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         SUCINTA APROXIMACIÓN A LA LITERATURA PERUANA

Por Antonio Cruz*

 


Advertencia: Este texto NO es, de ninguna manera un artículo académico. Por razones no muy sencillas de explicar, la literatura peruana es una de mis predilectas. Entre los libros que habitan mi biblioteca, recuerdo ahora mismo a "Trilce" y "Los heraldos negros" de César Vallejo, dos o tres libros de Julio Ramón Ribeyro ─"Sólo para fumadores" y "Relatos santacrucinos" seguro─, y casi toda la obra de Vargas Llosa ─a quien pese a que yo mismo disiento con sus posturas políticas, sigo leyendo─ y algunos otros más. Esta predilección se exacerbó cuando en 2008 conocí personalmente a Rony Vásquez Guevara y, a su través a muchos otros amigos ─Beto Benza, Diego Eguiguren, Jomar Cristóbal Barsallo, Carolina Cisneros y Carlos Enrique Saldivar entre los que recuerdo ahora mismo─, vinculados con el género que cultivo (Microrrelato o microcuento o minificción o como se le llame).
Entonces, escribí este artículo con el único motivo de homenajear de alguna manera a los hermanos peruanos que siempre me recibieron muy bien y demostraron una enorme solidaridad para conmigo cada vez que visité su país.
Por supuesto, debido a que me considero un investigador de formación empírica ─fundamentalmente intuitivo y aplicado─ pues carezco de formación académica, para redactarlo he tenido que recurrir a múltiples lecturas en sitios Web dedicados al tema. Por tanto, en él, todos, absolutamente todos los conceptos que se vierten, no son fruto de mi cosecha sino de los conocimientos de otros que fui anotando a medida que investigaba para escribirlo.
Al final de este artículo, encontrarán un listado detallado de las fuentes en las que se basa y las páginas recomendadas para ampliar los conceptos que se vierten más adelante.

Introducción
La literatura de Perú, sin ningún asomo de duda es una literatura con una rica historia. Desde los comienzos de la civilización inca ya se tiene conocimientos de ella.
La cultura del Tawantin suyu ─el imperio incaico que llegó a ser, muy probablemente, el mayor imperio del mundo en su época dorada─ fue extraordinaria. Su centro geográfico, político, sociológico y cultural se encontraba en el Cuzco, actual territorio peruano y ya mostraba una rica tradición poética y narrativa.
Si bien, está establecido de manera más o menos fehaciente, que no tuvo lectoescritura a través de grafía alguna ─cosa de la que me atrevo a dudar ya que me resulta difícil de aceptar que una cultura tan rica y en la cual se destacaban los conocimientos en arquitectura, cultivos y astronomía no la haya tenido─, se sabe que, antes de la llegada del primer español que pisó sus tierras, ya existía rica y variada "literatura oral", que incluía poemas (religiosas, de amor, etc.) y narraciones que eran contadas de padres a hijos como parte de su tradición educativa.
Toda esa literatura oral quechua (que es anónima pues sus autores son absolutamente desconocidos) ha logrado llegar a nuestros días, fundamentalmente a través de algunos cronistas que acompañaron a las tropas de invasión y que se dedicaron a transcribirla logrando dejar un registro de lo que existió antes de su llegada. Entre esos cronistas podemos destacar a Cristóbal de Molina, oriundo del Cuzco que fue autor de textos de fábulas y ritos de los incas, Santa Cruz Pachacuti, un indígena que fue evangelizado quien escribió la relación de antigüedades de este reino del Perú, el Inca Garcilaso de la Vega; y Felipe Huamán Poma de Ayala.
Gracias a ellos y a otros cronistas del siglo XVII, una parte de este legado es una interesante fuente para caracterizar la literatura de esa época cuyas particulares peculiaridades eran la oralidad ─se trasmitía a través de la palabra de generación en generación─, era colectiva pues explicaba los sentimientos de todos, en alguna medida "agraria" pues estaba amarrada a las fiestas agrícolas como así mismo panteísta debido a que la civilización inca tuvo numerosos dioses y, aunque suene extraño, también "clasista" pues había una literatura cortesana que era preservada, trasmitida y enseñada por los "amautas" y una popular comunicada por los haravicus y que expresaba los sentimientos populares y casi siempre estaban acompañadas por música y danzas.
Esa labor tuvo continuidad, sobre todo a fines del siglo XIX y en la primera mitad del XX debido a la tarea de antropólogos, historiadores e investigadores. Durante el siglo pasado, uno de los más influyentes fue José María Arguedas, quien además fue novelista. Este escritor, traductor y antropólogo, señala la importancia del carácter plurilingüe y multicultural del país.

