TOÑO 07

 

    ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE "SILENCIO"

 Un filme de Martin Scorsese

Antonio Cruz*

Nombre original: Silence
Año: 2016
Duración: 159 min.
País: Estados Unidos, Taiwan, México
Director: Martin Scorsese
Guión: Jay Cocks y Martin Scorsese (Basado en la novela del mismo nombre de Shūsaku Endō)
Reparto: Andrew Garfield, Adam Driver, Liam Neeson, Ciarán Hinds, Is-sei Ogata, Tadanobu Asano, Shinya Tsukamoto, Ryo Kase, SABU, Nana Komatsu, Yôsuke Kubozuka, Yoshi Oida, Ten Miyazawa 

A decir verdad, Martín Scorsese, siempre fue un enigma para mí. Creador de algunas películas de culto ─"Taxi Driver", Buenos muchachos", "Toro Salvaje" y "La última tentación de Cristo"─, de otras que no me gustaron para nada y que sin embargo tuvieron un gran impacto comercial sin dejar de lado aquellas que, a pesar de su calidad, resultaron verdaderos fracasos de taquilla, nunca terminó de seducirme. Por supuesto, hasta este momento, no ha logrado ocupar un lugar en el Olimpo que se ha formado imaginariamente en mi intelecto, acerca de los directores que me apasionan. He visto varias películas de él ─a las ya mencionadas más arriba, deberíamos agregar "Cabo de miedo" "La edad de la inocencia", "Los infiltrados", "El lobo de Wall Street" "El aviador" y "Pandillas de New York", entre otras que ahora mismo no recuerdo─.
Sin embargo, debo dejar sentado que la última película dirigida por él que vi ─"Silencio"─, me sorprendió gratamente y lejos de aquellos éxitos comerciales, resultó ser una película de gran profundidad que me produjo una gran conmo-ción y que me obligó a reflexionar mucho sobre el problema de la fe.

SILENCIO 

La anécdota detrás de la nota
A principios del año 2017, Claudio Rojo Cesca, amante del buen cine como varios amigos y yo mismo, me recomendó que viera este filme que se acababa de estrenar. Al principio no tuve demasiadas ganas pues Scorsese, ya lo dije en el párrafo anterior, es, al menos para mí, un director irregular. Sin embargo, su insistencia me resultó "sospechosa" ─Claudio no suele insistir mucho con sus recomendaciones─ y al final decidí verla.
Mi sorpresa fue grande y, después de verla dos veces más, pasó a habitar ese oscuro y sin embargo valioso baúl de recuerdos que me habita.
Hace pocas semanas, escribí una nota sobre la filmografía de Stanley Kubrick y recordé entre otras a "2001. Odisea del espacio". Eso me llevó a buscar una versión vieja que guardaba en VHS del filme y a descubrir las habilidades informáticas de un amigo quien transfirió el archivo a un formato mp4, guardándola después en un pen drive. Verla en la computadora, no fue impedimento para que disfrutara nuevamente de esta producción extraordinaria. Su efecto secundario, fue buscar "Silencio" para revisarla un poco pues me pareció que había algunas coincidencias en el manejo de, precisamente, los silencios y el tiempo narrativo.
Encontrar en la red una versión de ella, no me resultó difícil. Su consecuencia posterior, fue la necesidad de escribir este artículo. Pido indulgencia de quienes lean esta nota ya que, como todos saben, a pesar de mi pasión por el cine, no soy un crítico formado ni me siento capacitado para observaciones artísticas o técnicas o relacionadas con la filmación. Solamente escribiré sobre mis sensaciones y mi opinión personal, sin dejar de lado algunos datos que no son de mi propia cosecha sino que pertenecen a alguno de los sitios Web visité para tener una cosmovisión más integradora y que menciono al final del texto. 

