DIEZ TEXTOS BREVÍSIMOS DE FERNANDO SÁNCHES CLELO

Selección de textos: Mariano Cuevas

 

En este mismo número de la revista, se publica una entrevista al minificcionista mexicano Fernando Sánchez Clelo, realizada por Adriana Azucena Rodríguez. Quienes somos apasionados por el tema de la minificción, conocemos bien la trayectoria de Sánchez Clelo. Sirvan estos textos brevísimos para completar la entrevista. 

 

Fer Sanchez Clelo 

 Agonía

La nariz y los oídos sangraron oscuridad. Sus sienes ardieron recorridas por descargas cósmicas. Los ojos se hincharon como una nebulosa, hasta que su cerebro estalló por un Big Bang. Así terminó la agonía de Dios. Al día siguiente, se hizo la luz.

 

Soledades
Por el dolor de haber nacido huérfano, se entercó con la idea de nunca vivir solo. Trabajó dobles jornadas, compró un perro, se casó y tuvo tres hijos. Después de unos años su esposa lo abandonó, sus hijos se casaron y no supo más de ellos. Ahora, viejo y cansado, fornica con su french poodle.

 

Inventario
Al tragarse los somníferos, sólo recordó los cinchazos de su padre, las nalgadas de su madre, los puñetazos de su hermano, las cachetadas de su esposo, las patadas de su amante y los palos de su hijo mayor. Pero al final, no alcanzó la muerte: el paramédico la hizo reaccionar a bofetadas.

 

Desértico
Al verla arrojarse al agua del oasis, corrió lentamente por la arena.
—Espera, es un espejismo —le gritó inútilmente. Con un gesto de horror, ella se evaporó junto con las palmeras.

 

El emperador
Bajo la tempestad de escarnios, la muchedumbre atosiga al Emperador, que arrastra los pies encadenados rumbo a la guillotina. Él escarba en sus recuerdos bíblicos para obtener un poco de consuelo, pero sólo encuentra la cabeza de Goliat sangrando en las manos del niño David, a Judith decapitando a Holofernes, y a Salomé bailando desnuda con la cabeza de Juan Bautista en una charola de plata. Su fuerza real se desvanece.
Ya en el patíbulo, con la hoja de hierro afilada pendiendo sobre su cuello, levanta la vista: la multitud que ahora aplaude su muerte, antes temblaba bajo su mirada. Con la evocación de los rostros cobardes, recobra su despotismo imperial y ruge la última orden:
–¡Que me corten la cabeza!
Su pueblo lo obedece temeroso.

 

Jauría
           Para Mónica
De vez en cuando suelto un gruñido profundo, seco, grave, para demostrar mi furia. Soy sólo un lobo más en la jauría. Todos son lobos que ladran, gruñen, babean, caminan ensanchando el pecho. Amenazamos con los colmillos agudos y erizamos el lomo: o mordemos o nos muerden. Por la tarde, jadeando, llego a mi cueva y ella sale a recibirme, hermosa, imponente. Entonces me quito la piel de lobo y vuelvo a ser la oveja de cada noche, para que ella me devore lentamente.

 

Tardanza
Y arrepentido de su sentencia por la perezosa construcción del arca, sólo mandó el diluvio para castigar a Noé.

 

Crimen perfecto
                       A David Pedraza
Furtivamente, después de matarla, Hugo Duarte salió de la casa. Nadie conocía sus motivos, nadir sabe que estuvo allí, nadie sospechará de él... nadie. De pronto palidece al recordar la frase "no hay crimen perfecto", levanta decidido su revólver y apunta al lector.

 

Deleite
Desnudo, al filo del mar azul, el costeño se excita con el golpeteo del oleaje en sus piernas huesudas, como si fuesen caricias. Gime con el cosquilleo que la espuma le aviva en el pecho. Su lengua se torna salada, como si estuviera saboreando unos senos marinos. Y después de hundirse bajo una ola que lo revuelca incesablemente, derrama su semen en el vaivén acuático. Recostado en la playa, sonríe complacido. Y la mar, sintiéndose ultrajada, retumba furiosa contra el rompeolas.

 

Hebra
Penélope teje, teje y teje hasta que se le acaba el ovillo. Casualmente encuentra una hebra de hilo y comienza otra vez.
Perdido en un laberinto distante, Teseo se pregunta dónde dejó el hilo de Ariadna.

 

Los textos fueron tomados de diversos sitios de Internet. 

La fotografía fue publicada por el sitio Web Internacional Microcuentista http://revistamicrorrelatos.blogspot.com/2014/06/proceso-creativo-de-fernando-sanchez.html