HOMENAJE A ALFREDO CARLINO

 Antonio Cruz 

 

 

 Carlino

 

Este mes de marzo no ha sido pródigo en noticias para quienes hacemos Tardes Amarillas. A la inesperada muerte de Henry González Martínez ―el colombiano que fuera uno de los más constantes investigadores de la minificción y Co-organizador, junto a Guillermo Bastamente Zamudio del VI Congreso Internacional de Minificción, ocurrida el 17 ahora debemos agregar una pérdida irreparable para la poesía popular argentina: el 25 de marzo falleció el poeta Alfredo Carlino (Buenos Aires 17 de octubre de 1932).

Si algo caracterizó a Carlino fue su ferviente adhesión a la causa peronista. «Alfredo era alpargatas y libros», fueron las palabras que usó el filósofo Darío Sztajnszrajber en una entrevsta que se conoció a través del sitio Web de Radio Caput (http://radiocaput.com/2018/03/26/el-adios-a-alfredo-carlino/). «Fue la representación del punto de encuentro entre la bohemia artística y el compromiso militante y político» agregó.

Carlino fue uno de los tantos poetas populares que adhirieron a la Doctrina Nacional Justicialista y que fueron perseguidos por la revolución del 55 y excluido de los círculos poéticos académicos del gorilaje. No obstante, nunca renunció a sus ideales.
Poeta mayúsculo que fue perseguido de manera feroz por su adhesión al Movimiento Peronista, sufrió el exilio en 1955 y después del golpe de 1976 lo acosaron de una manera tan atroz que se vio obligado a vivir en la clandestinidad.
Personaje singular que entre otras cosas estudió Filosofía, fue un periodista precoz (a los trece años comenzó a trabajar en el diario Stándar sintetizando noticias que llegaban por cable), actuó en teatro independiente y en teatro de títeres. Recibió el reconocimiento del mundo poético pero también fue admirado por el pueblo peronista.
Entre sus libros más paradigmáticos podemos mencionar 17 de octubre, la celebración de la multitud ardida; Poemas. 50 años con la poesía; Evita: del 17 de octubre a la caída; Perón, siempre de Juan; Buenos Aires tiempo Gobby; Chau, Gatica y Poemas ciudadanos. Fue declarado "ciudadano ilustre de la Ciudad de Buenos Aires".

 

LOS JÓVENES MILITANTES DE LA RESISTENCIA

 

Solían soñar con embarcaderos
desvirgar muchachas al amparo del asombro.
después, a la alegría
le gustaba enviar mensajes
adentro de botellas
a los melancólicos
a los ladrones iracundos
y a las infinitas meretrices.

Nos gustaba creer
levantar el incienso
colorear las nubes
remontar barriletes
espiar los senos de las chicas.

Solían hablar con ellas de hijos,
de casas,
del mañana.

Un dia el imperio
decidio desvalorizar
las utópicas creencias,
ensuciar las rebeldías,
llenar de muertes
sus pocos años.

 

LOS JÓVENES

 Dedicado a Adriana Reydó, hija de un desaparecido;

que sigue soñando la argentina deseada por sus padres.

 

los jóvenes que soñaban la patria
eran plantas
árboles florecidos,
levantaban ideas
se desparramaban
navegaban en el
aroma del horizonte,
hojas en debate
viento para llenar huecos.
esos.
fueron irrevocablemente
muertos.
oh! patria desvanecida
en un tiempo de miseria.
nos armaron los fragmentos,
la primavera fue parcializada en átomos.
todo con la sangre se hizo oscuro y lento,
no solamente los muertos,
los escondidos,
los torturados,
los prisioneros,
los que partieron por terror,
los del exilio interior.
orquestaron la tragedia,
imposible de ser descifrada.
no hablemos del como
solamente sabemos de la derrota.
pero hemos de volver
porque seguimos caminando los sueños.
nada se termina
todo sigue...en la lentitud...pero sigue.
las banderas arriadas pasan siempre
a otras manos
a otro soñar
a otros latidos
en la sabiduría de saber
que el sol es posible.

 

EL MILITANTE

Al poeta amigo y compañero
Paco Urondo, muerto por
defender sus ideales.

El militante
cuando se esfuma
saqueado en sus latidos
se lleva lo soñado
se va diluyendo
para hacerse ave.
Sus ojos
alucinan a la noche
encendiendo el fragor
en la luminosidad.
lentamente.
Percibimos el canto
racimos de la floresta
en pétalos de la rebeldía.
el militante
sigue musicando
la calle y el sueño.
el ardor
es lo que se renueva
en la espuma de su antigua mirada,
para volverse a quedar
en los aromas.
El militante vive
en los otros
y se queda
alumbrando a los que llegan.

 

¡ AQUELLOS OBREROS !

A mis queridos amigos y compañeros
Andrés Framini y Sebastián Borro.

Aquellos obreros de 1955
que abdicaron de ser rey hogareño
para ser militantes de una causa perdida.

Aquellos muchachos, que en lo más oscuro
entrevieron la luz a la distancia.
aquellos que abrumados
por los halcones de la traición honda,
se largaron como ángeles
a las largas utopías
al sueño simplemente del retorno.
aquella mocedad de mitad del 50 hasta el 73,
que soñaron, sufrieron,
y fueron la sonrisa y canto de un pueblo.

Aquellos obreros conscientes
de sus utopías triunfales.
hoy yacen en silencio
sin recuerdos
mordidos por el polvo del agravio.

Aquellos que tanto hicieron
se los fueron comiendo lentamente
los nuevos neptunos
que los fantasmas de la historia traen.

Aquellos héroes y mártires
yacen en el polvo
de la complicidad del silencio.
aquellos verdaderos héroes
están tapados por los infatuados menesterosos,
de un poder que no existe,
ostentan ser el todo
sin darse cuenta que son la nada.
aquellos que el olvido no ha llegado a enterrar del todo
serán siempre recordados en la poesía
y en la abuelitud de los que fueron la gesta.

 

La fotografía que ilustra la nota fue tomada del sitio Web Parlamentario.com (http://www.parlamentario.com/noticia-108436.html)