#MICROLEE 2018

 LABORATORIO DE LECTURA 2018

 

Invitado Raúl Brasca

 

Microlee

 

  

RAÚL BRASCA: DE TEXTOS CON TEXTOS

Por ANA MARÍA MOPTY

 

Destacamos la tarea literaria de Raúl Brasca quien ejercitó tanto el oficio de compaginador o antólogo de escritura breve como la escritura de microrrelatos. En cuanto a su primera actividad, la realizó inicialmente junto a Luis Chitarroni desde el año 1996, fecha en que apareció Dos veces bueno. Se sucedieron con el mismo nombre los volúmenes II (1997) y III (2003) con textos igualmente breves. Las antologías iban precedidas por prólogos en que sus antólogos, en el caso que nos interesa, Raúl Brasca, daba a conocer sus apreciaciones sobre el texto mínimo y de allí, el inquieto texto breve fue perfilándose, junto a las ponencias de un congreso de 1996 realizado en Washington, bajo distintas nominaciones como minificción o micro-relato como se lo denominaba por aquelllos años.

Ya en la primera recopilación, encontramos:
No voy a intentar definirlo; prefiero proceder de manera inversa: reunir los textos llamados corrientemente cuentos brevísimos con las restricciones mínimas de homogeneidad. Las más evidentes se desprenden de su nombre: el carácter narrativo y la brevedad.

Ahora bien, no sólo en los prólogos se refiere al género; también como ensayista aporta, en un artículo de la revista "Quimera" (1)

La minificción es particularmente apropiada para ficcionalizar esas ideas sobre nuestra situación en el universo que, por recurrentes y compartidas, forman parte del imaginario común de los hombres. Pensar nuestro mundo contenido dentro de otro mundo que nos es inconcebible.

A partir de estos conceptos, reconocemos su adhesión a la literatura fantástica, como la incorporación del absurdo en sus creaciones mínimas. Menciona otro ingrediente, al final de ese mismo artículo: "El humor y el juego son los instrumentos de la lucidez". Hasta aquí su aporte, entonces, quedaría sintetizado en: brevedad, narratividad, fantasía, humor.

En una nueva antología, De mil amores (2), sostiene: La mejor microficción es un relámpago en la noche, una luz repentina que muestra la fantasmagoría del paisaje sin que alcance a revelar del todo el misterio de lo oculto. La metáfora de la luz, hace alusión al brillo o la iluminación conceptual que puede brindar el nuevo género, junto con la imagen difusa y prometedora de una fantasmagoría. Este comentario confirma la fantasía y la ilusión, estrategias incorporadas en las composiciones mínimas del autor en cuestión, en cuanto a su selección como antólogo y sus propias creaciones. Observamos que sus textos breves no sobrepasan una página, lo cual hace evidente su inclinación por la extensión establecida. Una interesante composición es la que sigue:

FELINOS

Algo sucede entre el gato y yo. Estaba mirándolo desde mi sillón cuando se puso tenso, irguió las orejas y clavó la vista en un punto muy preciso del ligustro. Yo me concentré en él, tanto como él en lo que miraba. De pronto sentí su instinto, un torbellino que me arrasó. Saltamos los dos a la vez. Ahora ha vuelto al mismo lugar de antes, se ha relajado y me hecha una mirada lenta como para controlar que todo está bien. Ovillado en mi sillón, aguardo expectante su veredicto. Tengo la boca llena de plumas.

La estrategia del relato es el de un juego entre dos personajes y, finalmente, el sujeto de la enunciación termina transmutado en el cuerpo del felino. El final sorprendente nos indica la autoridad del felino con su gesto de control para revisar que todo esté bien. La narratividad de la composición se produce por el cambio del sujeto de enunciado, por cuanto el que observa y habla ha sufrido una metamorfosis ante la mirada atenta del animal, que era mirado y ahora es quien controla la situación. Nuevamente en este ejemplo encontramos una variante que escapa al transcurrir normal de los acontecimientos para instalar la originalidad de un final sorprendente en el juego narrativo. En sus producciones, encontramos también desencuentros amorosos, temores de mujer sometida, desengaños, aunque siempre permanece una dualidad o costado, inversión duplicada que nos evoca a Borges. Otro interesante texto es le que sigue:

UNA PERLA
–Describe la perla por la que arriesgarías tu vida allá en lo hondo – le pedí al joven buceador de pulmones de acero.
–No sé cómo es esa perla- me dijo, pero puedo describirte la muchacha a quien le regalaría.

El texto se presenta con dos intervenciones coloquiales en la que queda definido que el buceador de perlas no hace su tarea por encontrar la perla más bella sino como una ofrenda a una mujer particular. El relator deja abierta las posibilidades para que el lector construya la personalidad de la mujer amada por el buceador. Narrador y lector completan y reconstruyen una entidad que tiene que ver con el deseo o la búsqueda de la belleza femenina. La elisión de esta composición permite completar significados y allí reside su valor. Por otra parte, también podemos entender el título aplicado a la joya o a la particularidad de la mujer amada. Los rasgos de este texto como microrrelato son la elisión, narratividad, condensación, polisemia.

