EDITORIAL 58

 

Queridos amigos. A pesar de que la situación económica de este país cerca cada vez más la cultura, nos mantenemos firmes en la red, transitando nuestro quinto año de presencia consecutiva en la red.
Se acercan tiempos de cambios pues, algunas publicaciones amigas y sitios Web de difusión de la literatura estamos reuniéndonos de manera constante con la finalidad de aunar esfuerzos para poder sobrevivir a esta crisis feroz que nos acosa.
Nuestro objetivo más importante, es servir de órgano de difusión para todas las expresiones del arte. Afortunadamente, cada día los lectores nos acompañan más y los colaboradores son cada vez más numerosos. Con eso nos alcanza para seguir luchando y poniendo nuestro mejor esfuerzo.
En lo atinente a los contenidos, tratamos de brindar notas y artículos valiosos que promuevan el disfrute estético de quienes lean nuestra revista.
Para este número 58, tenemos una oferta variada que esperamos sea del gusto de los lectores. Como siempre, brindamos un espacio importante al microrrelato (o minificción, microcuento, minicuento o como prefiera cada uno), ya que pensamos que es el género literario por antonomasia en este tercer milenio. Nadie desconoce el crecimiento, explosivo al principio, un poco más pausado después, que tiene esta forma literaria que cuenta cada día más con cultores y lectores.
Eso no es lo único, también hay un importante espacio dedicado a la poesía, sin descuidar otras artes como el cine.
En este breve repaso de nuestro número 58, es menester recordar que hay dos reseñas importantes de libros y que contamos, como siempre con la invaluable colaboración de Rogelio Ramos Signes, Alejandro Bentivoglio, Carlos Vítale y Jaime Muñoz Vargas, quienes son la columna vertebral de nuestra revista.
Les recordamos que la edición de los contenidos lo realiza el equipo de Tardes Amarillas y que, a veces, es difícil adaptar a nuestro espacio textos demasiado prolongados. Asimismo, debemos reconocer que nos resulta también muy complicado respetar ciertos diseños de Word, por el tipo de software que disponen los administradores que nos proveen del hosting.
Así que, Amigos todos, que comience el juego de la lectura y el disfrute estético.
Un abrazo fraterno y nos volveremos a ver con la edición del número 59.

Antonio Cruz.