Patricia Nasello

 

 

EFEMÉRIDES DE MAYO  

 Patricia Nasello 

 

-El 3 de mayo conmemoramos el 89º cumpleaños de JUAN GELMAN (Buenos Aires, Argentina).
Juan Gelman escribió "¡Quién pudiera agarrarte por la cola/ magiafantasmanieblapoesía!". ¿Quién? Él, Juan Gelman pudo. Más aún, ese animal fantástico venía a él con la inocencia del perfume que viene a la flor. Condecorado con el prestigioso Premio Miguel de Cervantes, sus lectores nos saciamos en la dignidad con la que supo lucir los galardones de su dolor.
"Final", poema que pertenece a su libro "Gotan" (1962) además de preanunciar las heridas fatales que causarían tal dolor, da debida cuenta de la causa política que lo originaría.
«Ha muerto un hombre y están juntando su sangre en cucharitas,/ querido juan, has muerto finalmente./ De nada te valieron tus pedazos/ mojados en ternura.
Cómo ha sido posible/ que te fueras por un agujerito/ y nadie haya ponido el dedo/ para que te quedaras.
Se habrá comido toda la rabia del mundo/ por antes de morir/ y después se quedaba triste triste/ apoyado en sus huesos.
Ya te abajaron, hermanito,/ la tierra está temblando de ti./ Vigilemos a ver dónde/ brotan sus manos/ empujadas por su rabia inmortal.»

 Citas
DI MARCO M. (1999) "Hacer el verso. Apuntes ejemplos y prácticas para escribir poesía" P. 92. Editorial Sudamericana. Buenos Aires.
Página digital "Principia Marsupia". http://www.principiamarsupia.com/2014/01/15/7-poemas-de-juan-gelman/

                              Juan Gelman        GOTÁN

-El 12 de mayo conmemoramos el 97º cumpleaños de MARCO DENEVI (Sáenz Peña, Argentina).

Estaba de vacaciones con mi familia cuando leí en el periódico local que Marco Denevi había muerto. De haber tenido la costumbre de la oración habría rezado por él: tanto lo quería, y lo quiero. Amor que se ganó con sus brillantes, espléndidas historias; con su palabra siempre lúcida. Mi oración, entonces, consistió en adquirir "Rosaura a las diez" y leerlo siesta tras siesta junto a la pileta del hotel. Feliz lectura con fondo de agua, más la risa de mis hijos y él, tanto aquel verano como ahora, tan vivo dentro de sus páginas.

"Pero si alguien le dirigía la palabra (y había que ver cómo empezaron a burlarse de él aquellos desalmados, en cuanto cayeron en la cuenta de su timidez) le hacían la comedia de tratarlo con toda cortesía, lo llamaban "señor restaurador", si el apellido Canegato le venía de herencia, y otras guasadas por el estilo. Y como el pobre se lo tomaba todo en serio, los otros se excitaban más todavía. Pues si alguien le dirigía la palabra, repito, se apresuraba a contestar con tanto afán que se atragantaba y tosía, mientras hacía reverencias sobre la silla y se le encendían los tornasoles de la cara".

DENEVI M. (1996) "Rosaura a las diez" P.13 Ediciones de América Latina, Buenos Aires. 

                                   Marco Denevi           Rosaura a las diez          

-El 13 de mayo conmemoramos el 165º cumpleaños de ALMAFUERTE (San Justo, Argentina).

Pedro Bonifacio Palacios fue su nombre, esto lo sé aunque ningún profesor de literatura me lo haya enseñado. Tampoco tuve profesor alguno que me hablara de su obra. Pero en los setenta, "Piu avanti" estaba en los posters de cuanta papelería habitaba la Córdoba de entonces. ¿Cómo no amarlo? ¿Cómo una quinceañera arrobada por las palabras no iba a juzgar cada uno de sus actos en función de aquel soneto? El tiempo pasó según su costumbre, veinticinco años pasaron, estaban en mi casa dos familiares muy amados, mi hijo adolescente y yo. No recuerdo cómo llegamos a esto: de pronto los cuatro comenzamos a recitar "Piu avanti" en voz muy baja, a coro. Quizá, en aquel momento, haya sido la manera más apropiada que encontramos para decirnos "me reconozco en vos", otro modo de decir "te quiero".