Otros textos se clausuran en una reflexión, cuando intervienen animales como el león, la cierva, entidades representativas de diferentes especies que quedan en congelado para demostrar la rotunda definición de un instante capaz de cambiar el decurso vital y determinar un final trágico o no, según la mirada que focalice los hechos. Sus producciones presentan un cosmos particular que focaliza el objeto narrado desde una mirada lateral y con la musicalidad propia de la lírica.
LLUVIA
Me persigue la palabra lluvia. Pienso lluvia, una larga caída que dura tiempo humano, como si viajara en tren del cielo a la tierra mirando por la ventanilla el espacio que se fuga hacia arriba. [. . .] Pienso lluvia, mi larga caída, claro. Pero sin quejas. 

La reiteración de la palabra "lluvia" marca una cadencia escritural propia del poema, junto a imágenes visuales capaces de transmitir un estado emocional. El final es un deslizamiento del protagonista en silencios que evocan, nostalgia más allá de las palabras. Esta composición permite ser leída como una metáfora que alude a la vida por la alusión que hace sobre el tiempo que dura, como la vida, en un fluir continuado. De este modo, lluvia y vida quedan equiparadas hasta que el narrador se identifica con esa larga caída que representaría una muerte sin queja. La ambigüedad, tan pretendida en la construcción del microrrelato, se traslada también al desciframiento de la ambigüedad humana. El texto tiene como particularidad la elisión, la polisemia, la metaforización y breve narratividad. Brasca emplea diversas estrategias para lograr textos, donde la realidad se bifurca en diferentes universos ficcionales, fantásticos o absurdos, en los que la palabra se inflama de sentidos y estalla modificada, sin evidenciar cuando se duplicó, al igual que los sentidos que adquieren o sugieren sus historias sorprendentes y fantásticas de diversas temática. Las construcciones oscilan entre una clara índole narrativa y aquellas que se generan a partir de un concepto cercano al expresado en un ensayo. Lo que hermana a las piezas breves es la sonrisa cómplice, la elisión discreta, la interpretación polisémica que moviliza al lector y lo conduce a construir finales, porque como Brasca señala en el apartado "Microficción" de su Antología personal, la lectura de las pequeñas piezas está destinada a un lector "desconfiado y malicioso"(3). A ello agrega: "me objetarán que hay lectores tontos que no se dan cuenta de nada. No, esos no leen microficciones".

ANA MARÍA MOPTY DE KIORCHEFF

Tucumana Prof. en Letras egresada de la U.N.T., investigadora de la literatura breve del Norte argentino. Publicó: Entre Sur y Norte (1995), Microrrelatos (1998), Con ojos y alas (2001), Panorama del microrrelato en el Noroeste argentino (2004), antología, Con abrazos (2007), El microrrelato en Tucumán y el Noroeste argentino (2010), ensayo, Fervor de Tucumán, antología (2010) y Mañana piensa en mí, microrrelatos (2012), coordinadora de la antología Microrrelatos del Noroeste argentino (2012). Integra dos antologías bilingües producida por La Asociacíon Literaria Dr. David Lagmanovich de la que es coordinadora: La vita en bref (2017, francés-español) y La vita in brevi (2018, italiano-español). Integra antologías en el país y en el extranjero. Coordina talleres desde el año 1999.

 

EL PACTO AUTOR-LECTOR

Por Norah Scarpa Filsinger

 

Huelgan las referencias sobre la trayectoria de Raúl Brasca en la microficción como creador y reconocido antólogo, basta decir que se trata de un maestro del género y que, entre las numerosas distinciones que ostenta, recibió el Premio Iberoamericano de Minificción Juan José Arreola 2017 que organizan la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México y el Seminario de Cultura Mexicana. Sus microficciones fueron estudiadas por investigadores de diversas partes del mundo y de diversas lenguas.
A solicitud de MicroLee, en esta ocasión R.B. nos propone una veintena de textos de los que surge en primera instancia la erudición del autor, lo que muchas veces implica una difícil accesibilidad para el lector poco informado. En algunas de las presentes microficciones, Brasca nos pasea desde antiguas leyendas y cuentos orientales, pasando por Jorge Manrique hasta Herman Melville, Max Beerbhom, Gómez de la Serna y Monterroso. En El cuerpo del delito, el intertexto con el conocido breve de Chuang Tzu posibilita dar vuelta la historia y multiplicar la mirada sobre este clásico, para lo que se precisa de un lector activo. Superyó, cuya clave es el título, requiere un mínimo conocimiento específico para sostener lo que R.B. llama el pacto autor-lector. Puede considerarse una excepción Vuelo, una imagen poética, casi un híbrido, similar a un tanka oriental: La mariposa enamorada del fuego se consumió entre las llamas, El fuego echó a volar. Otro claro híbrido es Palimpsestismo, al que Brasca aplica las cesuras de la poesía y que cierra unos versos ciertamente macabros con la célebre copla de Jorge Manrique: contemplando cómo se pasa la vida, cómo se viene la muerte tan callando... Asociación efectista, dicotomía donde el autor contrapone a un realismo crudo un final bello y reflexivo. A esta reescritura R.B. la asimila a un palimpsesto. Estos saltos, saltos interpretativos, trasposiciones de tiempos, realidades e identidades caracterizan a muchas microficciones de Brasca. Ej. Del tiempo y la literatura y Perplejidades, que concluye: Es el único, brevísimo hueco que se ha producido en la historia del mundo. Con el disparo del cazador se reanuda la vida. La eficacia del mecanismo microficcional aplicado en este relato suspende fácticamente al lector cómplice en el tiempo. Este recurso se observa