 

Literatura de la Colonia
La presencia de los conquistadores y colonizadores españoles signó la literatura de Perú ya que hubo una notoria influencia española en el conjunto de la vida de los pueblos originarios determinó que, en particular la literatura, se transformara en una literatura dependiente.
En este punto podemos decir que la literatura del Perú, tenía características muy particulares. Como ya lo dijimos, era dependiente, pero no podemos obviar que también tenía en su corpus un alto valor histórico ya que recolectó información sobre la vida en ese período para transformarse en un valioso testimonio, no estuvo carente de retórica pues hubo una enorme tendencia a cuidar la expresión y la forma ─en esos años, fue la primera expresión literaria americana que incorporó el soneto, los versos endecasílabos y la rima─, también tuvo una enorme presencia del estilo satírico y fue también la primera en generar imitación ya que sus estilos tuvieron numerosos imitadores y adeptos en Europa.
Sus períodos o fases, también están muy bien registradas por los estudiosos. Tuvo una fase ligada al barroco, otra al neoclasicismo y la tercera al clasicismo.
En ese contexto, se hace indispensable mencionar a una serie de escritores que, de algún modo contribuyeron a constituir una identidad que, con el paso del tiempo, terminaron por constituir la identidad nacional del Perú.
Los más destacados fueron el Inca Garcilaso de la Vega, Amarilis, Juan de Espinoza Medrano y Juan del Valle y Caviedes.
También es importante dejar aclarado que, a pesar de la dependencia típica de la literatura peruana durante el prolongado período colonial, la literatura, si bien reflejaba las tendencias literarias dominantes la literatura castellana, esto no fue impedimento para que se manifestaran expresiones que rescataban las tradiciones del pueblo quechua. El ejemplo más paradigma 'más claro es el poema Apu Inka Atawallpaman, que narra (en realidad, deja testimonio) la muerte del último Inca, y el Ollantay, drama de tema incaico en lengua quechua de fines del siglo XVIII.
Otros escritores que se destacaron (por supuesto, casi todo españoles) los poetas satíricos Mateo Rosas de Oquendo o criollos, como el cuzqueño Juan de Espinosa Medrano.

 

Fines del siglo XVIII y comienzos del XIX
Este período, que habría de ser el último de la dominación española y la literatura colonial, dependiente, se extiende desde fines del siglo XVIII hasta comienzos del siglo XIX Es en esta etapa donde surgen las ideas libertarias generadas por la Revolución Francesa (1789) y la Independencia de EE.UU (1776) y que se desarrolla en el contexto de la Revolución de Túpac Amaru II de 1780, proceso que se habrá de extender hasta principios del XIX y que concluirá cuando el pueblo peruano se levanta contra la dominación española y logra su independencia en julio de 1821 (el día 28). No obstante, durante ese convulsionado tiempo, la literatura no estuvo ausente.
Por esa época sobresalen, el estilo de los enciclopedistas franceses y la aparición de "El Mercurio Peruano", la primera gran revista americana, quienes se agrupan en la llamada Sociedad de Amantes del País. Entre ellos destacan Hipólito Unanue, Toribio Rodríguez de Mendoza, José Baquíjano y Carrillo, entre otros. También resuenan nombres como Pedro Peralta Barrionuevo, Lazarillo de ciegos caminantes, de Concolorcorvo (pseudónimo del español Alonso Carrió de la Vandera) y Pablo de Olavide, que construyó una obra inmensa que tocaba temas que iban desde la filosofía hasta la novela.
Los temas que se utilizaron en esta literatura fueron: la libertad, objetivo de todos los indígenas; la patria, anti española y separatista; y el sentimiento indígena.

 

