLOGO: DEL BOOM A LA MARAVILLA: UNA ÉPOCA PRODIGIOSA

 

Carlos Enrique Saldivar

 

No sabía cómo iniciar ni desarrollar este prólogo; de hecho, aún no lo sé, de modo que seré breve y, en lo posible, nítido, aunque me tomo la libertad de ser inexacto, pues siempre he dicho que si cometo algún error en mis apreciaciones, con gratitud recibiré cualquier crítica o aclaración. Sobre lo dicho al inicio: es más; ni siquiera pensé en escribir una introducción a este libro, y en este momento no sé si sea necesario o al contrario. La única cosa que puedo decir es que en este momento se podrían escribir cientos de páginas con respecto a la literatura de ciencia ficción trabajada en el Perú; a la fecha se han publicado varias novelas y cuentos de gran calidad, que ameritan diversos análisis por parte de los críticos y comentaristas, tal vez especializados, pues quizá este género requiere de una visión particular, a fin de penetrar en sus recovecos, aunque, desde luego, la ciencia ficción puede ser leída por toda clase de lectores, de todas las edades, ya que toda literatura de calidad es importante para los receptores constantes.

Aunque no ha sido demasiado estudiada en mi país, en verdad no encuentro categoría artística que haya generado opiniones tan interesantes y discusiones tan agudas; ya desde Lima de aquí a cien años de Julián M. del Portillo (1843): sobre esta se habla de su pertenencia o no a la ciencia ficción, en su reedición se la cataloga como «futurista»; por supuesto, esta apreciación está sujeta a debate, pero eso no hace más que impulsar el deseo por leer aquel volumen, no para confirmar sí es precisamente ciencia ficción, eso se asumirá como paso extra, sino para gozarla y descubrir una de las obras más importantes de nuestras letras. Luego vendrían otros autores, Clemente Palma –con algunos relatos y su ya clásica novela «XYZ»–, Abraham Valdelomar, César Vallejo Alberto Hidalgo, entre otros. En años sucesivos nuevos autores practicarían el género: Héctor Velarde, J. M. Estremadoyro, Eugenio Alarco, José B. Adolph, máximo representante de la ciencia ficción peruana, que ha transitado además por diversos géneros y ha representando al Perú en antologías internacionales. Hay autores emblemáticos que siguen en plena actividad, como Juan Rivera Saavedra y Harry Beleván, quienes vienen de la hornada que mencioné líneas atrás; hay algunos autores que surgieron después, con obras de alta calidad, como Luis Eduardo Freire y Adriana Alarco de Zadra; seguimos con los autores contemporáneos, algunos maduros, otros jóvenes. Por mencionar unos pocos nombres, entre los maduros, puedo referirme a Daniel Salvo, Tanya Tynjälä, Enrique Prochazka, Carlos Herrera, Pedro Félix Novoa, Luis Bolaños De la Cruz y José Guich Rodríguez. El panorama luce expectante y estoy convencido de que al momento de redactar estas palabras un escritor peruano está trabajando una novela o relato de ciencia ficción que, con seguridad, será publicado en alguna plataforma de prestigio, revista, antología, libro de autor; que será validado por una de las tantas editoriales, independientes o grandes, nacionales o internacionales, que se han asentado con efectividad en el medio literario. He de decir que me siento contento de ser parte de esta inmensa maquinaria de sueños que pretende ofrecerles instantes de placer (agridulce, en ciertos casos), diversión y pensamiento. Obviamente, reconozco que esta es una labor en equipo, está aquel magnífico editor que es José Joaquín Ramos, quien me invitó a compilar este llamativo volumen, que estoy seguro habrá de ser señero, se hallan también cada uno de los autores, quienes gentilmente han confiado en mí y me han cedido algunos de sus mejores textos y, claro, están las personas que se encargaron de las labores de arte y formalidades, a fin de que este cuaderno quedara excelente. Cuando el editor me propuso seleccionar cuentos, supe que había una buena cantidad de material apropiado para conformar un grueso volumen, mas no imaginé que la calidad y la cantidad superarían mi perspectiva, y debo admitir que trabajé con fechas, algunos relatos quedaron en el tintero por no llegar a tiempo, pero, por qué no, podrían integrarse a un futuro tercer Eridano, dedicado a la ciencia ficción peruana. Es sorprendente como cada año surgen nuevos autores que están decididos a aprender y a trabajar relatos de calidad dentro de esta vertiente. En 2005 se publicó el primer tomo de esta muestra, el cual incluyó a diecinueve autores, algunos siguen en las lides del género y les va muy bien, otros (muy pocos) han dejado de publicar, aunque han dejado también material en diversos espacios, al cual se puede recurrir para conocer esta corriente, porque fue importantísima la participación de todos estos autores en las letras de ciencia ficción. En mi opinión, con ese primer tomo, que fue subido a la red el 4 de noviembre de 2005, se inició la nueva era de la ciencia ficción peruana. Si Daniel Salvo nos habla de una Edad de Oro para el género en nuestro país, etapa señalada entre los años 1960 y 1980, lo que está ocurriendo ahora es una suerte de ebullición de autores y propuestas discursivas que resuenan de modo positivo en diferentes ámbitos; por eso surgió la propuesta de dar a luz este libro, por la excelente visión del editor y por el amplio radio de acción que tendría un entusiasta del género, es decir, este servidor. Ha tomado tiempo y esfuerzo, pero la labor quedó realizada y nos satisface a todos. He seleccionado a treinta y cinco autores de todo el Perú, algunos están sumergidos en la ciencia ficción, otros se están iniciando en ella. El editor además me eligió un cuento de mi primer libro. Somos treinta y seis partícipes en total. He tomado en cuenta a escritores que tengan más de un relato escrito dentro de la vertiente; aunque al menos la mitad tienen varios trabajos de ciencia ficción; a algunos se les menciona de modo recurrente como representantes nacionales de esta categoría literaria. Espero que el grupo de quienes se están adentrando a la ciencia ficción se acreciente con los años e intensifique sus creaciones respecto de esta categoría literaria. Nadie puede ver el futuro, aunque se atisba expectante, mas sí podemos ver el presente; esta muestra es una fotografía, representa parte de lo que significa esta era del boom de la ciencia ficción en nuestra narrativa. Este es un aporte, como el Eridano 10: Ciencia Ficción Peruana (2005), Somos libres: antología de literatura fantástica y ciencia ficción peruana (2012), recopilación de Germán Atoche Intili, y Se vende marcianos: muestra de relatos de ciencia ficción peruana (2015), selección de José Donayre. Toda compilación de narraciones pretende encapsular un fragmento de realidad. Este Eridano es una aproximación a nuestra ciencia ficción que hoy, opino, es universal.


