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José Luis Cutello 

 

 

 

    

Kerouac, una crítica a la reproducción capitalista 

Por José Luis Cutello

 

Hace 60 años se publicó en los EEUU "En el camino", una novela que se convirtió en símbolo de la contracultura y el inconformismo de una generación y luego fue reivindicada por los hippies. Qué queda del legado de Kerouac.

 

La novela "En el camino"[1], de Jack Kerouac, parece un buen ejemplo narrativo de la conflictiva relación que hubo siempre entre la educación capitalista de los Estados Unidos y una contracultura popular basada en la inconformidad y, como consecuencia, en la evasión del llamado «modo de vida americano». Creemos que la literatura es casi siempre –muchas veces a pesar de sí misma– un campo político, un lugar donde se disputan tensiones, se ensayan sentidos contrapuestos y se ponen en juego éticas disímiles, a la manera de un ring de boxeo. Este libro canónico de la Generación Beat no escapa a tal definición.

Publicado hace 60 años, en medio de la Guerra Fría y durante el último período del Macartismo[2], "En el camino" se introdujo en la literatura norteamericana para plantear y plantearse las contradicciones de una sociedad que estaba conforme con sí misma, tras haber ganado la II Guerra Mundial y haberse erigido en el "Gendarme del planeta" como primera potencia económica y atómica. Ese conformismo, que se derrumbaría cuando los intelectuales advirtieron que EEUU y la Unión Soviética tenían armas de destrucción masiva como para acabar con la humanidad entera, es la grieta donde opera la contracultura de Kerouac y sus contemporáneos.

La operación de este narrador hijo de francocanadienses consistió en enfatizar, desde un texto marginal, que el "modo de vida americano" podía hundirse en cualquier momento, por lo cual no había motivos válidos para el conformismo y la autocomplacencia. Pero además les demostró a las generaciones más jóvenes –a los hijos de esos burgueses condescendientes que se transformarían en los hippies de los ‘60– que había otros modos de vida. Lo que la crítica literaria convirtió primero en una "novela de culto" y, más tarde, en un programa radical se apoya en una narrativa que exalta la libertad personal por fuera de los engranajes de reproducción capitalista y su opresión moral. ontheroead

La Generación Beat, una corriente central de la cultura norteamericana en la segunda mitad del siglo XX, nace en una escenografía de lo más vulgar y simple: arriba de un automóvil viejo, dos personas (hoy sabemos que son los alter ego del propio Kerouac y de su compinche Neal Cassidy) viajan de costa a costa hasta San Francisco y México, bajo el embrujo de una certeza: "Todos los canallas del mundo andan detrás de nosotros. Tenemos la obligación de evitar que nos impongan su modo de vida”, dice Remi Boncoeur, el anfitrión del protagonista Sal Paradise en Frisco.

De la frase citada emerge una de las temáticas más consistentes de la historia: los protagonistas de "En el camino" se fugan por carreteras (el paisaje preponderante es la mítica Ruta 66) para no caer en la trampa del "Selfmademan", o lo que otros han designado como el "modo de vida americano", una sociedad sin contención social, una meritocracia en la que prevalece el más fuerte y el más ingenioso, aunque no siempre el más inteligente y el que más se esfuerza. Prueba de ello, el lugar marginal que ocupan los más destacados intelectuales estadounidenses en un sociedad de valores mercantiles… En ese contexto, Paradise, persigue continuamente algo, está continuamente detrás de algo que no está muy claro ni definido, quizá otro estado de las cosas que no sea la continuidad de un presente que lo agobia.

Entonces, es factible trazar una comparación entre los protagonistas de esta novela y el héroe goethiano o flaubertiano por excelencia, el que se zambulle en el rito de iniciación porque no soporta su presente: en ambos casos se persiguen a sí mismos y persiguen su autoformación sentimental, mientras se desarrollan dentro de un subgénero que los admite como un guante a medida, la "bildungroman"[3]. Porque "En el camino" tiene la impronta de una novela de aprendizaje con héroes que nunca se encuentran a sí mismos y por eso prueban con evasiones variadas: el alcohol, el sexo, las drogas, el budismo y, por supuesto, la velocidad. Una especie de ética que confronta a la de los imperantes WASP (White, Anglo-Saxon and Protestant).

