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En el hotel 5 

 

     

Deshojando la margarita.

¿Twitteratura sí o twitteratura no?

Antonio Cruz*

 

 

 

 

 

Irreverencia
La poesía
no puede encerrarse
en ciento cuarenta
caracteres" dijo.
Le pregunté
¿Cuántos caracteres
tiene un haiku?
y guardó silencio.

 

Poco tiempo atrás (para ser más exactos el último día del año de 2016) el ámbito literario latinoamericano, sobre todo aquellos académicos, críticos y autores ligados al minimalismo (microrrelatistas, cultores del haiku o del aforismo y otras formas de literatura brevísima) se vieron sacudidos por un artículo que publicó la bloguera mexicana Avelina Lésper bajo el nombre de Twitteratos.

«Es innecesario estudiar literatura, mucho menos preocuparse por lo elemental en sintaxis y ortografía, estorba el pensamiento profundo, para ser escritor basta con abrir una cuenta de Twitter» dice en su primera aproximación al tema.
Estas palabras, dieron mucho que hablar y, por las redes corrieron ríos de tinta. Muchos de quienes cultivan la literatura brevísima y de los académicos que la estudian como fenómeno sociológico, pusieron su grito en el cielo. Pero... ¿Existe la Twitteratura o no? ¿Puede considerarse que es una de las formas contenidas en la literatura minimalista?
Me pasé varios días indagando (otra de las cosas que tenemos que agradecerle a la "santa mama" Internet es que antes debíamos buscar lo que estaba a nuestro alcance y por estos días, buscar bibliografía es más fácil y comunicarnos con colegas y amigos lleva mucho menos tiempo, de lo que resulta que investigar sobre un tema determinado, actividad que antes nos llevaba meses o quizás años, ahora puede realizarse en unos cuantos días), entonces decía: me pasé buscando varios días y logré formarme una idea acerca del tema. Como primer paso, repasaré algunas de las muchas opiniones que encontré en mi recorrido por la red.Twitteratura 1
Yolanda Arroyo Pizarro (Puerto Rico) sostiene que «Internet y los mensajes de texto, o SMS, se han convertido en parte de la vida de la gente, y como parte de esa vida, el arte se ha afectado. Hace unos años se hablaba del cuento corto, del micro cuento y ahora del nano cuento, respuestas creadas por los propios lectores y herramientas trabajadas ahora desde los propios autores. En el mundo globalizado con la masificación los EBook, periódicos y revistas on line, los blogs, el Facebook y ahora el Twitter, la Nanoliteratura se ha convertido en una opción de condensación de ideas, donde los más diestros, sin perder la magia de las imágenes literarias, transmiten al lector todo el potencial de una obra en pocas palabras»(1)
Por su parte Alejandro Gamero afirma que «El género hiperbreve ha existido siempre. No es una novedad que nuestra sociedad posmoderna, de consumo rápido, lo devore con fruición. Se remonta a los albores de nuestra civilización, allá por la antigua Grecia, con el epigrama y con su versión funeraria, el epitafio, pero tampoco se puede decir que sea exclusivo de occidente»...«...aunque el haiku japonés, elogio supremo de la sugerencia, arrase desde el siglo XIX, entre los lectores occidentales (también en el siglo XIX) tomó la forma de la literatura folletinesca, de las historias por entregas, a veces en dosis más pequeñas que los 140 caracteres twitteros. El caldo de cultivo siempre ha estado ahí.»... «la twitteratura es un híbrido, como esos de los bestiarios medievales, nacido de la unión de la literatura y de twitter. el conjunto de textos literarios publicados en forma de tweets en Twitter. O como lo define Ludovic Hirtzmann, «el universo literario de la instantaneidad y el mundo del mensaje breve». (2)
Podría seguir con una larga lista de opiniones coincidentes a las dos que acabo de citar pero sería abundar en argumentos en defensa de la twitteratura.
twitteratureAdemás de investigar, me puse en contacto con algunos amigos. En el caso de Rony Vásquez Guevara, peruano el hombre y versado en la literatura mínima, sin ninguna duda, no solo atendió mi pedido sino que gentilmente me cedió su texto referido al tema, el que se incluye en esta misma edición. Jaime Muñoz Vargas, otro de los nombres reconocidos en el universo de la literatura breve actual, también opina desde su columna bloguera Ruta Norte Laguna pero lo hace con un realismo que asombra y no exento de la agria ironía a la que nos arrastran estos tiempos modernos; quienes quieran leer su nota (imperdible por cierto) también la podrán encontrar en este número de Tardes Amarillas.
Algunos colegas, me contestaron por la "vieja" vía del correo electrónico tradicional (¿nada de redes?) pero de todas esas opiniones rescato una que me pareció más cercana a mis propias opiniones.
Gloria Ramírez, a quien conocí en el IX Congreso Internacional de Minificción (donde por supuesto había numerosos académicos de prestigio en los claustros universitarios de numerosos países), me contesta textualmente:
«No hice una muy profunda reflexión puesto que considero que el asunto este de la crítica del twitter se basa solamente en una pregunta tendenciosa para la polémica, y deja de lado todo lo que ha ocurrido en estos tiempos entre el arte y la tecnología.
En particular opinión, y como también me señalaste hace unas horas, no creo que lo que defina lo que es y no es literario sea el número de caracteres del texto. La poesía es un género que tiende a contabilizar palabras y sílabas: sonetos, alejandrinos, versos de arte mayor o menor, etc. Por su parte, la narrativa se basa en los hechos y en el cómo se cuentan, no en la cuestión cuantitativa. Una cosa es la historia (lo que ocurre), la narración (cómo se cuenta) y la diégesis (el orden en que presenta el narrador los hechos), y como en un espacio tan breve a veces no se pueden desarrollar a profundidad estos elementos literarios, pues a veces los críticos snob y tradicionalistas dicen que no es literatura. La historia crea nuevos sujetos y con ello nuevas formas de ver el mundo. Y la narrativa, para mí, es precisamente eso: una visión de mundo.
