MICROCUENTOS DE SISINIA ANZE TERÁN

SISINIA ANZE TERÁN

Sisinia Anze Terán, novelista boliviana, nació un 29 de noviembre de 1974 en la ciudad de Cochabamba, Bolivia. Hasta la fecha lleva nueve obras publicadas: El Abrigo Negro (2009), El Conjuro del Abrigo Negro (2014), La Clonación de Cristo (2010), Las Últimas Profecías (2012), Las Crónicas del Supay (2015), Auroras de Papel (2016), libro de cuento y poesía, y su más reciente creación, Juana Azurduy – La Furia de la Pachamama (2016), su primera obra histórica e Insania (2018) y su segundo libro de cuentos, La Casona (2018). Sisinia también ha participado en diferentes antologías nacionales e internacionales. Entre las más importantes están: la antología de Cuentos Extraordinarios de Bolivia de Adolfo Cáceres; antología de cuento Erótica de Ernesto Calisaya; antología de cuentos inspirados en la guerra del Chaco Sed y Sangre de Paul Tellería Antelo; antología 13 Cuentos de Misterio de editorial Don Bosco; Plesiosaurio, primera revista de ficción breve peruana, Antología Iberoamericana de Micro Cuento de Homero Carvalho Oliva y un texto suyo ha sido finalista en el concurso de microcuento 2018, convocado por la revista literaria argentina Guka.

Bella durmiente

Contempla su rostro sereno. ¡Qué hermosa se la ve recostada sobre blanco satén! Parece un ángel. Con mucho cuidado acaricia sus cabellos sedosos "Despierta amor mío", suplica, dejando deslizar de entre sus dedos el ensortijado mechón rubio. Un profundo suspiro llena su pecho. Llegó el momento de cerrar la tapa del ataúd. 

Vida artificial
Fermín, triste y determinado, se lanzó sobre las rieles del tren. Esperaba que el fin fuese rápido. El agudo silbido pasó vertiginosamente y la embestida fue ineludible, pero Fermín seguía vivo e intacto. Resignado, se encaminó a casa. Caminó entre los viejos muebles que olían a nafta, pasó de largo por el pasillo donde estaba la hilera de fotografías de épocas que añoraba, cruzó la puerta que daba a su habitación. Un hombre yacía tendido sobre la cama y una mujer con los ojos cubiertos de lágrimas permanecía a su lado. El aparatoso equipo médico permitía que el infeliz continuase con vida. Fermín observaba la escena, y supo que por más que intentara inventarse un final a esa pesadilla, las agujas insertadas en las venas, el llanto de su amada y el zumbido del respirador artificial, estarían ahí recordándole cada segundo su triste fortuna. 

Musa
El pintor se da cuenta de que ya es hora de cambiar de musa, porque el cuerpo escondido en su sótano ya empieza a oler mal. 

Esquizofrenia
Creí que deshaciéndome de ella se acabarían mis problemas; han transcurrido veinte años desde que la enterré en el sótano de la casa y no ha habido desde entonces una sola noche que no escuchara sus gritos haciendo eco en las paredes de mi cráneo. 

Espectro
Estoy empezando a creer que hay algo malo conmigo. Desde hace algún tiempo ahora, a causa del tedio y de la soledad, he tratado de hacer nuevas amistades. Pero, cada vez que me encuentro con alguien y me acerco para entablar conversación, por alguna razón que no comprendo, siempre salen corriendo con una expresión de horror en el rostro. 

Ironía
— ¡Comer carne es una monstruosidad! —Gritó desesperado el vegetariano, asediado por una hambrienta tropa de caníbales.
(Microcuento finalista en el concurso de la revista digital argentina GUKA 2018)