Toño leyendo 

 

 

   LITERATURA Y POLÍTICA

 

Antonio Cruz*

 

En América, estamos viviendo días difíciles. En varios países se han producido movimientos sociales con represión policial y/o militar y muchos de nosotros trata de solidarizarse como puede con aquellos amigos que uno quiere y respeta. Por supuesto, esto provoca polémicas porque las opiniones son disímiles y no todos pensamos de la misma manera.
Como suele ocurrir, cuando se viven tiempos convulsos, reaparece una vieja polémica: La relación (o los entrecruzamientos) entre la literatura y la política. Según mi humilde apreciación no se trata de un tema menor y, como hace poco me tocó presenciar (virtualmente) un debate sobre el particular en un foro literario del cual formo parte, ─aunque no lo visite con mucha asiduidad y tenga poca participación activa, por motivos personales que conocen quienes son mis allegados─, justo me tocó visitar el grupo en unos días en que se había, nuevamente, esta polémica.

Los entrecruzamientos entre la literatura y la política, a lo largo de la historia de la literatura mundial han tenido diferentes manifestaciones en cada época. Sin embargo, casi siempre se ha tratado de dilucidar cómo la política atraviesa la literatura y/o cómo la literatura interviene en prácticas políticas.
En ese sentido me parece prudente aclarar que, en cada país, obviamente, se vive una situación particular y, la mayoría de las veces, visto desde lejos, es difícil opinar. Pero mi intención no es discutir en términos ideológicos sino referirme, desde el punto de vista de un escritor. 

Conociendo el tema y algunas posturas y opiniones.
El primer paso, sería buscar una respuesta al siguiente interrogante. ¿Debe la literatura ser política o no?
El rol del escritor como intelectual ha estado siempre en la picota; ya en 2010, en mi ponencia para el VI Congreso Internacional de Minificción sostenía lo siguiente:

«En este terreno preciso es donde se plantea una de las disyuntivas más trascendentes de la literatura. ¿Debe el escritor fijar una posición frente a los problemas de su tiempo o debe abstraerse de los mismos y dejar que solamente trasunten los componentes de su vida interior? Hay muchas posturas antagónicas entre el escritor comprometido y el de la torre de marfil, en América, No obstante, cualquier comportamiento social colectivo (y cualquier determinante económico, político o de cualquier otra naturaleza que afecte el corpus social) tendrá un impacto inevitable en cada autor. Los escritores de este tiempo viven días tan cambiantes que, en definitiva, cada texto posee un sentido que muchas veces excede sus cualidades estéticas». «Todo texto tiene un mensaje que debe ser interpretado, pero desde sus cualidades estéticas; los escritores de todas las épocas, no sólo los de hoy, estuvieron atravesados por su coyuntura social» (1)

Eato parece quedar confirmado con una opinión destacada. El escritor peruano Manuel Scorza sostiene que toda literatura es política y termina con esta rotunda frase: «Los libros no pueden dividirse entre políticos y artísticos, sino entre eximios y mediocres». (2)

Vista con ojos actuales, esa postura puede tener muchas fallas en su estructura porque no define claramente los límites ni la opinión final queda bien explícita; sólo trato de manifestar mi opinión de una manera más adecuada ya que, si bien sigo pensando lo mismo las formas de expresión evolucionan.

