ANTOLOGÍA DE POESÍA SANTIAGUEÑA – Héctor Domingo Argañarás.

 

Héctor Domingo Argañarás (Santiago del Estero, 1901 – Buenos Aires, 1987). Abogado y poeta santiagueño. En su carrera relacionada con el derecho, llegó a ocupar altos cargos en la Magistratura Santiagueña. Si bien escribió coplas y poemas dedicados sobre todo a la tierra, su tema predilecto fue la historia de la región ─ que fueron un importante aporte a la cultura provinciana─, en los cuales, utiliza como lenguaje poético el romance en su forma más tradicional que fue la heredada de España que ─compuesto por versos octosilábicos con rima asonante en los versos pares─. Entre los títulos de sus libros históricos podemos mencionar Juan Felipe Ibarra (1935), La epopeya de Tucumán (1943) y Romancero de Francisco de Aguirre (1953).
Su vasta obra literaria, incluye, De mi tierra santiagueña (poemario de 1921), Golpes de Caja (1934), Espíritus (prosa, 1967) y Reflexiones en torno a la Abogacía (1988), entre otras numerosas obras.

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ALMA SANTIAGUEÑA

Alma santiagueña
apasionada y triste,
ígneos soles del estío
pusiéronte tus quemantes ósculos
para que así fueras
eternamente ardiente
y te consumieras en la viva llama
de tu propia entraña...

 

Alma santiagueña
de ardorosa entraña;
el zupay aviva tu escondida llama
que se alza chispeante en la soledad
de tu vida lírica y callada
para abrazar los secretos de la selva
e irradiar en leyendas de pasión y amor...

 

Alma santiagueña

de vibrante fibra
que estás en el cuero sonoro de las cajas
que en el silencio de las noches
llaman al numen perdido de la raza
para contarle tu lírica tristeza
en la amorosa y doliente vidalita...

 

Alma Santiagueña
de franqueza plena,
no tienes secreto porque fuego eres,
tu franqueza es abierta, humilde y obesa
como las tinajas que bajo el alero
a través de su porosa piel
dejan pasar la música del viento
para refrescar su cocida entraña...

 

Alma santiagueña
puco indígena de emotividad,
que al calor del fuego de la picardía
tu piel se resquebraja desbordante en mieles
en la dulce malicia de las coplas
y en la gracia festiva de los cuentos...

 

 

Alma santiagueña
musical y lírica,
errante y vagabunda...
Como la Telesita,
la santa de los bailes, eres en el fuego de tu propia hoguera
otra santa más!

 

 

Alazán de Matará

 

Siempre a mano, pronto, listo
estás caballo alazán,
don Juan Felipe, te trajo
de su estancia en Matará.

 

Corcel de guerra y de paz
muy ducho en las disparadas
si el gobierno está en peligro,
como arrojado en marchar
contra el indómito indígena
en su constante amenaza.

 

Siempre a mano, pronto, listo
estás caballo alazán,
al amo mucho obedeces
y de peligros le salvas
que el gobierno siempre está
en la fuerza de tus ancas.

 

Con tu carrera veloz
muchos planes desbaratas,
a resguardo siempre pones
a tu amo en las asonadas
y conoces bien el río
si es urgente una vadeada.

 

Bedoya y Manuel Gutiérrez
saben ya de tu eficacia
porque te vieron huir;
después mayor es tu fama
cuando el coronel Matute
te persigue y no te alcanza.

 

Siempre a mano, siempre listo
estás caballo alazán
tan pronto dejas Santiago
como marchas para atrás, pero siempre federal,
alazán de Matará!

 

VIDALITA DE LA ESPERANZA

 

De lejanas tierras llego,
después de mucho penar,
con mi constancia sincera
vengo mi llanto a entregar.

 

    Ay! vidalita
    de los pesares
    consuela mi alma
    con tus cantares.

 

Lágrimas tan solo traigo
y un corazón dolorido,
para implorar tu cariño
favor que no he merecido.

 

    Ay! vidalita
    de la constancia
    perfuma mi alma
    con tu fragancia.

 

Enjuga mi amargo llanto,
abre el pañuelo de tu perdón
y recoge los secretos
de mi amante corazón.

 

    Ay! Vidalita
    de los perdones,
    amores atan
    los corazones.

 

Si tu perdón me concedes
un lucero ha de alumbrar
la senda de la esperanza
para poderme ausentar.

 

    Ay! Vidalita
    de la esperanza
    con fe y cariño
    amor se alcanza.

 

 

NO SEAS ASÍ

 

De nuevo vengo a buscar
tu amor que ayer lo perdí,
tan solo sombras encuentro
y este martirio sin fin.

 

    Io pa sufrir no nací,
    dame esperanzas, vidita,
    no seas así.

 

Io quisiera abrirme el pecho
pa mostrarte mi gran pena,
pero no tengo el puñal
de tu mirada altanera.

 

    Io pa sufrir no nací,
    mirame un poco, vidita,
    no seas así.

 

Quiero que sientas mis penas
pa que las sufras conmigo,
sufriendo juntos tendremos
igual consuelo y alivio.

 

    Io pa sufrir no nací,
    quereme mucho vidita,
    no seas así.

 

COPLAS DEL AMOR PEDIGÜEÑO

 

No creas que el amor tiene
gualichos y brujería,
una vez usé gualicho
y el amor se me reía.

 

Del cariño de una rubia
no hagas nunca mucho alarde,
como un solcito de invierno
siempre brilla y jamás arde.

 

Nunca mires de soslayo
a una mujer que te mira
de frente suelta tu lazo
y si cae, fuerte, tira.

 

No quieras decir a nadie
que un amor te tiene en pena,
mañana dirá la gente
a ese burro dénle avena.

 

Si una vieja te besa,
no te mezquines
chispas producen
los adoquines.

 

Esa vieja que ríe
dientes presenta,
nunca te fíes
ni en los setenta.

 

Si una mujer te pide
tan solo un beso
dale cincuenta
solo por eso.

 

Cuando empieces a querer
nunca te muestres muy ducho
el que fuma muy ligero
enseguida tira el pucho.

 

Cuando te mire un tuerto
cerrale un ojo,
y con el otro abierto
.dale un antojo.