TOÑO 08

 

 

 

 

     EL DESPIDO DE ANDERSON IMBERT POR PERÓN ¿POSVERDAD, FAKE NEWS O VERDAD DEMOSTRABLE?

Acerca de los artículos y notas que son más ideológicos que de verdadera investigación.
Investigación: Verónica Sotelo, Mariano Cuevas y Antonio Cruz
Texto: Antonio Cruz*

 

Desde hace un tiempo, venimos denunciando en nuestras revista, el daño ─irreparable a veces─, del acceso ilimitado a Internet. Esto permite que cualquier persona pueda subir información falsa o mal intencionada acerca de un tema, sin tener bases sustentables o no estar suficientemente informado y, en la mayoría de los casos, con aviesas intenciones. Quienes investigan en Internet ─especialmente los sociólogos interesados en el tema─, describen dos formas La posverdad o mentira emotiva, definida como «la distorsión de la realidad que se hace de manera deliberada. Se emplea para señalar aquellos hechos en los que son más influyentes los sentimientos o creencias personales que los hechos en sí mismos» ─supongo que muchos de quienes lean esta nota recordarán el famoso apotegma de Goebbels «Miente, miente, miente que siempre algo queda»─ y las fake news o noticias falsas «nombre que reciben las noticias que carecen de veracidad y que son transmitidos a través de diversos portales de noticias, medios de comunicación y redes sociales como si fuesen reales».(1)

Al respecto, nos hemos manifestado en esta misma revista, Homero Carvalho Oliva, Jaime Muñoz Vargas y yo mismo, alertando sobre este tipo de "bulo" o noticia falsa. En general, esto responde a tres motivaciones muy particulares. Una, es la falta de chequeo de la noticia y la revisión de su fuente antes de difundirla, la segunda, enlodar el nombre de alguien y la tercera la necesidad de desinformar para que una idea ─generalmente política o ideológica─, sea leída como una verdad. En este último caso, la formación ideológica de quien publica, suele ser determinante ya que toman cualquier posibilidad para tratar de imponer sus propias razones.
También, hemos advertido sobre este segundo tema. El riesgo de dejarnos llevar por nuestra ideología a la hora de evaluar la calidad o la falta de calidad de cierta literatura por sus rasgos ideológicos. Al respecto, quiero recordar un artículo titulado Literatura e ideología, que se publicara en nuestro número 55 de mayo de 2018, en el que advertía acerca de que como, dejarnos llevar por nuestra ideología y con el afán de imponer nuestra manera de pensar, podía llevarnos a cometer torpezas en la interpretación de este tema tan complejo. Al respecto mencionaba los paradigmáticos casos de Borges en Argentina o de Louis-Ferdinand Céline en Francia a quienes, más allá de su concepción ideológica ─que puede ser criticada por quienes piensen diferente─, no se les puede desconocer su talento y su obra. Yo mismo disiento contra la actitud de JLB durante la última dictadura militar pero ¿Justifica eso que niegue su talento como escritor?
Bueno... Todas estas consideraciones apuntan a un hecho concreto. En una revista literaria virtual de reconocido prestigio ─a la que respeto mucho y a la que leo con frecuencia─, el periodista Ernesto Bustos Garrido publicó hace poco un artículo, en el que acusa al desaparecido presidente argentino Juan domingo Perón, de haber sido el ideólogo y responsable del despido de Enrique Anderson Imbert de su cátedra en la Universidad de Tucumán.
Me llamó la atención pues el tema, al menos que yo no recordara con exactitud, no se menciona en ninguna de las biografías que he leído de este excelente autor, pero fundamentalmente por su extraño ─por llamarle alguna manera─, tinte político en la interpretación del pasado histórico de Argentina.
Textualmente se lee al comienzo de la nota: «Hacia fines de 1949, Enrique Anderson Imbert fue despedido de su cátedra en la Universidad Nacional de Tucumán. La orden vino "desde arriba". El entonces omnipotente dictador de Argentina, el general Juan Domingo Perón, lo colocó en una "lista negra". ¿Su pecado? Ser opositor y dirigir el diario socialista Vanguardia. Así el profesor Anderson Imbert, por cumplir los 39 años de edad, debió exiliarse y partió a Estados Unidos con una beca de la Universidad de Columbia. El episodio aparece en la vida del escritor, ensayista, poeta y crítico literario como un mazazo en la cabeza, que sin duda lo fue... etc.».

El primer disparador, fue la falta de coincidencia en las fechas y algunos otros datos. El artículo comienza dando como dato cierto que Anderson Imbert fue despedido en 1949; según mi memoria ─Enrique Anderson Imbert es uno de los autores argentinos que más he leído (y releído numerosas veces porque me apasiona)─, él había viajado a EEUU con una beca en el año 1946 ─aunque también dudaba si podía ser 1947─. A raíz de ello, nos pusimos en la tarea de investigar a fondo y con seriedad la cuestión.