La primera cuestión entonces es: Si bien, todo texto se puede interpretar de una manera política, ¿es correcto aceptar esta disquisición como algo absolutamente concluyente? Pues yo pienso que es absolutamente imposible. Hay tres factores que debemos considerar El primero es que resulta imposible determinar si un autor que no apoya a cierta corriente de pensamiento o acción, escribe textos "políticos" o "apolíticos". La segunda es la autonomía del trabajo de que realiza algún autor. Ya hemos vivido ─no solamente en América, sino en casi todo el mundo─, tiempos en los que, durante la vigencia de ciertos regímenes haya dificultad para publicar a determinados autores que no comulgan con ese régimen. Resulta demasiado largo y hasta cansador dar ejemplos al respecto, pero me permito remitir a los interesados en el tema a los artículos "La poesía proscripta" del número 36 de la revista Tardes Amarillas (octubre de 2016) y "Política y literatura" de la misma publicación virtual incluida en el número 55 (mayo de 2018). El tercer y último punto, debemos evaluar con suficiente seriedad un asunto que a la postre, muy complicado y que puede conducirnos a errores. Los escritores al escribir se apropian del significado de cada palabra y, aunque no sea esa su intención, terminan por construir ideas sobre el mundo y, como se supone que lo que escribe cierra su círculo con los que leen, cualquier texto terminará por ser político ─a pesar de las intenciones de él mismo─, y esa calificación de político es algo de exclusiva propiedad de lectores. Ellos son los que categorizan la politicidad de su texto.
Roberto Retamoso, en el sitio Web Revista Internacional de Poesía "Poesía de Rosario" Nº 19, sostiene que

«La relación entre literatura y política es, en principio, una relación de lenguaje. O mejor, y quizás de manera precisa: una relación entre dos lenguajes.
Hay, como es obvio, un lenguaje de la literatura; hay, también lo sabemos, un lenguaje de la política.
Sin embargo, la relación entre ambos nunca es unívoca ni idéntica. A veces la literatura habla el lenguaje de la política; otras veces -acaso las menos, y tan sólo en circunstancias excepcionales- la política habla el lenguaje de la literatura.
Que la literatura hable o no el lenguaje de la política podría pensarse asimismo como una cuestión política: habría, es probable que haya, una política de la literatura, del mismo modo como hay y como hubo siempre una política de la lengua». (3)

Ejemplos hay muchos. Baste con referirme a unos pocos. El propio Retamoso menciona, entre otros títulos, dos libros argentinos: El Facundo de Domingo Faustino Sarmiento y en Martín Fierro de José Hernández. Intencionadamente o no, el segundo texto es una respuesta al primero. 

La otra mirada.
Visto desde otro punto de vista, vale la pena recordar las palabras del periodista, escritor y académico del Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad de Antofagasta, Víctor Bórquez Núñez, quien en su artículo De literatura y política, publicado en el sitio Web "Escritores" sostiene lo siguiente:
«En estos tiempos de descrédito del ejercicio político en que vivimos, no parece descabellado plantearse la pregunta necesaria: ¿de qué manera se relaciona la literatura con la política? La política y la literatura se quiera o no, siempre van a estar ligada una a la otra; si nos centramos en el estudio de la literatura de los siglos pasados, veremos que en los escritos aparece la literatura política y de hecho muchas de esas grandes obras literarias fueron escrita por personas muy ligadas a la política porque consideraron que este ejercicio escritural era una posibilidad –magnífica- de superar épocas de oscurantismo y de desmedro de lo intrínsecamente humano.
Insistamos: ¿qué relación existe entre literatura, y política? Una muy estrecha. No obstante, la literatura no debería rozar la política, en el sentido literal: se la puede usar como material literario, pero no como una voz interna para escribir». (4) 

Algunas observaciones.
Si bien, hemos determinado que todo texto es o podría ser "político", me gustaría decir que hay factores que han modificado esto Y como veremos no son pocos.

Las redes y su influencia: De manera indudable, las redes sociales han provocado una profunda trasformación de los tejidos más íntimos de la sociedad. No creo que, aunque se parezca mucho, esto sea una verdad de Perogrullo, pero si hay segmento que se ha visto claramente impactado por ese fenómeno, es la literatura: A simple vista puede observarse que la cantidad de escritores ha superado con creces el número de lectores, con lo que, el oficio de escribir, se ha ido transformando. Basta darse una vuelta por algunas de las redes más populares y uno podrá darse cuenta de que quienes incursionan en la poesía y hasta en los cuentos, crónicas microrrelato y, porque no decirlo, hasta en la novela, son muchos y, al amparo de la facilidad que da la Web para publicar sin pasar por el costoso mundo de las editoriales, escriben mucho y, demasiadas veces, los textos pueden ser titulados como "No literarios". Entonces, la pregunta del millón es si este crecimiento ha beneficiado o ha perjudicado el arte de escribir. Muchos estudiosos de las redes, sostienen que esa libertad termine en la producción de textos que se caracterizan por su ligereza y hasta por cierta "frivolidad" que compromete su estética y su discurso. Precisamente, debido a esta percepción que comparto, creo que el discurso de que todo texto tiene un sentido político pierde sustancia.

