MICRORRELATOS DE ARMANDO ALANÍS

 

Armando Alanís

 

Armando Alanís (Saltillo, Coahuila, 1956), Licenciado en comunicación social por la Univerisidad Anáhuac, realizó estudios de posgrado en filología hispánica en la Universidad Complutense de Madrid, España. Profesor-investigador de tiempo completo en la Academia de Creación Literaria de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, ha sido director de la revista Eureka y coordinador de talleres de cuento y novela en Saltillo, Coahuila, Chilpancingo y Guerrero. Colaborador de publicaciones como Biblioteca de México, Laberinto, La Gaceta del Fondo de Cultura Económica, La Jornada Semanal, Letras Libres, Sábado y Semanario, entre otras. En 2001 obtuvo la beca para creadores con experiencia otorgada por el Instituto Coahuilense de Cultura. Dos cuentos de su primer libro fueron traducidos al rumano y publicados en la revista Convorbiri Literare.

Forma parte de la antología de minificción mexicana Alebrije de palabras y ha escrito, entre otros libros, La mirada de las vacas; Alma sin dueño, La vitrina mágica y Las lágrimas del Centauro, esta última sobre Pancho Villa; Fosa común, Narciso, el masoquista y Coitus interruptus. Colabora con su espacio alfileres en el suplemento Laberinto del periódico Milenio. Cuentos y microrrelatos suyos han sido traducidos al francés y al rumano.

 

 

Amor de lejos
Te amo con locura. Soy rico y poderoso y estoy dispuesto a darte todo lo que tengo. Pero no me correspondes y hasta me ignoras, como si yo no existiera, mientras te entregas a un egipcio tras otro, Cleopatra, en un pasado remoto al que por desgracia no pertenezco.

 

De paseo
En este luminoso domingo, los perros llevan a sus amos a pasear al parque.

 

La bella y la bestia
Con ternura, con delicadeza, la tomó entre el pulgar y el índice y la levantó hasta el nivel de sus ojos para contemplarla de cerca. Demasiado tarde se dio cuenta de que no había sabido medir sus fuerzas: la había despanzurrado.

 

Entrevista al boxeador retirado
–¿Cuál fue su rival más duro?
–Mi ex mujer.

 

Fantasma
Durante meses tuve la inquietante sospecha de que un fantasma rondaba nuestra casa, pero evité comentarlo con Isabel, quien parecía no darse cuenta de nada. Pasos en la noche, puertas que se abren y cierran, y camas con las sábanas en desorden me tenían en un estado de continuo desasosiego. Una tarde, al volver de mi trabajo, encontré una carta donde Isabel me anunciaba que se iba para siempre con el velador de la colonia.

 

Amor invisible
El hombre invisible y la mujer invisible se enamoraron. Fue un amor nunca visto.

 

La huida
El ladrón trataba de colarse por la ventana a un departamento del quinto piso, cuando sus manos se soltaron y cayó al vacío estrellándose de espaldas contra el mosaico sucio del patio.
Con el cráneo destrozado y la espina dorsal rota, el cuerpo se puso de pie en el rectángulo iluminado por la luna, echó a correr por el pasillo esquivando a uno de los inquilinos que llegaba en ese momento, y alcanzó la calle a toda velocidad.
Detrás quedó un rastro de sangre que saciaría la sed de los gatos del vecindario.

 

El color del deseo
–De rojo me gustas más –dijo el hombre todavía con el puñal en la mano.

 

La verdad sobre las sirenas
Las sirenas son bellas y huelen bien. ¡Mienten quienes aseguran que son monstruos y que apestan! Llaman con su canto a los marineros porque quieren jugar con ellos el eterno juego del amor. ¡Mienten quienes aseguran que quieren seducirlos para devorarlos! Las sirenas son criaturas celestiales; sus cuerpos representan el paraíso, y sus caricias y besos, la gloria. El único problema con las sirenas es que no existen y que los marineros no lo saben.

 

Amiga de bar
La conocí en un bar, bebimos unas copas, la llevé al hotel.
        –Eres la mujer de mis sueños –le dije, y en un parpadeo se esfumó.

 

Los textos y los datos biográficos fueron tomados de diferentes sitios de Internet relaconados con el género. 

La fotografía que ilustra la nota fue recuperada del sitio Antología Virtual de Minificción Mexicana. 

http://1antologiademinificcion.blogspot.com.ar/