No nos limitamos a la pesquisa rápida y accesible que facilita un buscador demasiado famoso ─al que seguramente, muchos de nosotros accedemos cotidianamente─, sino que buscamos información más confiable entre los académicos de Santiago del Estero y otras provincias que han leído y han investigado sobre este autor desde hace tiempo, algunos de los cuales se especializan en microrrelato y que, tal como pudimos comprobarlo más adelante, nos dieron datos más precisos (sobre todo en qué lugares buscar)
Pues bien, después de revisar infinidad de biografías de probada seriedad ─algunas de las cuales se muestran en los enlaces que se muestran al final de la nota y que pueden visitarse yendo con un clic al sitio Web mencionado en cada caso─, puedo asegurar que en ninguna de las mismas, hemos encontrado datos acerca del mencionado despido.
De acuerdo a la mayoría de ellas podemos comprobar ─según consta en varias de las páginas citadas más abajo─ lo siguiente: «Una beca de la Fundación Guggenheim le permitió seguir cursos en la Universidad de Columbia, Nueva York, y entre 1947 y 1965 se desempeñó como profesor de literatura hispanoamericana en la Universidad de Michigan, Ann Arbor».(2) En este punto, me parece apropiado remarcar que el diario La Nación, se caracterizó siempre por su anti peronismo inflexible y que aún, durante los gobiernos del General Perón, nunca dejó de oponerse a él. De paso, remarco que jamás fue clausurado. Asimismo, entre 1947 y 1949 ─el año que cita Bustos Garrido, en segundo lugar─, hay una diferencia sustancial de tiempo.
En la Wikipedia, un sitio Web, que puede ser modificado por quien lo desee, también hay datos que llaman la atención. En uno de sus párrafos puede leerse «En 1943 recibió la beca Guggenheim para irse a vivir a Estado Unidos. En 1947 se dirigió a los Estados Unidos con una beca de la Universidad de Columbia. El mismo año 1947 comenzó a enseñar en la Universidad de Míchigan, donde permanecería hasta 1965, ese año obtuvo el Master of Arts, Harvard University».(3) Curiosamente, la foto que ilustra la nota de Bustos Garrido, es la misma que figura en este sitio lo que nos hace pensar al menos una falta de honestidad. ¿Por qué no mencionó que en algunos sitios no había referencias ciertas sobre la seria acusación que realiza?
Otra de las biografías leídas, la de la Fundación KONEX ─Institución de un enorme prestigio─, también hace referencia a sus viajes a Estados unidos «Desde 1947 hasta 1965 ejerció la docencia en el Departamento de Lenguas Románticas de la Universidad de Michigan, Ann Harbor. Asimismo, durante esos años publicó libros –uno de ellos, la monumental Historia de la literatura hispanoamericana─, participó de congresos internacionales, dio conferencias en diferentes universidades norteamericanas, enseñó en Harvard, Princeton, Duke, viajó por Europa y por las cuatro Américas.
En 1965 la Universidad de Harvard creó especialmente para él, la primera cátedra de Literaturas Hispánicas. La ejerció hasta 1980, en cuya fecha se jubiló con el título de "Víctor S. Thomas Profesor of Hispanic Literatures, Emeritus". Durante ese tiempo viajó una vez por año a Argentina para dictar conferencias».(4)
También quiero mencionar a un diario de enorme prestigio en el mundo. Me refiero a "El País" prestigioso periódico español ─que no ha ocultado nunca su poca simpatía por el peronismo─, el que con fecha 08 de diciembre de 2000, publica un obituario sobre Imbert en el que, textualmente manifiesta «En 1947 trasladó su residencia a Estados Unidos para enseñar literatura en la Universidad de Michigan, pasando en 1966 a la de Harvard, de la que fue nombrado profesor emérito y en la que tuvo su propia cátedra hasta 1980, año en que se retiró de la docencia».(5)
Antes de terminar con estos testimonios que obtuvimos investigando, creo que no puedo dejar de apuntar un dato de gran importancia. Para comprenderlo mejor, quiero traer a colación algo que muchos han olvidado. Si hubo ideología interesada en el desprestigio de Perón, fue precisamente la marxista. Quiero recordar a quienes no sepan a fondo sobre historia argentina que en el año 1946, el embajador de EEUU, Spruille Braden, se esmeró en crear un frente anti-peronista para las elecciones de ese año. Dicha alianza incluía a la Unión Cívica Radical, el Partido Socialista, el Partido Comunista y el Partido Demócrata Progresista, es decir un amplio espectro que iba desde la izquierda más doctrinaria hasta la derecha más recalcitrante. Para más comprensión, quiero destacar aquí que El Comité Central del PCA, al igual que otras organizaciones marxistas no armadas como el PST, no condenaron el golpe de Estado de 1976 y la consecuente dictadura militar instaurada en sus comienzos. Por si esto no bastara, también quiero referir que, durante la locura de la guerra de Malvinas, la dictadura militar argentina recibió el apoyo de la Unión Soviética y Cuba.
Traigo a colación esto porque hay una referencia de mucha importancia que fue extractada de EcuRed, la enciclopedia en red del gobierno de Cuba que, en la página dedicada a Anderson Imbert dice textualmente «Fue profesor en la Universidad de Tucumán entre 1941 y 1946. Con la llegada al poder en 1946 del general Perón, obtuvo una beca Guggenheim que le permitió estudiar en la Universidad de Columbia y acceder a distintos puestos docentes en EE.UU. En 1965, la Universidad de Harvard creó para él la Cátedra de Literatura Hispanoamericana».(6)
Bueno, En este punto quiero hacer un alto para no cansar y/o aburrir a los lectores pues hemos visitado numerosas páginas más sin encontrar referencias certeras acerca de la idea que plantea Bustos Garrido.
Quiero aclarar que esta pesquisa, no se limitó a la red. Hemos visitado bibliotecas en Santiago del Estero, Tucumán y salta para leer sus libros y, en aquellos casos que tienen alguna referencia a la vida del autor, ya sea en sus solapas o en cualquier otra sección, no hemos encontrado detalles que certifiquen como cierto el supuesto despido por parte de Perón.
Tampoco nos quedamos con eso e hicimos la búsqueda inversa y al buscar sitios que mencionen el hecho (no encontramos demasiados; solamente tres o cuatro) nos damos con la novedad de que son blogs o sitios Web personales, ─en muchos de los casos, no se menciona a los administradores del sitio─ o son publicaciones de izquierda.
Bueno... Hasta aquí llegamos. Pero antes de cerrar, quiero hacer dos o tres consideraciones más de mi propia cosecha.
La primera cosa que me llama la atención en el artículo de Bustos Garrido, es que no hay referencias a los sitios donde realizó la investigación o cual es la fuente consultada. Estaría bueno que las haya mencionado ¿no?
La segunda está referida a un desconocimiento supino acerca de la historia de Argentina. El General Perón fue elegido democráticamente en 1946 enfrentando una alianza en la que convivían todos los partidos de izquierda con la más rancia oligarquía argentina y liderada por los embajadores de EEUU y la URSS. En 1955, un mes después de que un bombardeo feroz sobre Plaza de Mayo matara a miles de personas, Perón fue derrocado por el partido militar que comenzó inmediatamente una persecución despiadada del peronismo que incluyó la acción de los "comandos civiles" que entraron a casas particulares y destrozaron, mataron y violaron mujeres, en muchos casos en presencia de sus hijos ─cosa que no creo que conozca el periodista de marras pero que, quien escribe esto fue testigo a sus cuatro años ya que tuvo que ver las tropelías, una de cuyas víctimas fue precisamente mi madre─ y los fusilamientos en la localidad de José León Suárez. En 1973 el General Perón regresó al país y en octubre de ese año, asumió nuevamente la presidencia del país después de arrasar en las elecciones con más del setenta por ciento de los votos. A su muerte, acaecida en 1974, asumió su esposa Isabel Martínez quien fue derrocada nuevamente por los militares que instauraron la peor dictadura de la historia argentina en la que hubo, según las fuentes más de treinta mil muertos y/o desaparecidos. Como una breve anécdota, le recuerdo al señor Bustos Garrido que, en el acto de asunción de la junta militar, estuvo presente el secretario del Partido Comunista argentino.
Me gustaría que el señor Bustos Garrido nos cuente ─no a mí sino a todos los argentinos─, las fuentes que consultó para escribir su artículo ─quienes leemos nos merecemos saber al menos eso─, y qué para él es una dictadura ya que si incluye a Perón en la categoría de dictador, creo que tiene algunos serios problemas de interpretación.

