Toño 2

 

    

 

LA FASCINACIÓN DE LOS CREPÚSCULOS

Nota y recopilación de Antonio Cruz.

 

 

Probablemente, los paisajes más preciados para fotógrafos profesionales y aficionados, sea el crepúsculo (el matutino o el del ocaso). Cada día, en mi recorrido por las redes he visto multitud de fotos desde las tomadas por personas que usan la accesible tecnología de un teléfono celular hasta aquellas capturas realizadas con sofisticadas cámaras por fotógrafos aficionados y no tanto.
«No hay momento más proclive al misticismo que cuando el sol desaparece detrás del horizonte. Los típicos colores cálidos del final del día se los debemos a la dispersión de la luz en la atmósfera, provocada por la menor altura del astro en el horizonte, y convierten al sol en un objeto de deseo de las instantáneas veraniegas. Dice Ramón Peco en una nota de 2015 que puede leerse en el link https://verne.elpais.com/ »
Sin embargo, no falta quien sostiene desde la antípodas de esta opinión, exactamente lo contrario. Más que una cuestión de fascinación, es una cuestión pragmática ya que «Tanto al amanecer como al caer el día, se tiene mejor luz para obtener fotos maravillosas», asevera una bella dama desde un tutorial que circula en YouTube.
Hay quienes hablan (con notable pericia) de la "Hora Dorada" y la "Hora Azul". «La Hora Dorada es la hora después del amanecer o antes del atardecer y se caracteriza por su luz cálida y suave y sombras largas llenas de ambiente. Gracias a esta luz característica en la "Hora Dorada" todo parece realmente otro poquito más bonito. Por tanto, no sólo es conveniente para el paisaje, sino también para la fotografía de retratos», sostiene una nota sin firma que puede leerse en el siguiente link https://www.tamron.eu/es/revista/blog/detail/843/ para agregar más adelante «La "Hora Azul" comienza poco antes del amanecer o poco después de la puesta del sol y se caracteriza por un color azul intenso del cielo. La "Hora Azul" es particularmente atractiva en las zonas urbanas, ya que durante esta hora el cielo y las luces de la ciudad tienen aproximadamente el mismo brillo. Al mismo tiempo, el color azul hace un contraste atractivo con el amarillo complementario de la iluminación artificial de las calles y edificios».
De una u otra forma, más allá de las consideraciones técnicas o académicas, la cantidad de fotografías de este tipo que circulan en las redes es impresionante y, desde mi condición de fotógrafo aficionado, puedo asegurar que la mayoría son maravillosas. En mi propio caso, probablemente debido a cuestiones más emocionales que racionales, fotografiar ocasos y amaneceres es algo que me produce un infinito placer
Por ello, decidí pedir sus fotos a algunos de nuestros lectores; para mostrar imágenes que provoquen placer estético a los lectores pero también, como una manera de instalar la idea de que la fotografía es un arte visual ligado no solamente a los afectos y la familia, sino también una forma de demostrar un gran apego por el placer estético.
Constanza Bravo Granadino, fotógrafa de quien ya vimos en esta revista fotografías de su autoría expuestas en Lima, resume sus sensaciones con una breve descripción: «Intensos colores envuelven las quietas y contrastadas siluetas , estoy fuera y dentro del encuadre, entre-veo, contemplo y me imagino habitando esa imagen. Memorias de la selva»
Kira Kariakin, quien según ella misma define «Vivo en país de la gestas tristes» nos envía un conjunto de imágenes en las que ella, va describiendo con palabras sus sentires. Nos envía entre otras, dos imágenes de amaneceres de Caracas; una del año 2017 (No hay amanecer igual) y la otra del años 2011 (Breve amanecer). Haciendo gala de una pluma valiosa expresa sobre la primera « No hay amanecer igual. Es la primera huella del día. Cada segundo es diferente. Es una permutación que no se repite nunca. Quizás haya que aprender de esta dinámica del cambio y despojarnos de toda aspiración inútil al orden, a la repetición. Dejarnos llevar por lo que trae esta luz, libres de expectativas. Pensarnos amanecer y no repetirnos. Cambiar, permutar todo el tiempo». En relación a la segunda describe « Escucho los ruidos del amanecer que viene y veo a la noche perder su negrura. Me gusta ese tránsito en que la noche se va desarropando con color. Ese azul algo púrpura del cielo momentos antes de que el sol salga, acompañado de trinos y ulular de pájaros despertando. Hay algo que reconforta de los amaneceres. Salir de la oscuridad. Despertar».
En cuanto a los dos ocasos que nos regala (Dhaka, Blangadesh, 2007) expresa en el primero (Divagación del ocaso) «¿Qué puedo hacer con ese sol que me regaña despacito en el ocaso? Salgo y le tomo fotos a ver si lo atrapo. Pero se escapa siempre, en la línea oscura que palmeras, árboles y edificios me trazan en el horizonte de Dhaka. Un sol que me deja con la noche abierta adelante para el insomnio, la duda, las certezas y el otro vagar, por los nudos, las rutas confundidas, los libros que saltan de la estantería a mis ojos» y en la última (Más del ocaso) se pregunta (y se responde) «¿Qué puedo hacer con ese sol que me regaña despacito en el ocaso? Salgo y le tomo fotos a ver si lo atrapo. Pero se escapa siempre, en la línea oscura que palmeras, árboles y edificios me trazan en el horizonte de Dhaka. Un sol que me deja con la noche abierta adelante para el insomnio, la duda, las certezas y el otro vagar, por los nudos, las rutas confundidas, los libros que saltan de la estantería a mis ojos, a ver... A ver si se convierten en oráculos los fragmentos leídos al azar, los poemas insospechados».
El querido Fernando Fabio Sánchez nos envía sus hermosas fotografías tomadas en la Bahía de Morro Bay, CA.
Por mi lado acompaño con cuatro de mis imágenes preferidas. La primera, data del año 2017; se llama "Atardecer santiagueño" y fue tomada con un simple teléfono celular Samsung J2Prime. La segunda es una aurora en la zona rural de mi provincia capturada en 2001 con una cámara Canon analógica de zzoom automático. La tercera fue tomada en la provincia argentina de Neuquén (1988), cuando no existían aún cámaras digitales ni teléfonos celulares con una sencilla cámara Olimpus Trip 35. y la última es un ocaso en el Departamento Salavina de Santiago del Estero que se tomó con una cámara digital Kodak Easyshare C653. 
La mesa está servida. Pasen y disfruten.

 

CONSTANZA BRAVO

 

Constanza Bravo 1  Constanza Bravo 2 Constanza Bravo 3  

 

Constanza Bravo 4

 

 

 

KIRA KARIAKIN

 

amanecer2009 1A   amanecer 2014A  atardecer A

 

atardecer-20090626-B

 

 

FERNANDO FABIO SANCHEZ

 

FF SANCHEZ 1  FF SANCHEZ 2  FF SANCHEZ 3

 

FF SANCHEZ 4 

 

 

ANTONIO CRUZ

 

Atardecer Santiagueño  Aurora Santiagueña  Atardecer en Neuquén

 

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