ORLANDO VAN BREDAM

 

En Orlando Van Bredam, el desamparo es mucho más que una teoría

Por Amaru Diógenes Condorí

Especial para Tardes Amarillas

 

Orlando Van Bredam, escritor entrerriano pero que vive actualmente en Formosa, goza de firme prestigio entre sus colegas escritores. No obstante, hasta hace unos días, si bien había leído, de manera aislada, cuentos suyos, sobre todo microrrelatos (en los que ha demostrado ser un especialista dotado de un enorme talento) debo confesar que desconocía la mayor parte de su obra (no por desidia sino porque los escritores siempre tenemos urgencias de lectura que, con más frecuencia de lo que se debería, nos hacen olvidar aquellos nombres que resultan más cercanos a nosotros).

De manera casual, en el mes de mayo, husmeando en una librería de saldos en Buenos Aires descubrí la novela “Teoría del desamparo”,obra que (admito) no había leído y que en el año 2007 fuera premiada por un jurado compuesto por Andrés Rivera, Vlady Kociancich y Abelardo Castillo (nada menos) los que le otorgaron el Premio Planeta de Novela. Comprarla y guardarla en la mochila, resultaron para mí un acto reflejo.

Por aquellos días, enfrascado en la lectura de una compleja novela que me llevó más tiempo que el que yo mismo esperaba, dejé de lado la novela de Van Bredam hasta que el pasado fin de semana, después de varias postergaciones, me aboqué a su lectura y, para mi sorpresa me encontré con una joyita. 

Este excelente narrador, mezcla en su novela de manera asombrosa la sátira política con el género negro sin dejar de lado un testimonio casi tragicómico de la realidad actual en algunas provincias argentinas. Van Bredam, describe con sarcasmo no exento de mordacidad e increíble pericia los complejos paisajes tan comunes en la política (politiquería) lugareña, tan común en algunas provincias del norte de nuestro país y sus personajes, aunque parezcan de ficción, cobran enorme verosimilitud cando son comparados con los que habitan nuestra cotidianidad.

El libro nos atrapa desde sus primeras páginas. Catulo, el típico “clase media” argentino, que tiene una vida estable, con un empleo usual que le permite una vida acorde a sus aspiraciones, se transforma, de manera fulminante, en un ser irresoluto y timorato que siente que todo lo que ha logrado durante su mediocre existir, se viene abajo y lo expone a un futuro incierto, cuando una mañana, mientras se prepara para concurrir a su trabajo encuentra un cadáver en el baúl de su auto.

A partir de este punto, el desarrollo de la novela, que navega (lo repito) entre la tragicomedia y la novela policial, es un río que fluye con facilidad y cada escena, que implica más suspenso, obliga al lector a seguir la lectura de manera más apresurada que lo habitual, porque supongo, todos los que lean “Teoría del desamparo”, desde la tercera o cuarta página se van a desvivir para saber cómo termina la historia. 

TEORIA DEL DESAMPARO

 

En una de las tantas entrevistas que concedió Van Bredam después de obtener el Premio Emecé, reconoce que su novela está basada (por decirlo de alguna manera) en uno de los cuentos de su libro de minificciones “Las armas que carga el diablo” (“Cuento de horror”), y, según sus propias palabras a partir de ese cuento, fue agregando elementos que desembocaron en esta novela.

Para cerrar esta breve crónica, solamente me resta contar algunas reflexiones. La primera y más importante, es sobre el autor, quien no solamente muestra su talento al escribir, sino que, a partir de todas aquellas notas que leí para escribir este texto, se aprecia como un tipo sencillo, sin grandilocuencias, llano y directo para decir las cosas que tiene que decir. La segunda, es que, a pesar de que me precio de ser un gran lector, me sorprendió (gratamente por supuesto) la capacidad de relatar una historia en segunda persona (cosa difícil para cualquier escritor) y la tercera, que está implícita en el título de esta nota, es la capacidad de trabajar el desamparo no solamente como un disparador para escribir, sino también como un estado psicológico especial que obliga a la reflexión y/o al análisis porque, aunque suene trillado para quienes siguen a Van Bredam, yo todavía me sigo preguntando qué haría si un día me despierto y me doy de boca con cadáver en el baúl de mi auto. Indudablemente, para él, el desamparo es mucho más que una teoría. 

A partir de su “Teoría del desamparo”, Orlando Van Bredam, que es, diríamos, una de las voces sobresaliente de la literatura argentina contemporánea, puede ser ubicado, sin escrúpulos, en un selecto grupo de escritores, que hacen de nuestro oficio de lectores, una agradable tarea.

Qu’elles soient d’origine infectieuse ou inflammatoire (prostatite), dapoxetine tumorale bénigne (HBP) ou maligne (cancer), les pathologies prostatiques peuvent avoir un retentissement direct ou indirect sur la sexualité à visée reproductive et / ou érotique.