"No te des por vencido, ni aún vencido,/ no te sientas esclavo, ni aún esclavo;/ trémulo de pavor, piénsate bravo,/ y acomete feroz, ya mal herido.

Ten el tesón del clavo enmohecido/ que ya viejo y ruin, vuelve a ser clavo;/ no la cobarde estupidez del pavo/ que amaina su plumaje al primer ruido.

Procede como Dios que nunca llora;/ o como Lucifer, que nunca reza;/ o como el robledal, cuya grandeza/ necesita del agua, y no la implora...

Que muerda y vocifere vengadora,/ ya rodando en el polvo, tu cabeza!"

"Poeticous" www.poeticous.com/almafuerte/piu-avanti 

                                  Almafuerte     Almafuerte1         

-El 22 de mayo conmemoramos el 160º cumpleaños de ARTHUR CONAN DOYLE (Edimburgo, Reino Unido).

Dicen que A. Conan Doyle no fue el mejor amigo de Sherlock Holmes. Dicen que, en un mal día, incluso intentó matarlo. Dicen que aquellos que sí fueron amigos de Holmes, entre otras actitudes que A. Conan Doyle habrá tildado de reprochables, llegaron a lucir crespones de luto en sus sombreros en señal de protesta por la desaparición del famoso detective. A mí poco me importa lo que digan porque de las grandes historias, yo prefiero los detalles. Sherlock Holmes tenía conocimientos de medicina, pero destacaba en música y química. El médico era Watson. Me gusta imaginar al doctor Arthur Conan Doyle aún joven, esperando que un paciente llegue a su consultorio. Me gusta imaginar que escribe ficción mientras aguarda. "Watson", dice de pronto, «el médico es Watson. Y será él quien narre la historia».

"Un caso de identidad" (fragmento)
"—Para producir un efecto realista, hace falta usar una cierta selección y discreción —observó Holmes—. Se requiere de ello en el informe policial, donde el mayor acento está puesto, tal vez, en las perogrulladas del magistrado más que en los detalles, los cuales contienen la esencia vital de todo el asunto para un observador. Lo cierto es que no hay nada tan antinatural como el lugar común
Yo sonreí y sacudí la cabeza".

VARIOS AUTORES (2009) "Tinta negra. Cuentos Policiales 1". P. 48. Estación Mandioca de ediciones. Buenos Aires 

                    Arthur Conan Doyle     Cuentos policiales

-El 22 de mayo conmemoramos el 78º cumpleaños de DANIEL SALZANO (Córdoba, Argentina).

Todos los sábados recibíamos a Salzano en casa. No venía con sus huesos y su sangre, no: lo recibíamos en sus palabras. "Quienes y cuando" era el título de su columna en el periódico y el modo mejor de comenzar el fin de semana. Durante más años de los que puedo recordar llevé al taller un relato que publicó en esa columna. El relato narra acerca de un hombre que al regresar del trabajo descubre que no puede entrar a su casa porque ha perdido las llaves. Se trata de una narración acerca de ese tipo de soledad que está doblemente sola porque antes tuvo compañía, se trata de esa soledad que extraña la compañía que perdió. Busco el relato en mis carpetas y no lo encuentro. Busco la columna Quienes y cuando en el periódico y tampoco la encuentro. Sus palabras, a pesar de tanto desencuentro, permanecen.