Los cambios geopolíticos y del orden económico mundial

En nuestra América, desde sus orígenes literarios, suele hacerse referencia de manera más o menos explícita. Hay varios factores que intervienen en este tema. Por un lado, los avatares de la situación social y política que atravesaron ─o atraviesan─, los diferentes países; la evolución de las diferentes corrientes estéticas y hasta el rol del escritor que se ha visto desmerecidos y menoscabado desde la mitad del siglo XX en adelante, por los gobiernos de diferentes tendencias políticas ─incluyendo algunas dictaduras que según la ideología de cada uno, pueden ser de derecha o de izquierda y su sometimiento a distintos regímenes imperialistas que alteraron el concepto de la literatura.
A partir de ello, la literatura pierde muchos de los rasgos que la caracterizan especificidad y, como consecuencia inevitable, otros lenguajes y otros discursos se apropian de sus recursos.
Entonces, como vemos, el tema de los entrecruzamientos entre la literatura y la política, resulta un tema complejo, marcado por muchas opiniones diferentes y hasta confrontadas lo que le da a esta polémica un carácter complicado, enmarañado y hasta espinoso, lo que, probablemente ─digo, probablemente─, marque un futuro de confrontación que, irremediablemente, no tendrá un final en el corto y mediano plazo.

 

NOTAS

1. CRUZ, ANTONIO. La difusión del microrrelato como fenómeno social. Texto de la ponencia leída en el VI Congreso Internacional de Minificción, Bogotá Colombia (2010)

2. SCORZA MANUEL, "Toda la Literatura eS política"  en Revista Semana https://www.semana.com/cultura/articulo/toda-la-literatura-es-politica/3108-3 

3. RETAMOSO ROBERTO, "Literatura y Política" Revista Internacional de Poesía "Poesía de Rosario" Nº 19 disponible en el siguiente sitio web: https://revistainternacionaldepoesia19.es.tl/LITERATURA-Y-POL%CDTICA-por-Roberto-Retamoso.htm 

4. BÓRQUEZ NÚÑEZ, VÍCTOR: "De Literatura y Política", en revista Escritores disponible en 

https://www.escritores.cl/ediciones/articulos2/deliteraturaypolitica.htm 

 

LECTURAS 

Dossier: Literatura y política. Ximena Espechehttp://www.historiapolitica.com/dossiers/dossier-literatura-y-politica/

Revista de Literatura, Vol. 74, Nº 148 (2012) 

 http://revistadeliteratura.revistas.csic.es/index.php/revistadeliteratura/article/view/290

Boletín de la Biblioteca Nacional del Congreso, Nº 128 http://bcn.gob.ar/uploads/Boletin-128.pdf

Educ-ar Literatura y política en la Argentina del siglo XX https://www.educ.ar/recursos/14877/literatura-y-politica-en-la-argentina-del-siglo-xx

Sitio Web Escritores, De Literatura y política Víctor Bórquez Núñez, https://www.educ.ar/recursos/14877/literatura-y-politica-en-la-argentina-del-siglo-xx

Revista Internacional de Poesía "Poesía de Rosario" Nº 19, Roberto Retamoso, "Literatura y política", en 

https://revistainternacionaldepoesia19.es.tl/LITERATURA-Y-POL%CDTICA-por-Roberto-Retamoso.htm

Proceso, sitio Web, Fabrizio Mejía Madrid, "Literatura y política", en https://www.proceso.com.mx/423372/literatura-y-politica-2