Literatura del siglo XIX
En los inicios del siglo XIX, la literatura peruana se caracteriza por la presencia del pensamiento emancipador entre los intelectuales. Sin duda, el autor que mejor interpretaba este pensamiento fue José Faustino Sánchez Carrión, llamado El Solitario de Sayán. Sin embargo, ya aparecen algunos "precursores de lo que sería en romanticismo como Mariano Melgar, quien, tuvo la lucidez de interpretar y describir la sensibilidad andina en sus yaravíes, poesía folclórica mestiza de base quechua.
Durante los años posteriores a la Independencia indudablemente la corriente predominante es el costumbrismo. Supongo, aunque no puedo asegurarlo con certeza, que esto fue causa de la necesidad de remarcar las diferencias entre la identidad nacional propia, que, a pesar de las influencias recibidas por la literatura española, conservaba rasgos de la historia de esta tierra, sus costumbres y la realidad social y cultural local contraponiéndola a la literatura española que se les había implantado.
Sin embargo, ─según creo y solicito la indulgencia del lector en caso de estar equivocado─, esta literatura "local" no escapa a la característica de "mestizaje" que caracterizará a toda la literatura americana.
El costumbrismo, giraba su temática en torno a tratar de criticar el modo de vida de las clases más acomodadas ─crítica en la que no dudaron en usar el lenguaje satírico─ y dejar testimonio de los avatares de los sectores populares limeños, lo cual, en el fondo constituye una literatura comprometida con la crítica social.
No fue la única característica, dentro de la corriente costumbrista se investigó de manera minuciosa las tradiciones populares.
Entre los que se destacaron en la corriente costumbrista, no se puede dejar de mencionar a Narciso Aréstegui y Atanasio Fuentes aunque probablemente Ricardo Palma fue su exponente más destacado debido a que hizo recopilaciones de dichas manifestaciones tanto del imperio inca, la época colonial y la naciente república peruana.
A mediados del siglo XIX, se produce una evolución de las letras peruanas y, debido a la influencia de las vanguardias francesas, hace irrupción el romanticismo que comienza a desplazar de manera paulatina al costumbrismo. En esta época, la literatura en su conjunto, se preocupan por hace público el sentimentalismo de los diferentes autores. En ese tiempo, los nombres más resonantes, además del que fuera el más destacado, Pedro Paz Soldán y Unanue ─más conocido por su seudónimo de Juan de Arona─ cuya obra más importante fue "Poeta Cruzado", podemos hacer referencia a son los siguientes: Benjamín Cisneros, Clemente Althaus y Acisclo Villarán.
Posteriormente a la Guerra del Pacífico, la literatura sufre una inevitable modificación en su estructura. Como consecuencia de la derrota con Chile el romanticismo es desplazado por el modernismo, corriente que trataba de destacar la innegable desigualdad de las clases sociales populares ─que era la mayoría de la población─, en contraste con las riquezas y buen vivir de la oligarquía, clase social que tenía el poder político en los países latinoamericanos. A nivel universal, probablemente el mayor exponente de modernismo haya sido el nicaragüense Rubén Darío, pero en el Perú, donde el modernismo tuvo un desarrollo menor al de otros países de América quien obtuvo mayor notoriedad fue Manuel González Prada su mayor precursor. Su obra poética anticipa al modernismo y bajo su influencia aparece la novela realista con autoras como Mercedes Cabello de Carbonera ─autora de la obra El conspirador─, y Clorinda Matto de Turner, con Aves sin nido, primera novela en tratar el tema indigenista.
No obstante, para otros investigadores, la obra modernista más representativa es Alma América, del poeta José Santos Chocano. En el período post- modernista se destacan el, poeta José María Eguren, muy influido por el simbolismo europeo, y la prosa de Abraham Valdelomar (1886-1919), fundador de la revista y el grupo Colónida.
No podemos dejar de hacer referencia al auge simultáneo del indigenismo cuyo precursor, fue, de manera indudable, Enrique López Albújar autor de Los Cuentos Andinos. El primer novelista de esta corriente fue Ciro Alegría.

 

Siglo XX
Si bien, la literatura realista peruana sienta sus bases en la segunda mitad del siglo XIX, termina por consolidarse en la primera del siglo XX. Dentro de ella hay una categoría que se destaca por sobre las demás. La corriente "realista urbana" que se inició en el primer tercio del siglo y está representada por José Díez Canseco con su novela "Duque".
Asimismo, en el siglo XX, la literatura peruana tuvo otras manifestaciones estéticas y/o radicales. En este sentido, vale la pena destacar la aparición de numerosas y valiosas revistas literarias, como Amauta ─fundada por José Carlos Mariátegui─. También en este época de destacan Carlos Oquendo de Amat, que cultivó la poesía de vanguardia (en 5 metros de poemas), y César Vallejo, una de las más influyentes y elevadas voces de la poesía hispanoamericana de todos los tiempos.
También podemos destacar la aparición de la poesía neobarroca cuyo mayor exponente es Martín Adán que usa un estilo de profundos acentos metafísicos mientras que en escuela surrealista debemos mencionar al poeta y pintor César Moro y a Emilio Adolfo Westphalen, quienes comenzaron una tarea de renovación de la poesía nacional bajo el influjo del movimiento fundado por André Breton, aunque más tarde se distanciasen de él.