El director y el filme
Según pude leer en varias páginas de Internet, a Scorsese le llevó 27 años poder filmar este historia, que está basada en una novela del japonés Shūsa-ku Endō, uno de los escritores japoneses más leídos en occidente en la segunda mitad del siglo pasado. Primero tardó alrededor de 20 en concluir el proyecto pero no la filmó de inmediato sino que se tomó otro respiro, según él mismo admite, para tener más claro sobre como filmar esta película. Creo que valió la pena la espera. El filme, a manera de un burdo y acotado resumen, describe la crisis de fe que sufren dos sacerdotes jesuitas portugueses que sintieron en carne propia la persecución que sufrían los cristianos en el Japón del siglo XVII.
El tema no es menor. Scorsese, un tipo que no acepta a rajatabla el canon de la religión católica ─tema sobre el que ya incursionó con "La última tentación de Cristo"─, vuelve a meterse en un laberinto donde trata de analizar y desnudar no solamente el valor de la fe como virtud teologal sino las contradicciones de cada cristiano y de diferentes estamentos católicos, la lucha por el poder y las lealtades y traiciones que habitan en toda la iglesia y en cada uno de los católicos del mundo, cuyo punto más profundo ─que no solamente no ha perdido vigencia en la actualidad sino que ha seguido creciendo hasta transformarse en uno de los problemas más difíciles para la iglesia misma─, es como se puede sostener la fe en este mundo cada vez más atroz y despiadado.
Según una entrevista al director, que concediera al diario La Civiltà Cattolica ─citada por Isabelle Cousturié en su artículo publicado en el sitio Web Aleteia─, Scorsese sostiene que «La novela de Endō, la historia, fue para mí co-mo un estímulo para reflexionar sobre la fe, sobre la vida y sobre cómo vivirla, sobre la gracia y sobre cómo se recibe (...). El proceso fue muy largo –19 años para ser exactos– con muchas paradas y comienzos. Al mirar atrás, creo que este largo proceso de gestación se ha convertido en una forma de vivir con la historia, de vivir la vida –mi propia vida– alrededor de ella. Alrededor de las ideas del libro. Y estas ideas me incitaron a reflexionar más profundamente sobre la cuestión de la fe. Vuelvo la vista atrás y veo que todo se conecta en mi memoria y forma como una especie de peregrinaje» «He recibido la gracia de haber podido realizar esta película ahora, en este punto de mi vida; todavía me parece increíble», y reconoce haber estado obsesionado con lo que representa la dimensión espiritual de la vida y por todo lo que atañe a la naturaleza del ser humano.(1)Martín Scorsese
Al respecto, no debemos olvidar que el propio Scorsese se encargó de gestionar que la cinta se reprodujera en exclusiva para trescientos sacerdotes jesuitas antes de su estreno.
Sin embargo, dentro del seno del catolicismo, esta película desató polémica y mucha; para muestra un pequeño botón: La directora de Citizens for a Pro-life Society (Ciudadanos para una Sociedad Pro-Vida) y profesora de Teología en Madonna University en Michigan ─de quien curiosamente no se da el nombre─, sostiene en un artículo que se publicara en Crisis Magazine: «Los cre-yentes que esperan una película que explore las ideas cristianas desde un contexto cristiano auténtico, no deberían verla. Silencio tampoco debe ser visto por los jóvenes, o aquellos cuya fe no es fuerte como la teología compleja, inteligente y seductora de esta película»(2)
En el mismo artículo se expresa una llamativa visión del filme en el que se sostiene que no es una película que quiera retratar mártires cristianos sin, contrario sensu, se enfoca en cristianos que evitan el martirio cuyo principal objetivo es el silencio de Dios al sufrimiento humano.
No es posible contradecir a quienes sostienen que la personalidad de Martín Scorsese es más bien mística ─por supuesto, sin excluir los conflictos que desata la propia fe─. No olvidemos que durante su infancia fue monaguillo y nunca escondió su catolicismo, aunque eso no le impida cuestionar la fe co-mo hecho mismo en la vida de un hombre. 

