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MICRORRELATOS DE EUGENIO MANDRINI

Selección de textos: Antonio Cruz

 mandrini

Eugenio Mandrini (Buenos Aires, Argentina, 1936). Ha sido fundador e integrante de la Sociedad de los Poetas Vivos y co-director de la revista Buenos Aires Tango y lo Demás. Es Académico Titular de la Academia Nacional del Tango. En distintos géneros literarios recibió distinciones: destacamos el Primer Premio Municipal de Poesía (2008/2009). Colaboró con las revistas "Fin de Siglo", "Puro Cuento", "Ñ" y "Crisis", entre muchas otras. Fue incluido en las antologías "Antes que el viento se apague", "Testigos de tormenta", "Cuerpo de abismo", "Galería de hiperbreves", "Tiros libres", "Velas al viento", "La nave de los locos", etc. Ha compilado y prologado la antología "Los poetas del tango" (2000). Es guionista de historietas. Publicó en 1987 el volumen Criaturas de los bosques de papel, poemas y cuentos; Discépolo, la desesperación y Dios, ensayo, 1998; Las otras criaturas, microficción, España, 2014; La vida repentina (selección de textos de "Criaturas de los bosques de papel"), 2015. Sus poemarios son Campo de apariciones (1993), Párpados para el ojo que sale de mí (1999), Conejos en la nieve (2009), Con voz de perro lunar (2014).

Canto quemado

Soy un ruiseñor.
Cuando supieron que estando cautivos los ruiseñores solo cantamos de noche, me quemaron los ojos para que el canto durase todo el tiempo. No sabían, no podían saber, que aun en la ceguera más honda, el recuerdo de ese fuego sigue tan encendido en mí y es tal su éxtasis, que he olvidado cantar.
Soy un ruiseñor que brilla de otro modo.

Parpadeos

Solo hay tres clases de ciegos, ¿o tres no es el número perfecto? Está ese al que no hay explosión ni asamblea de luciérnagas que lo saquen de la sombra profunda. Está el otro, el que aún ciego, conserva un esbozo de penumbra y al resplandor de un fósforo queda de pronto en éxtasis y bajo la luz furiosa del mediodía cree que los ojos le vuelven. Y finalmente está aquél, ese que palpa afanoso los contornos y las grietas, los movimientos y temblores de los breves mundos. Ése, el tercero, es el amante.

Prueba de vuelo

Si evaporada el agua el nadador todavía se sostiene, no cabe duda: es un ángel.

Raíces

Con el último golpe del hacha, el árbol cae pesadamente al suelo. Sin embargo, los pájaros permanecen inmóviles donde antes estuvieron las ramas. Acaso porque sólo son la sombra de esos pájaros. Acaso porque esos pájaros miraban demasiado la distancia y la distancia los hipnotizó. O acaso porque la memoria del árbol muere después.

De la luz y la sombra..

Todas las noches el ciego soñaba que disparaba un tiro al aire, y al rato aparecía su perro lazarillo con una perdiz entre los dientes.
La última noche la escopeta se quedó sin balas, el perro se fue con su jauría, y las perdices emigraron.
El ciego había apoyado su bastón en la sien, levantándose la tapa de las sombras.

Tango del lobo

Primero faltó a la cita la niña de la caperuza roja.
Después, un eclipse oscureció la luna y debió morderse el aullido.
Por último, la manada lo declaró nada feroz, por esas gotas de soledad que le apagaban los ojos, y fue desalojado del bosque.
Hoy lame zapatos en la ciudad y en invierno busca el abrigo del sol como una abuela.

Biografía tomada de Eurasia Hoy. Puede leerse en

http://eurasiahoy.com/13062016-eugenio-mandrini-sus-respuestas-poemas-y-microficciones/

La fotografía fue recuperada del sitio Web ComparteLibros. https://www.compartelibros.com/autor/eugenio-mandrini/1