 

Literatura contemporánea
Una vez superados el indigenismo el posmodernismo y el vanguardismo de la primera mitad del siglo XX, las letras de Perú se renuevan y modernizan con la aparición de nuevas corrientes, uno de cuyos precursores fue la llamada generación del 50, que se constituyó alrededor de un grupo de poetas, narradores y dramaturgos cuya influencia más notoria fue la urbanización de la población debido a las masivas migraciones internas que llevaron a la población rural a establecerse en las ciudades el consecuente desarrollo urbano. Este fenómeno no es exclusivo de Perú sino de varios países de la región como Argentina, por ejemplo.
En esta literatura ─de carácter urbano por llamarle de alguna manera─ sobresalen los narradores Julio Ramón Ribeyro y Enrique Congrains Marín; poetas de la talla de Washington Delgado, Alejandro Romualdo, Francisco Bendezú, Javier Sologuren y Juan Gonzalo Rose. Mientras tanto, en el terreno de la dramaturgia, comienzan a predominar las comedias de carácter social, con autores como Sebastián Salazar Bondy.
En la década de los sesenta irrumpe una de las figuras consulares de la literatura Peruana, Mario Vargas Llosa quien obtiene el Premio Biblioteca Breve con su obra La ciudad y los perros (1962), y se convierte en un destacado representante del "Boom de la literatura latinoamericana". En este punto, creo indispensable hacer un breve comentario. A raíz de una polémica generada en las redes hace pocos días, mientras escribía este artículo, sobre la ideología pro imperialista que habría signado la obra de Rudyard Kipling y en las que se cuestionó entre otros a Conrad, Borges y, al calor de las opiniones, hasta el mismo Salgari, me parece prudente remitir a los lectores A un artículo que titulé Literatura e ideología y que se encuentra disponible en el número 55 de la revista "Tardes Amarillas" de mayo de 2018 y que se puede leer en el siguiente enlace:

http://www.tardesamarillas.com/index.php?option=com_content&view=article&id=669:antonio-cruz&catid=8:opinion&Itemid=11.

En estos años publican otros autores, como Alfredo Bryce Echenique ─autor que vería opacada su figura por acusaciones de plagio lo que no impidió que siguiera escribiendo y que ganara premios importantes─, Blanca Varela, que se ligó al existencialismo y el surrealismo durante su residencia en París entre 1949 y 1955; Oswaldo Reynoso, que formó parte del Grupo Narración y Javier Heraud, que recibió el apelativo de "el poeta guerrillero", por su fuerte compromiso social.

