MINIFICCIÓN. SEIS TEXTOS DE FRANZ FAFKA

Investigación: Equipo editorial de Tardes Amarillas 

FRANZ KAFKA 

Franz Kafka, de origen judío, nació en 1883. En Praga (Actual República Checa) aunque tuvo su formación en un ambiente cultural alemán dónde terminó sus estudios y se doctoró en Derecho. Durante su vida, atravesó la Primera Guerra Mundial y La Revolución Rusa. Su vida se basó en la relación con su padre, que siempre tuvo un comportamiento autoritario lo que lo obligó a estudiar leyes y a acostumbrarse al trabajo de oficina. Sin embargo, se dio tiempo para escribir.

Fue un escritor capaz de exponer la ausencia de identidad social y la incapacidad de construir una. Su narrativa se caracteriza por una particular forma de desnudar el corazón del hombre expuesto a instancias extremas.
Publicó su primer texto en 1913 ─Contemplación─ y dos años más tarde publicaría su libro más conocido: La Metamorfosis. Alcanzó a realizar algunas pocas publicaciones antes de su prematura muerte.
Franz Kafka murió a los 41 años, en 1924 y su inmensa obra hubiese terminado desapercibida, a no ser por su íntimo amigo Max Brod. Viendo cercana su muerte Franz pidió a su amigo que destruya toda su obra. pero este no cumplió con su pedido. Indudablemente esa actitud de Brod permitió que la humanidad disfrute de sus obras.

Fabulilla

—Ay! —Decía el ratón—. El mundo se vuelve cada día más pequeño. Primero tan ancho que yo tenía miedo, seguía adelante y me sentía feliz al ver en la lejanía, a derecha e izquierda, algunos muros, pero esos largos muros se precipitan tan velozmente los unos contra los otros, que ya estoy en el último cuarto, y allí en el rincón, está la trampa hacia la cual voy.

—Solo tienes que cambiar la dirección de tu marcha —dijo el gato, y se lo comió. 

La ventana a la calle

Aquel que vive solo, y que sin embargo desea de vez en cuando vincularse a algo; aquel que, considerando los cambios del día, del tiempo, del estado de sus negocios y demás, anhela de pronto ver un brazo del cual podría aferrarse, no está en condiciones de vivir mucho tiempo sin una ventana que dé a la calle. Y si le place no desear nada, y sólo se acerca a la ventana como un hombre cansado cuya mirada oscila entre el público y el cielo, y no quiere mirar hacia fuera, y ha echado la cabeza un poco hacia atrás, sin embargo, a pesar de todo esto, los caballos de abajo terminarán por arrastrarlo en su caravana de coches y su tumulto, y así finalmente en la armonía humana. 

Los árboles

Porque somos como troncos de árboles en la nieve. Aparentemente, sólo están apoyados en la superficie, y con un pequeño empellón se los desplazaría. No, es imposible, porque están firmemente unidos a la tierra. Pero atención, también esto es pura apariencia. 

El pueblo más cercano

Mi abuelo solía decir:
"la vida es asombrosamente corta. Ahora, al recordarla, se me aparece tan condensada, que por ejemplo, casi no comprendo cómo un joven puede tomar la decisión de ir a caballo hasta el pueblo más cercano, sin temer —y descontando por supuesto la mala suerte que aún el lapso de una vida normal y feliz no alcance ni para empezar semejante viaje. 

El otro diablo

Frente a unas vidrieras de Cassinelli había un niño de unos seis años y una niña de siete; bien vestidos, hablaban de Dios y del pecado. Me detuve tras ellos. La niña, tal vez católica, sólo consideraba pecado mentir a Dios. El niño, quizá protestante, preguntaba empecinado qué era entonces mentir a los hombres o robar. "También un enorme pecado —dijo la niña—, pero no el más grande; para los pecados contra los hombres tenemos la confesión. Si confieso, aparece el ángel a mis espaldas; porque si peco aparece el diablo, sólo que no se le ve." Y la niña, cansada de tanta seriedad, se volvió y dijo en broma:

"¿Ves? No hay nadie detrás de mí." El niño se volvió a su vez y me vio. "¿Ves? —dijo sin importarle que yo lo oyera—, detrás de mí está el diablo." "Ya lo veo —dijo la niña—, pero no me refiero a ese." 

La partida

Di orden de ir a buscar mi caballo al estado. El criado no me comprendió. Fui yo mismo al establo, ensillé el caballo y monté. A lo lejos oí el sonido de una trompeta, le pregunté lo que aquello significaba. Él no sabía nada, no había oído nada. En el portón me detuvo, para preguntarme:

"¿Hacia dónde cabalga el señor?" "No lo sé —respondí—. Sólo quiero irme de aquí, solamente irme de aquí. Partir siempre, salir de aquí". "¿Conoces, pues, tu meta", preguntó él. "Si —contesté yo—. Lo he dicho ya. Salir de aquí: esa es mi meta."

 

La biografía de Kafka es un resumen realizado por el eqipo de Tardes Amarillas después de visitar numerosos sitios Web. 

Los textos fueron extraídos en su totalidad, de la revista Minis del Cuento (dedicada en exclusiva a la mítica revista revista de Edmundo Valadés) y está disponible en el siguiente enlace 

https://minisdelcuento.wordpress.com/category/franz-kafka/