*Este texto es el prólogo al volumen «Erídano. Suplemento N° 26 de Alfa Eridiani: Ciencia Ficción Peruana 2», publicado de manera digital y subido a la red el 20 de febrero de 2016. El libro puede descargarse de modo gratuito y en diversos formatos en el siguiente enlace: https://lektu.com/l/alfa-eridiani/ciencia-ficcion-peruana-2/4760


Carlos Enrique Saldivar (Lima, 1982). Director de la revista impresa Argonautas y del fanzine físico El Horla; es miembro del comité editorial del fanzine virtual Agujero Negro, publicaciones dedicadas a la literatura fantástica. Es director de la revista Minúsculo al Cubo, dedicada a la ficción brevísima. Finalista de los Premios Andrómeda de Ficción Especulativa 2011, en la categoría: relato. Finalista del I Concurso de Microficciones, organizado por el grupo Abducidores de Textos. Finalista del Primer concurso de cuento de terror de la Sociedad Histórica Peruana Lovecraft. Finalista del XIV Certamen Internacional de Microcuento Fantástico miNatura 2016. Publicó los libros de cuentos Historias de ciencia ficción (2008), Horizontes de fantasía (2010); y el relato El otro engendro (2012). Compiló las selecciones: Nido de cuervos: cuentos peruanos de terror y suspenso (2011) y Ciencia Ficción Peruana 2 (2016).