Claudio

 

 

 

 

 

  

ALIENISTA (Claudio Rojo Cesca)

Siempre fui un oyente alienista de Cerati. Su poesía me distancia y fascina por partes iguales, posiblemente por la impronta porteña, tan marcada, pero despojada de la urbanidad, más cercana a las abstracciones que supone una capital que al color percudido del cemento y las luces brillantes.

Para mí, Soda es Buenos Aires. Es el puerto lejano, imposible, descorrido del barandal por un infinito vórtice de rutas argentinas. Es, también, una frialdad oclusiva, extraordinaria, como la fortaleza de la soledad donde Superman va a pasar el tiempo, a pensar qué significaba salvar el mundo.

Encontré, creo, una ternura más desnuda en algunos pasajes de Dynamo y Sueño Stereo, cuando sonaba “En Remolinos” o “Zoom”, y Gustavo escribía cosas como: “Florecer mirándote a los ojos, perfección”.ALIENISTA

 Asocio libremente y recuento todo lo que he ido acomodando en estas líneas: Cerati, Alien, Superman, Hielo, Ternura, “Perfección”. Y mientras escribo, suena, en los auriculares, una canción que dice: “después de tanto andar, vuelves al mismo lugar”.

Esto que es la música se me escapa siempre, de los poros y los dedos, y flota, como hubiese dicho Freud, más allá del principio de placer.