La película
La cinta me gustó mucho. Encontré en ella muchos aciertos y, a decir verdad no pude detectar defectos que criticar.
En primer lugar, quiero referirme al guión. Como no leí la novela, cosa que sospecho debe ser algo común con muchos de los que lean la nota ─quizás debería buscarla y leerla pues Shūsaku Endō llegó a sonar como candidato al Nobel en 1994, el mismo año que lo recibió su compatriota Kenzaburo Oé─ me atendré a las sensaciones que me produjo el filme y a algunos conceptos que pude pescar en Internet y que me parecen apropiados. Al respecto diré que, más allá de las opiniones a favor o en contra de la pericia de los guionistas para crear una historia convincente cuando es presentada en imágenes, el guión resulta excelente pues la historia sobre la que gira el filme y la que le da identidad a la narración me pareció estupenda. Muy bien lograda.
Asimismo, la dilema que se plantea, más allá de cómo podamos verlo, interpre-tarlo o "leerlo" en la pantalla ─por decirlo metafóricamente─, ya sea desde el punto de vista oficial de la iglesia o desde la particular forma de ver, vivir y pensar la religión que se le adjudica a Scorsese o, por qué no, con una mirada nueva, diferente ─que puede ser distinta en cada uno de los espectadores─, no deja de ser un filme psicológico porque el enfrentamiento (o juego) entre los personajes, no solamente es físico, sino también espiritual y no podemos negar que cualquier fenómeno espiritual termina por involucrar la psicología de cada personaje. No llega a ser un thriller psicológico, pues no alcanza la intensidad de la "Psicosis" de Hitchcock o "Memento" de Nolan pero, no deja de tener la psicología como eje central de la narración cinematográfica. Por otro lado, creo firmemente que, aunque no haya leído uno la novela, la preci-sión de los diálogos y la historia en sí terminan por seducir al espectador quien es, al fin y al cabo, el que habrá de determinar si la película vale o no la pena. Esta impresión se ve fortalecida porque varios críticos que pude leer en dife-rentes sitios Web y que, seguramente tienen más pericia que yo, coinciden con esta apreciación mía.
Otra cosa que me llamó la atención ─no solamente a mí sino a muchos de quienes vieron el filme─, es el manejo de les escenas de violencia que resul-tan duras pero impecables. No debemos olvidar que Scorsese ya dio muestras de cómo encarar la filmación de escenas violentas en una de las obras dirigidas por él que más me gustaron; me refiero a Taxi Driver (1976), protagonizada por un inmenso Robert de Niro, la que, en alguna medida, les acercó verdade-ra fama al director y al protagonista.
Por supuesto, también quiero hablar de la fotografía del filme es acerca de la fotografía. Como siempre me ha ocurrido, nunca me fijo en algunos detalles que, solamente después y por necesidad, suelo investigar.
Cuando vi la película (cosa que confirmé con esta nueva vista del filme) me llamó la atención la excelencia de las imágenes. Retratar ese ambiente lúgu-bre no debe haber resultado fácil. Sin embargo en ese momento, por decirlo a la manera argentina, no me hizo demasiado ruido.
Cuando decido escribir esta nota, me topo con la primera sorpresa; El mexi-cano Rodrigo Prieto, había recibido la nominación a los premios Óscar por su trabajo en este filme. Al respecto, me parece prudente transcribir textualmente las declaraciones de Prieto citado por Columba Vértiz de la Fuente en el sitio Web del semanario mexicano "Proceso": «El guión tenía largas escenas que llevaron días completos para filmar, cuando en realidad en la película son es-cenas de pocos minutos. Controlar las condiciones naturales de la luz fue un gran esfuerzo. Empezabas una escena durante una neblina y la terminába-mos bajo el sol radiante. Lograr la continuidad de la luz fue un gran reto, había escenas que requerían un amanecer o un atardecer que durarán varios minu-tos en pantalla». «Decidí filmar muchas de esas escenas en la noche e ilumi-narlas de manera artificial para mantener la continuidad de la luz. La oscuri-dad también fue un reto, ya que nuestros personajes debían mantenerse ocul-tos gran parte de la película. Llevaban a cabo misas, reuniones y viajes cubier-tos bajo el manto de la noche. Eso significaba simular luz de luna en grandes áreas, incluyendo el océano»(3). Creo que eso me absuelve de tratar de describir la intensidad y la calidad de las imágenes de la cinta.
Por último, quiero referirme a una cuestión llamativa. Según las opiniones de muchos de los críticos que han opinado sobre la obra, sin lugar a dudas, se trata de una película polémica. Algunas de las críticas que he leído la consideran ya una película de culto mientras en las antípodas, se ubican las que ponen al filme ─y al director, por supuesto─, al borde de la apostasía. Resulta tan controversial que hasta en el seno mismo de la iglesia católica como institu-ción hay opiniones disímiles y que muestran diferentes interpretaciones de ella.
Para muestra, un botón. Por un lado, antes de su estreno fue proyectada en una sesión privada para trescientos sacerdotes jesuitas en el mismo vaticano y la falta de críticas por parte de los mismos, más el silencio guardado por el Pa-pa, podrían interpretarse como una aprobación tácita para la película. Sin em-bargo el sitio Web Catholic.net, no es tan benévolo. En un artículo que firma Pablo J. Ginés, sostiene que «No vemos en la película un choque entre reli-giones: la religión budista en la película son meros actos externos, de decora-do social. El choque que se ve es entre funcionarios policiales del Estado, una máquina fría y política, especializada, una Sluzba, Stasi, KGB o Securitate del siglo XVII, contra unos sencillos campesinos y unos misioneros dispuestos a morir por el Cielo, el Paraíso, Cristo». «Los argumentos anticristianos... ¡son mero uso de la fuerza! Ninguno de los argumentos de los torturadores vale nada, porque lo único que les respalda es la fuerza y la tortura. Hay cinco es-cenas de tortura detallada para que quede claro. La película recoge un hecho histórico: una persecución de especialistas constantes y maquiavélicos, que podrían ser superados solo por el experimento Pitesti en Rumanía».
De cualquier manera, el hecho de mencionar entre los aparatos represivos del estado a muchos de las dictaduras de izquierda, demuestra de manera insos-layable su ideología de derecha pues omite mencionar, entre los muchos servicios represivos del estado a las de las dictaduras de derecha como por ejem-plo, las torturas de las SS nazis, de los servicios secretos de las dictaduras sudamericanas de derecha como la de Videla en Argentina y Pinochet en Chile, las atrocidades de la CIA con los prisioneros iraquíes en Guantánamo y el ejército israelí o la Mossad con los activistas palestinos.
En el polo opuesto, Javier Monserrat catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid, en un artículo de opinión que se publicó con fecha 17 de enero de 2017 en el sitio Web Tendencias 21 ─artículo que recomiendo leer en su tota-lidad por la amplia información, especialmente acerca de la historia real del padre Cristóvão Ferreira que es a quien van a buscar los sacerdotes Sebastiao Rodrigues y Francisco Garupe, lo que lo convierte en un texto de gran valor─, cita al jesuita estadounidense James Martin, que asesoró a los actores antes del rodaje y quien, después de asistir a la función especial en Roma (la misma que cito al comienzo de esta nota), califica a la película, como una «obra maestra, que muestra a la perfección las complejidades de la fe y el viaje espi-ritual de los hombres» «(el filme) conectará con la gente, creyentes y no creyentes»(4).
A modo de conclusión, sostengo mi certeza más absoluta de que "Silencio" es un filme que quienes ya vieron, deberían volver a hacerlo y quienes no la vie-ron, deberían tenerla en cuenta e incluirla entre sus "cosas pendientes".