"Ando bien" (fragmento)
"De amigos ando bien/ Supongamos que estoy en un bar/ rodeado de sillas/ ¿Qué hora tiene mozo?/ Son las once y diez/ ¿Qué hora tiene mozo/ Son las once y veintitrés/ De amigos ando bien/ pero son las doce menos cinco/ y las sillas siguen vacías.
De libros ando bien/ en eso las cosas no han cambiado/ sigo calentándome/ con libros/ debajo de las sábanas/ Estoy esperando ir al psicoanalista/ para darle mi opinión/ duermo con libros/ doctor/ porque soy un niño/ de setenta años/ que le teme a la ignorancia".

SALZANO D. (2003) "El muchacho que no sabía llegar al fondo de las cosas" P. 46 Gente de Gráfica, Córdoba, Argentina. 

                                SALZANO 02              El muchacho que no sabía llagar al fondo de las cosas      

-El 25 de mayo conmemoramos el 94º cumpleaños de HAROLDO CONTI (Chacabuco, Argentina).

De acuerdo con diversos testimonios, Haroldo Conti había colocado la siguiente frase, en latín, junto a su máquina de escribir: "Este es mi lugar de combate y de aquí no me moveré". Él cumplió con su palabra, fuimos nosotros los que nos movimos. Sin embargo, algunos procuramos movernos para bien. Marchamos en procesión hacia su álamo carolina. Por mi parte, escribo estas líneas al tiempo que me uno a la marcha. Creo que no llegaremos, que la gran sombra nos oscurecerá antes de que alcancemos la meta, Mis compañeros de ruta también lo creen pero no les importa. Sólo una estrategia asiste nuestra marcha: combatir mientras dure la luz.

"Los novios" (fragmento)
"Regresaron en silencio por el mismo camino. Al doblar hacia el molino blanco como un hueso, la señorita Adela se volvió una vez y miró los pinos.
En la esquina de El Vencedor, Hipólito saltó primero y le tendió la mano.
Saludaron a la misma gente en los mismos sitios.
Cuando llegaron a la calle de tierra apenas quedaba un mechón de tarde en la punta de los plátanos".  

CONTI H. (1992) "Con otra gente" P. 51, Centro Editor de América Latina. Buenos Aires, Argentina 

                   Haroldo Conti     Rosaura a las diez

-El 31 de mayo conmemoramos el 200º cumpleaños de WALT WHITMAN (Nueva York, Estados Unidos)

Se puede afirmar, sin miedo al error, que Walt Whitman se cuenta entre los creadores más celebrados por sus pares. Desde Federico García Lorca hasta Rubén Darío, desde Fernando Pessoa hasta Leopoldo Lugones. El poma borgeano "Camden, 1892", título que alude a la localidad y el año de su muerte, culmina con estas palabras: "No está lejos el fin. Su voz declara/ casi no soy pero mis versos ritman/ la vida y su esplendor. Yo fui Walt Whitman." Anida algo sobrecogedor allí. Conmueve este Whitman que, próximo a su muerte pero lúcido, reconoce que el poeta ya se ha marchado; que sólo resta un hombre enfermo y viejo. Conmueve, sí, pero también turba y apasiona porque el Whitman poeta, haciendo gala de una escritura cuasi profética, nos interpela con estos versos:

"Muy bien, sí, me contradigo/ (Soy enorme, contengo multitudes)
Me dirijo a los que está2n cerca, espero en el umbral.
¿Quién ha acabado el trabajo del día?/ ¿Quién terminará antes su cena?/ ¿Quién quiere hablar conmigo?/ ¿Querrás hablarme antes de que parta?/ ¿O lo harás cuando sea demasiado tarde?

WHITMAN W. (1997) "Hojas de hierba" Selección, traducción y prólogo Mirta Rosenberg. P 15. NEED, Buenos Aires, Argentina
WHITMAN W. (1997) "Hojas de hierba" Selección, traducción y prólogo Mirta Rosenberg. P 45. NEED, Buenos Aires, Argentina 

                         Walt Whirman     HOJAS DE HIERBA