Sobre el twitter no creo que la cantidad deba ser lo que determine un tipo de relato. Si hablamos de prosa ¿quién cuenta las páginas de una novela, o las palabras de un cuento? La verdad que no es operativo hacerlo así ni clasificar los textos de esa manera. Lo que ocurre, según yo, es una integración de las tecnologías a la literatura, son nuevos modos de producir relatos. También es un desafío el lograr un texto de calidad en cierto número de palabras. Me parece que es válido. Pero no por ello desaparecen los géneros canónicos: la novela, el ensayo, el cuento, la poesía, etc.; al contrario, éstos van asentándose más. Precisamente por eso el temor a distanciarse de lo ya conocido. Algo nuevo ocasiona angustia y lo primero es el rechazo. Creo que es natural.»
Bueno, hasta aquí las opiniones.
En realidad, se me ocurre que los nuevos tiempos que se viven, esta sociedad posmoderna del tercer milenio plantea numerosos paradigmas novedosos. En sus "Lezione americane" (1985) Ítalo Calvino trata de definir el futuro de la literatura , entre otras cosas dice que la escritura del siglo XXI estará dotada de las siguientes características: Levedad, rapidez, exactitud y multiplicidad. Obviamente estas palabras suenan a profecía pero aun así, tengo la presunción de que Calvino no imaginó ni remotamente el mundo de las redes sociales.
No hablaré aquí acerca de la relación de Internet con la literatura (quienes quieran repasar el tema pueden leer cualquiera de los artículos que escribí al respecto y que fueron publicados por diferentes sitios como Micrópolis y Letralia entre muchos otros.
Lo que está en discusión, se me ocurre, no es solamente si un post de ciento cuarenta caracteres representa (o es) literatura. También estamos discutiendo acerca de las nuevas formas de lecto-escritura, los nuevos géneros que han invadido el universo literario y, por supuesto, las nuevas fronteras de la palabra escrita.
No creo, ni remotamente que todo lo que se publica en Twitter sea estrictamente o pueda ser definido como literatura pero no podemos poner en duda que hay una tendencia a adoptar las nuevas formas en que ella se presenta. Pruebas al canto. En Argentina, la Feria del Libro de Buenos Aires, es uno de los eventos más importantes de la cultura nacional. Una de las actividades más exitosas de dicha feria, es la Jornada Ferial de Minificción que conduce Raúl Brasca y a quien nadie puede cuestionar como referente de la literatura argentina. En este espacio, en su última edición, hubo un concurso de microrrelatos con un límite de ciento cuarenta caracteres y en el que solamente se podía participar a través de la red social del pajarito.
Tengo la certeza de que Twitter, sirve como sostén a una nueva forma de celebrar la palabra escrita, donde las principales características son la libertad, la precisión y la exactitud. La Twitteratura, a pesar de quienes son sus detractores, está pelando por un lugar en la literatura.
En este punto, me parece importante resaltar que, antes de que las redes sociales aparecieran, ya existía literatura más breve que la que se hace en twitter (inclusive, indudablemente, son anteriores a la existencia del propio Internet). Ya hemos mencionado un poco más arriba el haiku (con sus formas predecesoras, el tanka y el sedôka) que difícilmente llegue a contener sesenta caracteres aunque podríamos agregar los microrrelatos (por ejemplo los microrrelatos de una línea de David Lagmanovich) o algunas otras formas. Es más, si prestamos atención, habremos de encontrarnos con algunas sorpresas. Por ejemplo el caso de Matt Stewart, que en el año 2009 no lograba editar en papel su libro "La revolución francesa", y que comienza a publicar fragmentos de ella en Twitter ordenados cronológicamente, hasta que al fin, con la friolera de 3.700 twits consigue el objetivo de publicar la obra completa. Al término de su titánica tarea, en julio de 2009, en una entrevista, el autor sostuvo «que la publicación de su libro en Twitter es un experimento sociológico que le permitirá ver "cómo reacciona el mundo ante una historia larga contada por fragmentos"»(3)
Creo no estar equivocado si afirmo que usar la plataforma de las redes para difundir y/o escribir y leer literatura no es algo imposible sino palpable y en permanente evolución. Un texto que se publica en Twitter, tiene una potencialidad infinita ya que, si bien no es la red con más usuarios, más de 200 millones de usuarios pueden llegar a leer algunos de los textos que se publican.
Ahora bien, los riesgos de desnaturalizar la literatura en las redes son enormes y se hace indispensable tener un ojo avizor para separar atinadamente la paja del trigo. Las redes, así como son una innegable ayuda a la hora de despertar el interés de los lectores, por sus características (anarquía, infinitas posibilidades de publicar, la siempre vigente necesidad de los cinco minutos de fama y la nunca ausente falta de talento para crear textos literarios, algo que no es patrimonio de Twitter sino de la literatura en su más amplio concepto) también representa un caldo de cultivo para que cualquier persona con la posibilidad de acceso a la red, cada vez más fácil porque los dispositivos se van renovando, pueda "colgar textos" sin ningún valor literario. Al respecto, quiero recordar que, al menos en algunas regiones de Argentina, muchos autores talentosos no pueden acceder a la publicación en soporte tradicional de sus libros, mientras que otros, que ni siquiera escriben bien, con solo disponer de cierta suma de dinero, pueden pagarse la impresión de sus libros, aunque estos sean de dudosa estirpe literaria. La cuestión de fondo es que quinientos libros sin demasiada valía, tienen menos impacto que un posteo en una red, al que accederán miles o quizás millones de lectores y la posibilidad de que los lectores menos avezados, crean que "eso" es la literatura.
La discusión no es nueva y probablemente no termine aquí. Hay mucha tela para cortar, pero en mi humilde opinión, creo que, cada vez más, la twitteratura se va ganando un espacio como forma expresiva de la literatura y, muchos autores, se sienten más cómodos y adaptados a ella. En contrapartida, los detractores de Twitter como soporte de expresiones literarias son cada vez menos.
De cualquier manera, a riesgo de parecer insistente y fastidioso, para poder sustentar esta opinión debemos tener infinito cuidado en distinguir los textos literarios de los textos basura.
Habrá que ver que nuevas sorpresas nos ofrece el futuro.