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(1)Isabelle Cousturié: Martin Scorsese: Hacer "Silence" en este momento de mi vida ha sido una gracia en

https://es.aleteia.org/2016/12/16/martin-scorsese-hacer-silence-en-este-momento-de-mi-vida-ha-sido-una-gracia/

(2)El más completo análisis del filme "Silence" de Martin Scorsese, Redacción ACI Prensa, disponible en

https://www.aciprensa.com/noticias/el-mas-completo-analisis-del-filme-silence-de-martin-scorsese-59188

(3)"Silencio", de Scorsese, cinta por la que está nominado al Oscar el mexicano Rodrigo Prieto, Semanario Proceso.com.mx, 24 de febrero de 2017, disponible en
https://www.proceso.com.mx/475803/silencio-scorsese-cinta-la-esta-nominado-al-oscar-mexicano-rodrigo-prieto

(4)Javier Monserrat "Silencio", de Martin Scorsese, una obra maestra sobre el drama reli-gioso universal, (2017), en Tendencias 21, disponible en

https://www.tendencias21.net/Silencio--de-Martin-Scorsese-una-obra-maestra-sobre-el-drama-religioso-universal_a43617.html

 

Lecturas sugeridas
Silencio: La pasión de Martin Scorsese, Rodrigo González, en La tercera, Culto, http://culto.latercera.com/2017/03/13/silencio-la-pasion-martin-scorsese/

Crítica de "Silencio" de Martín Scorsese, con Andrew Garfield, Adam Driver y Liam Neeson, Diego Batlle en Otros cines, https://www.otroscines.com/nota-11947-critica-de-silencio-de-martin-scorsese-con-andrew-garfi

Película "Silencio", de Scorsese, llega a los cines, Pablo J. Ginés en catholic.net, http://es.catholic.net/op/articulos/64120/pelicula-silencio-de-scorsese-llega-a-los-cines.html#modal

"Silencio": El sacrificio, según Scorsese, Pablo O. Scholz en Clarín, https://www.clarin.com/espectaculos/cine/silencio-sacrificio-scorsese_0_r1_Ec7wie.html

"Silencio", de Martin Scorsese, una obra maestra sobre el drama religioso uni-versal, Javier Monserrat en Tendencias 21 https://www.tendencias21.net/Silencio--de-Martin-Scorsese-una-obra-maestra-sobre-el-drama-religioso-universal_a43617.html

 

La fotografía de Martín Scorsese fue tomado del sitio Web IndieWire, https://www.indiewire.com/2018/05/martin-scorsese-the-irishman-300-scenes-1201962579/

El afiche del filme se corresponde con la publicada en CineVista blog https://www.cinevistablog.com/resena-silencio-martin-scorsese-quien-puede-acabar-la-fe-hombre/