SONETOS DE MARIANO SHIFMAN

 

Selección de textos: Verónica Sotelo

 

 

EL SABOR DE LA MANZANA

El gato que me observa sólo aspira
a disfrutar su condición de gato.
Recostado en el sol de lo inmediato
no ruega eternidad y no delira.

 

Satisfecho de sí, mientras se estira,
copula o duerme, cumple su mandato:
ser lo que debe ser, sin aparato,
sin ayer ni mañana. Sin mentira.

 

Digo gato y abarco al reino todo,
con excepción del hombre y la serpiente:
ambos saben que el tiempo es otro lodo.

 

Trocaría las artes y la ciencia
por una vida anclada en el presente.
Padre Adán: ¿me devuelves la inocencia?

                  De Cuestión de tiempo

 

UNA PARADOJA BORGEANA

Profesaba Platón y el infinito,
pero también el Sur y Juan Muraña;
su mente urdió la irrevocable hazaña
de convertir el arrabal en mito.

 

Universal, porteño y erudito,
lo deleitaba una pasión extraña:
transitar la remota telaraña
de las olas vikingas por escrito.

 

Quizá gastó sus últimas miradas
sobre una arcaica saga escandinava;
o entre kenningar, runas y baladas.

 

Mas la ceguera se extendió hasta el colmo:
el mundo de las letras lo admiraba,
excepto unos letrados de Estocolmo.

                  De Cuestión de tiempo

TAPA CUESTIÓN DE TIEMPO

DÍAS

Pasan. Pesan. Se van acumulando,
en dicha rápida o en duelo lento.
Trazan. Trizan. Con luz. Sin miramiento.
Son la respuesta al inasible cuándo.

Cada día conforma un sedimento
que es invisible si lo estoy mirando;
pero es el núcleo, duramente blando.
La unidad de medida. Piedra. Viento.

El giro en torno a un eje que no existe
-Tierra impostora, máquina de engaños-
parece que me acuna, pero embiste.

Día a día, mellado por los años
-continuidad de soles que me agota-
debo girar también. La vida rota.

 

MUNDIALES

Marianito cursaba tercer grado
y Kempes demolía a los rivales.
Recuerdo el frío y el papel picado;
crecía a buen resguardo de los males.

 

A los doce (¡qué breve es el pasado!)
conocí Camerún y sus timbales.
En México, a San Diego iluminado;
en Italia, las tandas de penales.

 

¿Por qué seguir? Hoy rueda la pelota
y me siento en off side y medio idiota
cada vez que me venden un Mesías.

 

Ya no pongo la fe en un delantero;
soy hereje de spots y regalías.
Me da lo mismo un buen o un mal Agüero.

 

UN DIOS DE A DOS

El amor comenzó en una caverna
alguna tarde de furtiva caza
Quién sabe cómo un grito de amenaza
se convertía en una mano tierna.

 

Aunque el deseo hervía en la entrepierna,
una caricia atemperó la brasa.
Eran los padres de una nueva raza,
los precursores de una fe moderna.

 

El dios que desde entonces se venera
exige sacrificios sin medida:
no son raros el pasmo y la ceguera

 

-hay quien ofrece en el altar la vida-.

El amor no es un dios para cualquiera:
sin gracia, la pasión se hace caída.

LIBRO MARIANO

EL PRESENTE GRIEGO

Dejando al bien y al mal en un costado,
el cuerpo es amoral... y nunca miente:
desea, hace desear o simplemente
nada dice si está desangelado.

 

Siempre a la vista, ni el mayor cuidado
sabe cubrirlo: el cuerpo es transparente.
Destinado a vivir en el presente,
aunque toda su gloria sea pasado.

 

¿Cómo ha surgido la intrincada mente
desde sus simples pliegues? ¿Qué cercado
es preciso saltar, qué oculto puente

 

conduce a su central significado,
a su clave esencial? El cuerpo siente
que la mente le pesa demasiado.

 

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