En el arquetipo del católico Paradise, Korouac construye un personaje paranoico que huye bajo la imperiosa necesidad de hacer una vida distinta y hacerse a sí mismo, sin una meta definida, sin rumbo fijo, "en la búsqueda de Dios", como lo definió el propio autor. El ocio nihilista que resaltaron más adelante los hippies es anticipado aquí por el nihilismo productivo: el movimiento sobre una ruta le otorga una perspectiva nietzscheana: contra los hechos duros, contra la realidad norteamericana, el protagonista (no olvidemos que está construido a la medida del autor) interpreta su propia versión de la realidad. Y, de paso, le quita identidad a la forma de vida americana huyendo a México.

Keruac

Hay una frase de "On the road" que nos lleva por el mismo cruce de significados: el narrador dice que el alma de Dean (otro de los amigos de Paradise) "está arropada por un coche rápido, una costa a la que llegar y una mujer al final de la carretera". Una particularidad de la Generación Beat es conformar una identidad diferente en el movimiento veloz, en el cambio. Korouac y sus compañeros creen que de esa manera forjan un nuevo estilo de vida, un modelo al que se abrazan como única salida para no quedar atrapados en un engranaje de la cadena de producción y reproducción capitalista. Una imagen que a uno lo remite de inmediato a la película "Tiempos modernos", de Charles Chaplin: el hombre como una pieza intercambiable del complejo industrial.

La evasión sobre un "coche rápido" tiene fundamentos pedagógicos en el imaginario de "En el camino". Una de las características de la cultura capitalista es adaptarse a las contraculturas hostiles y absorberlas en su centro hegemónico. Se trata de una idea muy elemental –y al mismo tiempo esencial–: todo aquello que subvierta los valores normales debe ser neutralizado y terminar en el museo, como le pasó al surrealismo con su moral revulsiva. En palabras de Remi Boncoeur se le impuso un modo de vida.

A esta tendencia, precisamente, le escapa Kerouac, a que el poder estire sus tentáculos para ubicarlo en el centro de la cultura oficial, en la cadena de producción. Y entonces, los personajes se fugan (se introducen, además) hacia el mito iniciático, en el cual no hay pasado, sólo futuro. Hacia el final de la historia, el narrador Paradise dice: "Después miré hacia adelante". En más de un sentido, el protagonista de "En el camino" es heredero y contemporáneo de Holden Caulfield, el guardián del centeno de J.D. Salinger. Pero también es heredero necesario de Orfeo: está obligado a no mirar hacia atrás, a riesgo de convertir el pasado en una estatua de sal, en algo inútil, fácilmente asimilable por la reproducción capitalista.

Notas

[1]  On the road fue publicada en 1957 por Viking Press y le dio una fama inusual a su autor.

[2] El senador de EEUU Joseph McCarthy (1908-1957) desencadenó entre 1950 y 1956 un proceso de declaraciones, acusaciones infundadas, denuncias, interrogatorios, procesos irregulares, suspensión de derechos civiles y listas negras que perseguía sobre todo a intelectuales. Al menos, su demencial idea sirvió para que Arthur Miller escribiera inspirado en ella la notable obra teatral Las brujas de Salem en 1953.

[3] Novela de formación o de aprendizaje. Término acuñado por el filólogo Johann Karl Morgenstern.

*José Luis Cutello (Buenos Aires, 1964) es periodista, crítico literario y ocasional escritor. Estudio literatura en la Universidad de Buenos Aires. Desde 1984 escribe en distintos medios de prensa del país y el exterior. Publicó los libros de poemas Treinta años, Lejanía y Re/cortes de tijera, co/razón de al(h)ambre, el de relatos Los Presocráticos y la nouvelle Refracción imperfecta. Varias de sus crónicas, relatos y poemas aparecieron en antologías, suplementos culturales de diarios y revistas. Actualmente trabaja como editor en Gaceta Mercantil y colabora en la agencia alemana dpa.

Esta nota, publicada en Gaceta Mercantil y en el blog del autor Escopeta oxidada el rocío y cedida gentilmente por el autor para su publicación en Tardes Amarillas.