MICRORRELATOS DE ALEXANDER SOLYENITZIN

 alexander-solyenitzin

Alexander Solyenitzin nació un 11 de Diciembre de 1918 en la localidad de Kislovodsk, Rusia. Es quizá el escritor más importante de la Rusia contemporánea. Sus obras fueron inevitablemente prohibidas por el gobierno soviético. En 1945 fue arrestado por realizar críticas al régimen comunista y cumple ocho años de prisión en cárceles y campos de trabajos forzados. Al iniciarse el período de "deshielo" tras la muerte de STALIN, recupera la libertad e ingresa en la Unión de Escritores. En 1962 publica su primera obra narrativa "Un día en la vida de Iván Denisovich", que lo convirtió en una inmediata celebridad. En 1970 es laureado con el Premio Nobel de Literatura. Una de las obras más conocidas de SOLYENITZIN es "El Archipiélago GULAG", que supuestamente fue la fuente de inspiración para 'Mother Russia', una de las composiciones incluidas en el álbum "Turn of the Cards" (1974) de RENAISSANCE. Murió en Moscú el 3 de agosto de 2008.

Empezando el día

Al amanecer, treinta jóvenes salieron corriendo al claro del bosque, se ubicaron cara al sol y empezaron a inclinarse, saludar, postrarse, levantar los brazos, arrodillarse. Y así durante un cuarto de hora.
Si los miráramos desde lejos podríamos creer que están rezando.
Actualmente a nadie le extraña que el hombre sirva cada día a su cuerpo con paciencia y atención.
Pero qué ofendidos estarían todos si sirviera de esta manera a su espíritu.
No, no era una oración. Era la gimnasia matutina.

 

La respiración

Llovió de noche y ahora las nubes se desplazan por el cielo. A veces caen algunas gotas. Estoy de pie bajo un manzano que está terminando de florecer, y respiro. No sólo el manzano, sino también los pastos que lo rodean, expanden aromas después de la lluvia, y no hay palabras para este sabor dulce y penetrante que impregna el aire. Lo aspiro con todos mis pulmones, siento el aroma en todo mi pecho, respiro, ora con los ojos abiertos, ora con los ojos cerrados, no sé cómo es mejor...Tal vez esto sea la libertad, la única, pero la más apreciada libertad, de la cual nos priva la cárcel: respirar así, respirar aquí. Ninguna comida en la tierra, ningún vino, ni siquiera el beso de una mujer, me resultan más dulces que este aire, este aire embriagado con el florecimiento, la humedad, la frescura. No importa que esto sea sólo un minúsculo jardín, encerrado entre las jaulas de fieras de las casas de cinco pisos. Dejo de oír los escapes de las motocicletas, el aullido de los tocadiscos, los gritos de los altoparlantes. Mientras se puede respirar después de la lluvia bajo un manzano, se puede vivir.

 

La Fogata y las Hormigas
Arrojé al fuego un pequeño tronco podrido sin darme cuenta de que en su interior había un hormiguero.
El tronco empezó a quemarse; las hormigas se arrojaron afuera desesperadas, y comenzaron a correr en todas direcciones. Corrían hacia arriba y abajo y se contraían quemadas por el fuego. Cogí el tronco y lo hice rodar hacia un costado. Ahora innumerables hormigas escapaban de la muerte, corriendo por la arena, entre las agujas de los pinos.
Pero, cosa extraña, no se alejaban del fuego.
Apenas respuestas de su terror, regresaban, giraban un momento alrededor, y luego una fuerza misteriosa las llevaba de nuevo allí, hacia la patria abandonada. Muchas de ellas escalaban de nuevo el tronco ardiente y lo recorrían sin cesar hasta que encontraban la muerte.

 

Tormenta en las montañas
Nos alcanzó en una noche tenebrosa antes del cruce de la montaña.
Habíamos salido arrastrándonos de nuestras carpas y esperábamos.
Venía hacia nosotros por encima de la cordillera.
Todo era oscuridad, no se podía discernir el cielo, la tierra, el horizonte. Pero resplandecía el relámpago desgarrador que separaba las tinieblas de la luz. Salían las montañas gigantes Belolakai y Dyugutrurlichat y también los pinos negros de muchos metros casi de la altura de las mismas montañas. Solo por un momento podíamos ver que existía la tierra firme y luego todo era de nuevo tinieblas y abismos.
Los fulgores de los relámpagos se aproximaban, alternaba el brillo con la oscuridad, el resplandor blanco, el resplandor rosado, el resplandor violeta y siempre en los mismos lugares aparecían las montañas y los pinos asombrándonos con su grandeza: cuando desaparecían era difícil creer que existían.
La voz del trueno llenó los desfiladeros y dejó de oírse el rugido constante de los ríos. Cual flechas de Jehová caían los relámpagos en la cordillera y se rompían en serpentinas y chorritos como si se derramaran contra las rocas o bien derribaran y derramaran ahí algo vivo.
Y nosotros... nosotros nos olvidamos de temer al relámpago, al trueno, a la lluvia torrencial y nos tornamos semejantes a una gota del mar que no teme a la tormenta. Nos convertimos en una insignificante y agradecida partícula de este mundo.
De este mundo que hoy volvió a crearse ante nuestros ojos.

 

Sharik
En nuestro patio un chico tiene encadenado a su perrito, Sharik. Lo tiene así desde que era un cachorrito. Una vez fui a llevarle huesos de caldo humeante y aromático, pero justo en ese momento el chico soltó al pobrecito.
La nieve en el patio es copiosa y blanca. Sharik, lleno de júbilo, da vueltas por el patio, salta como una liebre, el hocico lleno de nieve; corre por todos los rincones, del uno al otro... Se me aproxima, todo velludo, salta alrededor de mí, huele los huesos y vuelve a correr.
"No necesito yo sus huesos... denme solamente la libertad" 

Nota: Alexander Solyenitzin publicó al menos un libro de minificción cuyo título es Cuentos en Miniatura que fue editado en español por Emecé en 1975 

La fotogtafía que ilustra la presente nota, la biografía y los cuentos 1 y 2 fueron tomados del sitio Web Mil cuentos rusos. Disponibles en
http://milcuentosrusos.blogspot.com/2012/02/alexander-solyenitzin-empezando-el-dia.html

El cuento número 3 fue tomado del sitio Web Hipogrifos. Disponible en
https://hipogrifos.wordpress.com/2008/01/11/alexander-solzhenitsyn-la-fogata-y-las-hormigas/

Los cuentos 4 y 5 se tomaron del sitio Web El cuento –Minis del cuento. Disponibles en
https://minisdelcuento.wordpress.com/category/alexander-solyenitzin/