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(1) Arroyo Pizarro Yolanda, Twitteratura ¿Literatura o escritura? http://www.casamerica.es/literatura/twitteratura-literatura-o-escritura

(2) Gamero Alejandro, El nuevo género de la twitteratura. La piedra de Sísifo Gabinete de curiosidades

http://lapiedradesisifo.com/2012/12/07/el-nuevo-g%C3%A9nero-de-la-twitteratura/ 

(3) "Una novela tweet a tweet" en El Mundo (elmundo.es)

http://www.elmundo.es/elmundo/2009/07/15/navegante/1247641223.html

Lecturas recomendadas:

¿Qué es la Twitteratura?, Luciana Estela Contrera en el Rincón del Bibliotecario
http://rincondelbibliotecario.blogspot.com.ar/2012/11/que-es-la-twitteratura.html

La Twitteratura como una forma de captar lectores (Entrevista a Adelaida Jaramillo en El Comercio de Ecuador, sección Cultura)

http://www.elcomercio.com/tendencias/twitteratura-captar-lectores-microcuento-micronarrativa.html

Twitteratura Breve, Banco de la República (Colombia) Actividad cultural.

http://www.banrepcultural.org/los-habladores/twitteratura-breve

Twitteratura, escritores de 140 caracteres, Karina Sainz Borgo Vox Pópuli/Cultura

http://www.vozpopuli.com/marabilias/cultura/Literatura-Cultura-Twitter- Redes_sociales_0_683031705.html

La Twitteratura seduce a más autores, AFP, El Espectador, Colombia,

http://www.elespectador.com/tecnologia/twitteratura-seduce-mas-autores-articulo-416464

 

*Antonio Cruz: Director de Tardes Amarillas

La primera imagen que ilustra esta nota fue tomada del siguiente sitio Web: http://www.vozpopuli.com/marabilias/cultura/Literatura-Cultura-Twitter-Redes_sociales_0_683031705.html

La saegunda se extrajo del sitio: http://edant.revistaenie.clarin.com/notas/2009/06/25/_-01946288.htm