TOÑO 07

 

 

    LA LUNA COMO ÚNICA COMPAÑÍA

Antonio Cruz*

Con la sola compañía de la luna (Novela)

Adriana Del Vitto
Ed. Autores de Argentina
Buenos Aires, 2018 

Hace pocos días, en una breve entrevista radial ─no como escritor sino como lector─, dije a los entrevistadores que la literatura de Santiago del Estero, más allá de su falta de difusión, está a la altura de la mejor literatura nacional. Por supuesto, es algo de lo que no me arrepiento porque no fue una frase de ocasión ni "políticamente correcta" (como suele decirse por ahí) sino una verdad de la que estoy absolutamente convencido.

Bueno... los acontecimientos terminan por darme la razón. Una comprovinciana, a fuerza de mucho empuje y después de una vida de dedicarse a la literatura (como docente, como lectora, como estudiosa y, por supuesto como muy buena escritora) comienza a ganarse el espacio que se merece.
Adriana Del Vitto, ─santiagueña de pura cepa más allá de su lejanía física─, con mucho empeño y una gran dedicación consigue posicionarse a nivel nacional con su primera novela editada recientemente en Buenos Aires por el sello Autores de Argentina.
Su libro "Con la sola compañía de la luna" se presentará formalmente en el Palacio Legislativo, ubicado en CABA el próximo 25 de abril. No es poca cosa para un escritor del interior ─a los que nos cuesta tanto ganarnos un lugar en el mercado de ese gran pulpo que es el puerto─. 

El Libro
¿Cuánto se ha escrito acerca de la violencia de género? Ninguna persona medianamente informada duda que, sobre el tema, han corrido ríos de tinta. Si uno accede a cualquiera de los medios de comunicación habrá leído (y escuchado y visto) cientos de alusiones al tema. Ahora bien. ¿Cuántos escritores formados se han referido al tema en obras concretas? Por supuesto hablo de literatura, no de las noticias ni de los largos textos que se "cuelgan" en las redes con relatos personales y/o de terceros y los cientos ─o miles de opiniones que genera cada "post" sobre la violencia de género─. Creo que son muchos menos que los que uno supone. De hecho, conozco a muchas escritoras que adhieren a las políticas de género con palabras grandilocuentes pero que evitan introducir este complejo asunto que, en muchos casos es "materia pendiente.
Este no es el caso. Del Vitto no esquiva el tema y va directamente al quid de la cuestión contándonos con mucha pericia una ¿ficción? que no se diferencia en nada, absolutamente nada, de la vida real que atraviesan cotidianamente miles de mujeres.
En la contraportada de esta cuidada edición, Federico Manuel Arriola Afirma que «La violencia atraviesa las dos partes de esta novela necesaria e incómoda. Su lectura es complicada, no por su lenguaje ni mucho menos, sino porque duele. Mariela tarda mucho tiempo en comprender que su situación la está matando». «Con la sola compañía de la luna nos interpela de una forma diferente: nos mete de lleno en este infierno cotidiano, que lleva siglos en nuestras vidas»
Por supuesto, hago mías cada una de sus palabras pero no quiero quedarme solamente con esta breve opinión. Creo que hay mucho más en estas casi cien páginas.
De una manera que no viene a cuento, conocí la génesis de la novela y su proceso de germinación para florecer el libro ─permítaseme esta vulgar metáfora pero creo que en este caso cabe a la perfección─. No es lo único; inesperadamente, fui una de las primeras personas que pudo leer la obra terminada recién salida de imprenta, algo que, por supuesto, no es menor y que me ha permitido poder analizar este texto con detenimiento. 

                            Adriana Del Vitto                          Libro Adriana 

Mi análisis

Si bien es cierto, el tema de la violencia de género es un tema que invita a escribir nuestra opinión sobre él, en mi análisis evitaré referirme al problema sociológico pues, más allá de lo que piense en la intimidad acerca de ciertos textos, de lo único que puedo hablar con propiedad ─no solamente ahora sino casi siempre─, es sobre lo que el libro en cuestión ha provocado en mi yo lector desde el punto de vista estrictamente literario y referirme a sus aciertos ─o falta de ellos─.
Lo primero que llama la atención es, indudablemente, el lenguaje pulcro que caracteriza esta novela. No es novedad que Del Vitto es una excelente narradora y que maneja la palabra escrita con pericia; ya lo ha demostrado con sus anteriores obras ─por ejemplo "Sexto Sentido" dónde cada cuento es una entidad en sí misma pero tiene la cualidad de no permitir que la atención del lector decaiga porque la calidad de todos ellos es similar─. Pero también debemos aceptar que, como cualquier narrador experimentado sabe (y muy bien), escribir una buena novela, es harina de otro costal. Los cuentos pueden o no, tener unidad y continuidad; la novela lo exige. Y es esta la mayor virtud de la autora de "Con la sola compañía de la luna". Quien acometa la lectura, una vez que termine con la primera página, sentirá, indefectiblemente una enorme curiosidad ─o como quiera uno denominarle─, de saber que dice la segunda y, cuando uno está a mitad del texto, por fin comprende que, lo que necesita como lector, es saber cómo termina la historia sin perder los detalles intermedios que se mueven a un ritmo vertiginoso, aunque en la simple lectura, uno no se dé cuenta de ello.
Otra cosa significativa es que, más allá de opiniones a favor o en contra y la cantidad de textos escritos sobre la violencia, hay pocos –en mi caso no he leído otra novela similar─, que aborden la violencia en el contexto de Del Vitto.
Trataré de explicarme mejor. La novela tiene un desarrollo interesante y una estructura muy particular. Entonces hay que reconocer que, al estar escrita en primera persona ─Mariela, el personaje principal que es también la voz narrativa, nos cuenta su propia vida y todos los avatares que le acarrea la violencia─, se transforma, de alguna manera en una narración universal, común a miles y miles de mujeres que podrían contarnos una historia parecida. No es poco para una ópera prima en el género.
No puedo terminar esta reseña sin hacer una breve referencia al título. Hace mucho tiempo que no leo un libro con un título tan significativo; me explico "Con la sola compañía de la luna" hace una referencia metafórica a los miles y miles de mujeres que deben atravesar su propio calvario de violencia solas, absolutamente solas. Es verdad que la toma de conciencia y los nuevos comportamientos sociológicos ─en lo que han cumplido un rol protagónico las redes sociales─, con grupos de autoayuda, nuevas políticas y surgimiento de nuevas formas de protección y visibilización del problema seguramente han mejorado la calidad de vida de las mujeres sometidas a este tipo de violencia, pero ¿podemos pensar de manera seria lo que debe haber significado sufrir violencia doméstica hace no más de treinta años (y quizás muchos menos) para las mujeres cuando en una comisaría no les recibían su denuncia y todo terminaba en una muerte que todavía no estaba catalogada como femicidio o feminicidio y que al final, al ser juzgada terminaba por ser justificado por la "Emoción violenta"? ¿O cuándo se apelaba a la familia propia y la respuesta era «algo habrás hecho»?
No daré más datos específicos sobre la trama porque mi falta de formación académica (para nada me refiero a falta de formación como lector ya que me considero capacitado por los miles de páginas leídas a través de toda una vida), me impide realizar una exégesis bien fundamentada y porque lo que menos podemos hacer en estos casos, es actuar como un auténtico "spoiler". Dejemos que el lector descubra todo lo bueno que encierra esta obra.

*Director de Tardes Amarillas