Antonio Cruz 1 

 

 

    

CUANDO LA LITERATURA SE VUELVE CINE
ACERCA DEL FILM "LO QUE QUEDA DEL DÍA"

Antonio Cruz*

 

Título original: The Remains of the Day
1993
134 min.
Reino Unido
Director: James Ivory
Guión: Ruth Prawer Jhabvala (Basada en la novela del mismo nombre de Kazuo Ishiguro)
Protagonistas: Anthony Hopkins, Emma Thompson, James Fox, Christopher Reeve,Peter Vaughan, Hugh Grant, Michael Lonsdale, Tim Pigott-Smith, Paula Jacobs,Ben Chaplin, Wolf Kahler, Patrick Godfrey, Caroline Hunt, Peter Cellier, Peter Eyre,Lena Headey, Pip Torrens.

Confieso que había visto la película en la década de los noventa y que me había gustado mucho. En ese momento, a pesar de que habitualmente leo las fichas técnicas de la mayoría de los filmes que veo, el nombre de Kazuo Ishiguro no me quedó grabado y, debo reconocer que, como escritor me era absolutamente desconocido. 

No volví a verla y a pesar de que, reitero, me había resultado placentera, la fui olvidando a medida que el vertiginoso mundo del cine me iba ofreciendo otras opciones.
Sin embargo, como dice Rubén Blades en su "Pedro 'navaja'", la vida te da sorpresas. El año pasado, cuando anunciaron que Kazuo Ishiguro era el ganador del Nobel de Literatura, salí disparado a buscar alguna novela del autor para saber cómo escribía, y ¡Oh sorpresa! Lo primero que cayó en mis manos fue precisamente "Los restos del día". Leí la novela en dos noches y confieso que, más allá de la lectura, algo no me terminaba de cerrar al intentar recordar la película. Tuve que releerla y eso, me llevó a una segunda instancia. Conseguir, por los medios que pudiera, la película para volver a verla, tarea que no resultó para nada fácil.
Bueno, resulta ser que en las últimas semanas he logrado ver el ansiado film del año 1993 y, después de verla dos veces, volví al texto para realizar algunas constataciones.
Si bien se hace menester destacar que es una muy buena adaptación ―como pocas de las que he visto hasta ahora habiendo leído el libro en que se inspiran algunas películas―, creo que con esta comparación simultánea (por llamarle de alguna manera), he logrado establecer algunas pautas de los manejos que puede llegar a hacer la industria cinematográfica con el objeto de volver más atractiva para el público adicto al cine, una novela de gran valor literario. descarga
Antes que nada. De manera alguna pretendo desmerecer la película. Muy por el contrario, tengo la certeza de que es una de esas joyas cinematográficas que jamás perderán actualidad.
Partiré de un postulado que, supongo, resume de alguna manera mi pensamiento. La novela de Ishiguro es una novela sobre la dignidad humana con una historia de amor silencioso, nunca dicho, en un segundo plano, mientras que la película de Ivory es una película de amor con un relato acerca de la dignidad y la descripción de hechos históricos como telón de fondo.
Ambas, ambientadas en la Inglaterra de los años cincuenta, y con la Mansión Darlington Hall, como principal escenario, habitada al momento por un millonario americano, pintan la vida (su propia vida y el entorno más íntimo) de un incondicional mayordomo Mr. Stevens.
A instancias de su nuevo señor, Mr. Steven, que ha sido testigo desde los años treinta de una porción muy jugosa de la historia británica (y europea) habiendo llegado a conocer a las más influyentes personalidades del contexto histórico del momento y habiendo sido testigo de la profundidad de las decisiones que se toman (o se dejan de tomar) a instancias de su señor, inicia un viaje que tiene como objetivo descansar pero mucho más que eso. Desea recuperar al ama de llaves que lo acompañara muchos años (Miss Kenton, ahora Señora Benn, para que vuelva a trabajar con él. El viaje sirve de disparador para que los recuerdos le tomen por asalto y le recuerden aquellos años en que si dignidad le obligó a ser un instrumento en manos de su señor y acompañó, a sabiendas, cuestiones cuya naturaleza, él no aprobaba pero que su dignidad, producto de la formación y de las rígidas estructuras mentales y socio-culturales de la época, le obligan a mantener incólume.
