ANTOLOGÍA DE POESÍA SANTIAGUEÑA 

CIELO ALCAIDE 

Cielito Alcaide

Cielo ("Cielito") Alcaide nació y vive en Santiago del Estero. Profesora en Castellano, Literatura y Latín, se dedicó a la docencia e investigación. Escritores de su provincia y otras le han confiado los prólogos de diversos libros de poesía y narrativa, como también la presentación de tantos otros. Las Antologías de SUMMA Colectivo de Arte cuentan con sus poemas en sus ediciones anuales; diversas antologías del NOA e internacionales han incluido su poesía Es socia de la Sociedad Argentina de Escritores y socia fundadora de SUMMA Colectivo de Arte. Tiene en preparación la publicación de su primer libro de poemas.

Cairel

Gota suspendida
en el aire tembloroso
que te desprendes
y caes
que bajas
y ruedas
que te desplomas
y te desbarrancas
que te alargas
y te ensanchas
indecisa/solitaria/desvalida
te resbalas
ante mis ojos taciturnos
cairel acuoso
fugitivo
de la tristeza
de mi alba luna. 

Mariposa casta

He andado cautelosa
por los angostos vericuetos
de tu ignoto cuerpo
Asustada mariposa

Un solo temblor
inesperado de tu espalda
en mi inocencia calma
ha desatado ligero fulgor

Vuela mariposa casta. 

Buscándote
                        A Patricio

Manos al aire volando
danzando
saltando
tanteando
buscando

Manos al aire buscándote
con ternura y suavidad
(no quiero golpearte, solo rozarte)
soltar una caricia
en tu halo de luz

Ojos inquietos mirando al vacío
para adivinarte junto a mí
junto al fuego en el invierno
entre el vaivén de los abanicos del estío
queriendo hallarte en algún fulgor

Ojos llorosos implorantes
suplicando a la divinidad
solo vislumbrarte intuirte
en un rayo dorado de sol
en un rayo plateado de luna
y secar las lágrimas eternas

Oídos atentos
alertas
tensos
vigilantes
expectantes

Oídos esperando tus pasos
silenciosos en la noche
en las piezas desoladas
en el pasillo transitado
para escucharte en secreto

Poros, papilas, mucosas
sentidos, sensaciones
buscándote en el olor de tus sábanas
en el beso de cada mañana
en el dulzor de cada tarde
buscándote
buscándote
buscándote sin fin. 

Romance de Maquijata

Maquijata, Maquijata
tierra de nuestros ancestros
Por los siglos de los siglos
mito y leyendas eternos
fluyendo en tus entrañas
Diego de Rojas, en sueño
se abrió paso tenaz
blandiendo espada y anhelo
en Tierra de Promisión
Esperanzas y riquezas
la flecha desvaneció
Escudo de ponzoña
que el indio bravío extendió
en defensa de su tierra
encubriendo su temor
Nubarrones en ciernes
agoreros de muerte y pasión
se yerguen en Maquijata
sobre los cerros con unción
Ay mi Santiago manta
te desea el conquistador
Toda fuerza y bravura
para tomar tu corazón
Truenos y resplandores
desde lejos se oye el fragor
metales españoles
griterío del malón
Llora, llora, Maquijata
que aquí empieza tu dolor
Lloran, lloran los chañares
urpilas sin canto en redor
Don Diego ha caído
Saeta de duro fulgor
artera y candente
transportando la traición
ha penetrado su cuero
y roído su razón
Se retiran las espadas
de esta tierra prometida
Maquijata, Maquijata
poco reposo tendrás
resueno de caballos
en un tiempo volverán
Te adora y sueña el conquistador
Ay mi Santiago manta
Tu historia así comenzó.