Por todo lo antedicho, me quedo con la certeza de que el artículo de marras tiene más un tinte ideológico que de verdadera investigación, cosa que no es de extrañar ya que en los últimos cincuenta años, desde el progresismo, a través de sus intelectuales e infinidad de sitios con información falsa, hasta la oligarquía  ganadera, sojera y servil del capitalismo, se han empeñado en borrar de la memoria colectiva del pueblo argentino los nombres que podrían darnos el ejemplo de como conseguir una verdadera nación libre y soberana. 

 

Referencias

(1) Ambas definiciones fueron tomadas del sitio Web www.significados.com

(2)LA NACION | CULTURA,

Falleció el escritor Anderson Imbert, 07 de diciembre de 2000 disponible en https://www.lanacion.com.ar/cultura/fallecio-el-escritor-anderson-imbert-nid43852

(3) Wikipedia, la enciclopedia libre, Enrique Anderson Imbert, disponible en
https://es.wikipedia.org/wiki/Enrique_Anderson_Imbert

(4) Fundación KONEX, 1984 Premio Konex 1984: Cuento: 1ª obra publicada antes de 1950 cuyo link es

https://www.fundacionkonex.org/b1660-enrique-anderson-imbert

(5) El País, Agenda, edición on line de fecha 08 de diciembre de 2000, que se puede visitar en

https://elpais.com/diario/2000/12/08/agenda/976230001_850215.html

 Enrique Anderson (sic.) que está disponible en https://www.ecured.cu/Enrique_Anderson 

*Director de Tardes Amarillas