En otras palabras su dignidad, la dignidad del mayordomo, le obliga a servirlo de la manera más fiel, acompañándolo hasta en sus peores momentos y siendo testigo de su derrumbe moral y personal. En ello, radica su lealtad. No tiene oídos para escuchar las conversaciones en las que se juega el destino del mundo. Asimismo, le trae recuerdos de Miss Kenton. Vive de manera casi real, los momentos en que se viera obligado contratar una nueva Ama de llaves para lo que, con el apoyo de su señor, le concede el empleo a Miss kenton. Evoca como en ese momento, surge entre ellos un sentimiento que simula ser una puja de poder pero que es algo mucho más profundo pero que, por el condicionamiento de su profesión y las estrictas reglas morales no pueden concretar y termina por quedar irresuelto.
La novela relatada en primera persona ―cosa nada sencilla para un texto de este tipo, con tantos detalles accesorios―, es llevada al texto con pericia sin igual por Ishiguro, tanto como Ivory se las ingenia para describir magistralmente este relato donde las miradas, las pocas palabras, la sobriedad gestual, logran hablar por sí solas y decir mucho con poco. En este sentido, el diseño de la novela es dirigida por la guionista Ruth Prawer Jhabvala, a la producción de un film, en el que todas las cuestiones de puesta en escena, respetan de manera escrupulosa la versatilidad narrativa del texto original.
No obstante y a riesgo de parecer obsesivo, creo prudente remarcar que, en la novela, el tema central de la trama es, la dignidad. En la película, se destaca la historia secreta de Míster Steven y Miss Kenton cosa extremadamente curiosa pues hasta en las escenas finales, se habla de este amor entre ambos sin decir una sola palabra al respecto. En relación con la dignidad, podemos apuntar que a nadie escapa la incertidumbre que prima en nuestros días acerca de los valores de la sociedad y el compromiso del hombre para respetarlos. Ishiguro, intenta que ese honor que prima en el comportamiento de Mr. Stevens, sirva para a alentar, aunque sea de manera ínfima, en la búsqueda de una sociedad que sea más persistente en la defensa de los valores humanos y, por sobre todo, de la dignidad.
En relación con la historia de amor entre los dos protagonistas principales, ese desafortunado e inoportuno amor, está tan bien narrado en la película de Ivory que termina por ser es algo que conmueve y nos emociona tocando hasta las fibras más íntimas de nuestro ser.
Ambas, son una extraordinaria pintura de las costumbres de la alta sociedad inglesa de la primera mitad del siglo XX con sus contradicciones y secretos. Es, por decirlo de alguna manera, un estudio de la personalidad, la pertenencia social a un grupo determinado y la cultura de una época.
La fotografía que se despliega a lo largo del viaje y en las escenas de toda la película (responsabilidad de Tony Pierce-Roberts) es excepcional. Los paisajes retratados son maravillosos y las escenas de interior tan bien logradas que, por supuesto, no es un dato menor.

lo que queda del dia2

Llama la atención como, el uso del flash back narrativo de la película, se ajusta tan bien a los recursos empleados por Ishiguro en la novela.

Una historia magistral que resulta a la vez, política, costumbrista y romántica.
Se destacan las actuaciones de Anthony Hopkins quien recrea un Mr. Steven que atrapa y de Emma Thompson, que cumple de manera fiel con la Miss Kenton que uno imagina cuando lee el libro.
Hay algunos puntos narrativos que se destacan en la película como la escena en que ella lo acorrala contra la pared y la belleza metafórica estremecedora de la despedida, dos secuencias que, seguramente, cualquiera que haya visto el film con atención, no podrá olvidar jamás.
Lo que queda del día es, en definitiva una película profunda, como la novela en la que se basa el guión. Una pelicula digna de verse y recordarse. 

 

*Director de Tardes Amarillas

 

La primera imagen fue tomada del sitio Web TODOCINE http://www.todocine.com/mov/00102617.htm

La segunda de la página ¿Cómo lo haría Wilder? disponible en el siguiente enlace: 

http://comolohariawilder.blogspot.com/2016/07/lo-que-queda-del-dia-1993-critica.html