Adriana Rodríguez 

 

 

 

        MINIFICCIONES ESCRITAS POR MUJERES


Adriana Azucena Rodríguez
Universidad Autónoma de la Ciudad de México

 

Libro: Renosancias

Autores  Gloria Ramírez y Fernando Sánchez Clelo

Edit: BUAP, Puebla, 2018.

 

En poco más de dos años, la colección de la Benemérita Universidad de Puebla dedicada específicamente a la minificción —con los antecedentes de la colección "Asteriscos" que publicó libros como Casi bestia, casi humano de Javier Zúñiga o Mínimas ficciones mínimas de Agustín Monsreal—, "Ficción exprés" ha publicado un amplio número de títulos unitarios: el primero fue Crónicas de Liliput de Alejandro Badillo y el más reciente, Anímula. Historias diminutas soñadas por Madame Vulpes de Miguel Lupían. En este catálogo, las antologías ocupan un lugar importante: desde sus primeros volúmenes como Vamos al circo, una antología temática, El tótem de la rana. Micro-ficción de Guanajuato, una antología regional, o Cortocircuito. Fusiones en la minificción, una antología de proyectos experimentales de minificciones no necesariamente narrativas.

Gloria Ramírez y Fernando Sánchez Clelo, quienes han dedicado años de estudio a la edición, la crítica y la difusión del microrrelato, se confabularon para la compilación más reciente de esta colección: Resonancias, dedicada a la creación minificcional de autoras hispanoamericanas; con el tema específico de la mujer en relación con otras mujeres.

Es, entonces, un volumen de género, pero el planteamiento resulta novedoso en el discurso feminista reciente: más centrado en la violencia o en el papel de la mujer en la sociedad actual. El resultado permite una amplitud de temas y de tonos: maternidades, amistades y enemistades, sororidades y rivalidades. Y uso el plural porque —aun en la brevedad—, se asoma más de una forma de entender esas relaciones universales. Los tonos también son múltiples: sobrenatural, mimético, irónico, sociológico, moderno o antiguo. Principalmente pone a discusión un hecho real: ciertos machismos y competitividades presentes en las relaciones entre mujeres.
El título Resonancias alude a los efectos sonoros, repercusión de otros sonidos que se atenúan —quizás, el sonido de los movimientos feministas que "resuenan" en este libro— y puede significar la gran divulgación o propagación de ciertos acontecimientos —eso es una minificción: un relato en el que resuenan acontecimientos, influencias, situaciones—. Los 50 textos guardan entre sí algunas similitudes temáticas que pueden dar cuenta de esas preocupaciones temáticas presentes en la minificción actual:
No es extraño que predomine el tema de la maternidad, lo que llamó mi atención fueron los matices que ha adquirido el tema: tal vez el asunto más frecuente es el de la madre anciana ("Juegos de mamá" de Nana Rodríguez), o incapacitada para cuidarse por sí misma ("Mitad y mitad" de Andrea Lárraga, "Pérdida" de Susana López Malo y "Cuidados maternales" de Elisa de Armas y "Madre" de Arlette Luévano); están también las ausencias maternas, concretadas en forma de fantasmas ("Recuerdo" de Gloria Angélica Ramírez), o el fantasma de las madres que nos precedieron, enfrentado a la mujer que tal vez no lo será ("No se admiten cigüeñas" de Tania Balderas); por cierto, hay más de un texto sobre la negación de la maternidad ("Reunión" de Ana Grandal). También están presentes las herencias oscuras ("La tiricia" de Samantha Vaquero). No podía faltar el abandono materno sustituido por una muñeca ("Sustituta" de Mónica Brasca); la madre muerta y la muerte parcial y simbólica de la hija ("Adiós a tres voces" de Judith Castañeda; el amor ilimitado hasta el sacrificio ("Brochetas" de Cecilia Eudave); o el desapego causado por la vida actual ("Posmodernidad" de Azucena Franco).
También el asunto del hermanazgo es bastante común: aquí está presente a través de la figura de la hermana que debe hacerse responsable de la familia ("Mi hermana" de Karla Barajas), de las hermanas que sufren, en una especie de complicidad, los abusos ("La curul del diputado" de Beatriz Graf) o la carencia emocional que tendría que ser sanada al interior de la familia, de lo contrario, quedará asociada al erotismo ("Electras forever de Aída López).

