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RICARDO DINO TARALLI 

 Taralli

Ricardo Dino Taralli (Rosario, Santa Fe, 12/06/ 1939 – Santiago del Estero, 27/08/1999) fue una de las figuras más importantes del quehacer literario del siglo pasado en nuestra provincia. Profesor en Letras, poeta y ensayista, ocupó diferentes cargos en el área de Cultura (Director Municipal de Educación y Cultura y Subsecretario de Cultura de la provincia). Gestor cultural sin parangón, fue el creador de los míticos Cuadernos de Cultura Santiago del Estero, Fue uno de los fundadores de la Asociación Literaria María Adela Agudo. Publicó estudios sobre literatura santiagueña en revistas culturales y diarios locales como de otras provincias. Como conferencista disertó en San Juan, Tucumán, Buenos Aires, Córdoba. Nos legó: "El amor en la poesía de Delmira Agustini", "Narradores de Santiago del Estero" con el Prof. Domingo Bravo y el Prof. Orestes Pereyra; "Folclore Santiagueño" con el Prof. Luis Alen Lascano; "La narrativa histórica de Santiago del Estero", "Selección de la poesía santiagueña actual". Obtuvo numerosos premios provinciales y nacionales por su labor cultural, entre ellos el Premio Ricardo Rojas en Letras, premio Shunko, Homero Manzi y Hugo Díaz, premio José Hernández y un Martín Fierro, entre otros. Además fue presidente de la filial local y a nivel nacional de la Sociedad Argentina de Escritores.

MEMORIAS DE SANTIAGO

I
La raíz mensajera que te nombra
El mundo enamorado con su ruego
ya comparte la estrella con el fuego
en la eterna vigencia de la sombra

Porque la sangre asume su milagro
Se redime en la esencia de la tierra
Y la firme aventura no destierra
si deviene la historia ese milagro.

Cuando la luz extraña una distancia
Más allá del origen y el talento
Se anuda con el tiempo tu memoria.

Y trasiega del aire la arrogancia
Que define en la paz de aquel momento
Un asombro en tus ánforas de gloria.

III
Porque es de amor, la voluntad y el nombre
Que nos nutre la sangre de heroísmo
Ha madurado el testimonio mismo
Con el dolor astral. Que no se asombren

Tu memoria y la mía. La distancia
Transita la callada agonía
En el extraño espacio en que vivía
Sin la sangre caliente de arrogancia.

No puede ser, amigos, que callemos
Quiero decir aquí solo un recuerdo
Navegante del aire, lo sabemos

La ilusión ancestral es compartida
Y aquí estoy. Con las palmas abiertas
he de morir cantando, por la vida.

 

RAÍZ Y VATICINIO DE AMÉRICA

I
Por mi tiempo amanece su destino
Cuando exalta bellezas estivales
Y acrisola virtudes germinales
Que trasiega la sombra del camino.

El asombro es coraje peregrino
Que redime la vida en su atalaya
Es la esencia frutal. Que no se vaya
Sin madurar ocasos en el vino.

Es el hombre de América que canta
Y amanece en la estirpe generosa
La eternidad del aire en su garganta.

Es la tierra que absorbe su desvío
Y yo creo en la sal de nuestros huesos
En simbiosis de sueño y desafío.

IV
Es América sangre redimida
En coraje solar y sementera
Es América el fuego que venera
Otra estirpe. Tierra enaltecida

En el aire voraz que se respira
Desde la infinitud de su marisma.
El símbolo del canto da la misma
Razón de su existir. El hombre gira

Como en la siembra en plenitud astral
Con su violencia en el crisol ardido
De la raza, silenciosa y frutal.

Que así sea. El asombro revelado
Transita las aristas de su tiempo
Como un sueño salvaje, enamorado.

 

LIBRO TARALLI

 

UN SIGLO TRASEGADO

I

Por la sangre de un siglo trasegado
Desvelando condenas en su historia
Ya no asombra la piel de la memoria
Cuando arroja su canto enamorado.

Con el giro raigal que nos destierra
Recordando la imagen revertida
La epopeya crucial es compartida
Y evidencia fulgores en la tierra.

Hay un canto que impide los desdenes
Desde el tiempo invisible del asombro
En el cósmico viaje sin desvelo.

La esperanza que anuda los vaivenes
Es madrea infinita que yo nombro
Cuando exalto el coraje de este cielo.

III

Porque el poeta dijo Gracia Plena*
El espacio hermanó la disonancia
El dolor recogió de su distancia
Un coraje ligado sin condena.

Era de amor la reflexión terrena
Y la entidad absorta del abismo
Cuando una Luz ajena de sí mismo
Anunciaba el Saber con voz serena.

Era el recuerdo plenitud del alma.
Pero en la tempestad vive la calma
Al beber en el ánfora divina.

Y en el tiempo que estira sus raíces
El horror se difuma si bendices
La ardiente soledad aguamarina.

*José Pedroni escribió en su poemario Gracia Plena con inspiración bíblica.

La fotografía que acompaña esta nota es autoría de Juan Manuel Aragón y fue tomada del sitio Web: Santiagueños. De allí también se obtuvieron datos para su reseña biográfica. Se lee en el siguiente link: 

http://sgodelest.blogspot.com.ar/2011/07/ricardo-dino-taralli.html