en otras microficciones como Causalidades y Cuando un amigo se va, que suman una estructura lógica y su carácter lúdico. A ello se agrega que la casi totalidad de este corpus está recorrido por la elipsis, lo que no se expresa, y en lo que prevalece lo que David Lagmanovich distinguió como "el discurso sustituido", una forma de eludir información para lograr la construcción de sentido por parte del lector. El silencio que impera a veces sobre lo dicho y que da lugar al carácter polisémico de su escritura surge fuertemente en la metáfora de La Jaula, texto poblado de un silencio que gravita sobre el lector y que persiste largamente después de la lectura: El melón con gruesas cicatrices que abrí hoy tenía dentro una jaula de fino alambre. Qué paradoja: el pequeño fruto apresado que solo pudo crecer incorporando su propia cárcel era, sin embargo, dulce. El toque irónico que cierra esta microficción se da en su Exégesis.

Es preciso destacar la variedad temática de esta selección de microficciones sostenida por la imaginación y la enciclopedia de Brasca, no solo en el área literaria, sino en las ciencias y las humanidades en general. El tiempo, que en su producción general parece convertirse casi en obsesión, es la constante en Del tiempo y la literatura: un ir y venir del pasado, propio de antiguos cuentos clásicos. En la mención a la leyenda de Ateh, tanto o más que en los otros cuentos aludidos, se produce un particular correlación con el tema de la historia narrada: Murió asesinada por las letras del pasado y del futuro. *
Brasca es un experto en el manejo de los dispositivos microficcionales, lo que se pone de manifiesto también en el humor irónico que recorre su escritura como en Los dinosaurios, el dinosaurio y La Inmaculada, un texto que tiene el desarrollo de un microcuento, primera impresión desvirtuada por su desenlace irónico y argumentativo: La Virgen era virgen y comprendía. El giro fantástico, tan propio de este género breve, caracteriza a algunas de las microficciones propuestas: pueden citarse Realidad ausente, un título más que explícito, Felinos y Vida de hotel: en este último se da el juego de identidades al que se hizo mención y que concluye con un final abierto. El no-final al que hace referencia la investigadora cubanoestadounidense Dolores Koch: "A veces no sucede nada en el mundo, sino en la mente del escritor (y afortunadamente) también en la del lector cómplice. Por eso el desenlace en el microrrelato es solo una entelequia".
Aunque Brasca llega en ocasiones a relativizar la narratividad como exigencia in límite, las presentes microficciones de su autoría son narrativas, poseen un lenguaje despojado y preciso y están dotadas de la ambigüedad resultante de su carácter elíptico y el doble sentido. Brasca juega con lo inesperado y absurdo y lo lúdico enriquece también su escritura.

Raúl Brasca es un escritor exigente consigo mismo y en sus textos responde a lo que él mismo define como "la mejor microficción: un relámpago en la noche, una luz repentina que muestra la fantasmagoría del paisaje sin que alcance a revelar del todo el misterio de lo oculto".

 

*Pavic, Milorad: Diccionario jázaro. Anagrama, 1989.

 

NORAH SCARPA FINSILGER. Tucumán. Participó en antologías nacionales y extranjeras y obtuvo diversas distinciones en poesía y dramaturgia, entre ellas en el Certamen Iberoamericano de Poesía, SADE, 1999 y 1º Premio en el Concurso de Textos Teatrales "Bernardo Canal Feijóo" del Instituto Nacional del Teatro, Dramaturgos Asociados y Secretaría de Cultura de Tucumán, 2001. Publicó Hojas al tiempo (2010), poesía; Cuentas de maíz (2009) e Incisiones mínimas (2011), microrrelatos. Fue jurado en diversos concursos de narrativa y dramaturgia. Prepara La vida y otros sueños (microrrelatos).