resonancias

A propósito del amor, tema atribuido a la escritura femenina, en Resonancias nos asomaremos a tipos de amor más bien insatisfechos, patológicos: triángulos amorosos ("Egoísmo altruista" de Mónica Anaid Montoya y "Que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha" de Paola Tena), o ese primer amor de la hija hacia su madre previsto por Anna Freud ("Flotando en la palma de la mano de mi madre" de Ildiko Nassr) y transgresores, como el de maestra y alumna ("Temprano", de Natalia Greta Martínez),
La amistad entre amigas es un lazo difícil y complejo, y, nuevamente, veremos aquí, principalmente, su —digamos— "lado B", el oscuro: relatos de rupturas ("Mi mejor amiga", Citlalli Ordaz), o esa relación cercana a la amistad que establecemos con la psiquiatra ("Sueño al desnudo" de Asmara Gay), a la que acudimos cuando ya las amigas no son ese ser al que le confiamos todo, asunto que trata "Secreto entre amigas" de Angélica Santa Olaya. Y no olvidemos a las compañeras de trabajo, en esa frontera entre la amistad y el anonimato al que las relaciones laborares nos acostumbran ("Resonancias" de Liliana Espinoza Tobón)
Por desgracia, no puede faltar el tema de la violencia en sus múltiples formas: de estado ("Ausencias" de Patricia Nasello), urbana, por así referirme a la violencia contra las mujeres que se atreven a salir a las calles a protestar ("No soy una feminazi", Leticia Vázgonz), y doméstica ("Mira si no me voy a poder aguantar un par de golpes los viernes", ("Julia y el visitador", de Claudia Sánchez). Esta temática incluye en la antología la culpabilización de las mujeres hacia otras ante la violencia ejercida en ellas ("Catarsis" de Xóchitl Segura), o la obligación de ser bella aún ante el límite de la violencia, la ejecución por razón de estado ("Último deseo" de Lilian Elphick "Amalgama" de Lucía Díaz)
Se encuentra también el tema del enfrentamiento con el yo o el propio cuerpo. Esta es una línea que siempre provoca juegos narrativos ingeniosos e imágenes sugerentes: aquí, veremos mujeres que se hacen pasar por hombres ("Maximiliana" de Violeta Rojo), la que ha perdido su identidad de escritora y no sabe cómo hallarla ("Plagio", de Andrea Tovar); o el reencuentro con el yo futuro ("El resumen del porvenir" de Sara Coca) y la permanente compañía propia, tan real durante los viajes, por ejemplo ("Reflejo en el aire, de Victoria García Jolly); o, uno de los encuentros más complicados, el encuentro con los errores propios ("Lección de vida" de Perla C. Hermosillo).
Los textos no muestran marcadas diferencias geográficas, ya que los microrrelatos argentinos, en su temática o estilo, no son tan distinto de los mexicanos o españoles. Aunque sí se notan algunas referencias a situaciones particulares característicos de ciertos países: las marchas feministas más beligerantes, el asunto de los desaparecidos políticos o las desaparecidas por violencia de género. Pero, en general, estamos ante una reunión de relatos que hará evidente diversas preocupaciones del género, como creadoras y como mujeres que comparten preocupaciones trascendentales y miserias cotidianas; una compilación que llama a las escritoras en ciernes a unirse a este aún pequeño conglomerado que se consolida gracias a proyectos como estas Resonancias, al margen de nuestras rivalidades y los falsos espejos en los que cada vez nos reconocemos menos, pero que ahí están, acechándonos para devolvernos a sus muros de azogue.

Adriana Azucena Rodríguez. Doctora en Literatura Hispánica por el Centro de Estudios Lingüísticos y Literarios de El Colegio de México. Profesora-investigadora en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM) y en la Facultad de Filosofía y Letras en áreas de teoría y creación literarias. Autora de los libros de cuento La verdad sobre mis amigos imaginarios (Terracota, 2008), De transgresiones y otros viajes (Samsara, 2012) y El infierno de los amantes (UACM, 2017). También ha publicado los libros de minificción Postales (Mini-hiper-ficciones) (Fósforo, 2013) y La sal de los días (BUAP, 2017). Ha sido antologada en volúmenes como Alebrije de palabras (José Manuel Ortiz Soto y Fernando Sánchez Clelo, BUAP, 2013) y Yo no canto, Ulises, cuento. La sirena en el microrrelato mexicano (Javier Perucho, Micrópolis, 2016).