Ya en los setenta, se da el surgimiento de variados movimientos poéticos cuya principal característica es el compromiso ideológico. El más representativo es el grupo Hora Zero, cuyo principal referente fue cuyo principal referente fue Jorge Pimentel. Por su parte, Antonio Cisneros y José Watanabe, pertenecieron al mismo en sus comienzos pero más adelante se alejan del mismo y logran crear una poesía más intimista y personal. En el ámbito del teatro, se produce un fenómeno llamativo ya que más que los autores individuales hay una predominancia de los "colectivos teatrales", como Teatro Yuyachkani, creado en 1971.
Mientras tanto, en los ochenta, la literatura comprometida socialmente, es desplazada de manera pausada pero inevitable por una etapa de desencantamiento, en cuyo interior nacen corrientes marginales, como el grupo Kloaka, creado en 1982 y considerado continuador de Zero. Entre los nombres destacados del mismo mencionamos al poeta Roger Santibáñez. Esta poesía del desencanto ─que ya señalamos es en gran medida marginal─, convive con una poesía más culta, como Eduardo Chirinos. No se puede obviar que por estos años, surgen distintos y muy variados movimientos de poesía hecha por mujeres, como Rocío Silva Santisteban, Mariela Dreyfus o Magdalena Chocano.
En la última década del siglo Pasado y las dos primeras de este, el panorama narrativo peruano se presenta heterogéneo. Hay una serie de nuevas tendencias, como el neoindigenismo el que inevitablemente, incluye elementos propios de la novela histórica, entre los que se destaca el cuentista y novelista Óscar Colchado; la narrativa urbana, en cuyo corpus se pueden distinguir dos estructuras en relación a los escenarios ya que a veces su paisaje son escenarios globales ─Nueva York o París o cualquier otro lugar como ocurre en las novelas de Iván Thays─, y muchas otras, tienen como escenario ciudades propias de Perú , como Crónica de San Gabriel de Julio Ramón Ribeyro o Al final de la calle de Óscar Malca. La narrativa urbana, en realidad, surge a partir de la necesidad de los escritores un fenómeno histórico de la urbanización de la población rural que abandona sus lugares de origen para volverse ciudadana. Entre las nuevas tendencias literarias, no podemos obviar al neovanguardismo que tiene sus representantes más conspicuos a Jorge Eduardo Benavides o Jaime Bayly entre otros o la novela negra, cuyo primer exponente es "El meñique de la suegra" (que según Ricardo Sumalavia, es no sola mente la primera en su género y también la primera escrita de manera colectiva) que precede largamente a la movida en los tiempos modernos. En la actualidad, los autores más relevantes del género negro en Perú son Mirko Lauer, Carlos Calderón Fajardo, Peter Elmore, Alonso Cueto, Fernando Ampuero, Siu Kam Wen, Jorge Salazar, Goran Tocilovac, Santiago Rocangliolo, Diego Trellez, Carlos Garayar, Alfredo Pita, Isaac Goldemberg, Fernando Ampuero y Santiago Rocangliolo.
En el ámbito de la poesía, se destacan entre otros, Jorge Eduardo Eielson, José Watanabe, Marco Martos, Mirko Lauer y Xavier Echarri, además de nombres como Miguel Ildefonso o Joan Viva.
Tampoco debemos olvidar la literatura fantástica que cuenta con numerosos cultores en el país, de los cuales muchos están al alcance de los lectores.
De cualquier manera, me parece apropiado decir que esta época, debido a la aparición de Internet, es un tiempo de crecimiento exponencial en la literatura peruana (en las redes sociales hay numerosos autores cuyo ámbito de difusión de limita a ese espacio) y que las corrientes o autores mencionados en este artículo pueden llegar a ser motivo de discusión entre diferentes investigadores. En relación a la literatura contemporánea, me parece prudente llamar la atención acerca de la posibilidad de exclusiones de valiosos escritores por simple desconocimiento o por las tendencias de lectura impuestas por el mercado editorial y librero.
No quiero terminar mi brevísima e incompleta reseña de la literatura peruana actual sin referirme al boom de la microliteratura o literatura mínima que se ha ido convirtiendo de a poco en uno de los géneros de mayor desarrollo. En el ámbito. Perú es uno de los países que junto con Argentina y Chile donde el género tiene un mayor y más ordenado crecimiento.

*Director de Tardes Amarillas

 

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FUENTES
Literatura Peruana. Revista EcuRed, disponible en
https://www.ecured.cu/Literatura_peruana

Mazzotti, José Antonio. Literatura peruana.Una riqueza inasible, en ReVista, Harvard Review of Latin America. Se lee en el siguiente enlace:
https://revista.drclas.harvard.edu/book/literatura-peruana-0

Literatura Peruana Etapa prehispánica (S/F). Se lee en el siguiente enlace
http://jhulie-literaturaperuana.blogspot.com/2011/11/etapa-prehispanica.html

 

LECTURAS RECOMENDADAS
Thays Iván. Literatura peruana en proyección. El país.com Se lee en https://elpais.com/diario/2007/09/29/babelia/1191022756_850215.html

Literatura de la colonia. LITERATURA PERUANA Página principal Noticias La Casa de la Literatura Peruana (S/F)
http://rincondelaliteraturaperuana.blogspot.com/2012/04/aaaaaaaaaaa_16.html

Budget Liceti Paula. Literatura prehispánica en el Perú. Disponible en:
https://es.scribd.com/document/231464097/Literatura-Prehispanica-en-El-Peru 

Literatura de la colonia. En LITERATURA PERUANA

http://rincondelaliteraturaperuana.blogspot.com/2012/04/aaaaaaaaaaa_16.html

Literatura peruana durante el siglo XIX en Escolares.net
https://www.escolares.net/historia-de-peru/literatura-peruana-durante-el-siglo-xix/

Kristal Efraín, Del indigenismo a la literatura urbana en el Perú (REVISTA DE CRÍTICA LITERARIA LATINOAMERICANA), Año XIV, N* 27, Lima, Primer semestre de 1988
https://www.jstor.org/stable/4530365?seq=1#page_scan_tab_contents

Sumalavia, Ricardo. ¿Dónde está la novela policial peruana? En:
http://www.desco.org.pe/recursos/sites/indice/51/228.pdf

Rodríguez Morales, Claudio. Novela negra peruana. Del origen a la dispersión (2014), en Chile Literario
http://chileliterario.blogspot.com/2012/08/novela-negra-peruana-del-origen-la.html