EDITORIAL 71

 

Tenemos el orgullo de presentar el nuevo número de Tardes Amarillas. Es el número 71 y corresponde al mes de noviembre de 2019.
Lo primero que queremos es resaltar que este es un número muy especial para nosotros. Marca un antes y un después en nuestra revista. Por primera vez, el equipo ha trabajado sin el apoyo permanente de Antonio, su fundador y director. Es verdad que estuvimos en contacto permanente con él pero, salvo los dos o tres últimos días de trabajo, fue una tarea del equipo en conjunto.
Creemos que se deberá tomar en cuenta que para el equipo no deja de ser un logro muy significativo.
En este sentido, más allá de las situaciones difíciles que atravesamos, seleccionar, elegir y descartar o posponer artículos no es una tarea menor y en especial para el equipo fue una hermosa manera de demostrarnos que estamos en el buen camino.
Por otro lado, este número estaba originalmente preparado para poner énfasis en la literatura chilena. Suponemos que la difícil situación que atraviesan los hermanos del otro lado de la Cordillera ha demorado o impedido la llegada de artículos que los amigos se habían comprometido en enviar. Esto aguzó nuestro ingenio para poder cumplir nuestros objetivos. De cualquier manera, el consejo oportuno de nuestro director, siempre al alcance cada vez que se los pedimos, nos sirvió de guía.
La oferta de este número es importante.
Hay varios artículos sobre Literatura Chilena, una serie de fotografías de gran calidad artística, un artículo de cine de un viejo (y valioso) colaborador, Carlos Enrique Saldivar, que nos gustó muchísimo y, esperamos, sea del gusto der los lectores de nuestra revista.
Queremos agradecer a Homero Carvalho Oliva, nuestro colaborador boliviano que, a través de nuestro Director, nos dio consejos oportunos aunque los mismos no se hayan concretado.
También es necesario dar las gracias a María Laura Riba y Diario Momarandu que nos sigue ayudando de manera permanente.
La mesa está servida. Esperamos que disfruten la lectura.

Tardes Amarillas