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     EL AMOR, UNA CONSTRUCCIÓN POÉTICA

Carlos Enrique Saldivar

 

 

Wirtenberger, Martha. El amor es mi camino / Die Liebe ist mein weng.

Lima: Pájaros en los cables Editores, 2010. 107 pp.

 

Martha Wirtenberger (Austria, 1976) estudió Pedagogía en Austria y Salud Pública en Nueva York. Los últimos años trabajó con la Cruz Roja Austríaca. Estuvo por primera vez en Perú en 2006. Desde entonces ha aprendido muy bien el idioma español y muchos aspectos importantes de nuestra reverberante cultura. Su primer libro es un conjunto de solventes poemas, en los cuales el tema central es el amor. Esta agradable edición cuenta con una gran virtud: es bilingüe. Los poemas están traducidos al español, pero mantienen su versión original en alemán. Cabe aquí felicitar a los editores por este excelente trabajo ya que le da una funcionalidad sin parangón al texto. Puede ser leído por hispanohablantes y, al mismo tiempo, puede ser disfrutado por las personas allegadas a la poeta, allá en su tierra natal. El prólogo del libro está a cargo de Anahí Vásquez-de-Velasco. Aquí la poeta peruana nos dice sobre el texto de Wirtenberger:

«(...)este es un libro de arte poética, podemos ver en él la belleza interior con que se ha ido desarrollando, que al comienzo fue la obra de una persona para sí misma, y hoy, es la obra de un ser humano para todo aquel que quiera acercarse bellamente a su meta, es decir, por el mejor camino.» (pp. 12).

El poemario está estructurado de una manera sencilla, aunque no descuida una construcción precisa, de notable elaboración y bien pensada. Presenta el crecimiento interno y/o externo de la poeta. Empieza con sus años de infancia con el poema «Más feliz»:

«Cuando era niña / pensaba en el amor: / si sería como un ave / cortando el aire / muy alegre, muy libre, muy suave.» (pp. 16).

Ya puede notarse aquí la identificación de la poeta con el amor, como una opción futura que se irá desarrollando más adelante, conforme vaya creciendo mental y espiritualmente. Por ejemplo, se presentan atisbos reflexivos muy interesantes. En el poema «El planeta»:

«Si yo fuese un planeta, / no habría otra gente / que no pensara como yo, / gente que ame, piense y se sienta / del mundo parte / y que por lo demás exista, / gente justa y amable...» (pp. 28).

La nostalgia hacia el pasado es una constante, se nos menciona amores pasados en el poema «Alma». Las primeras experiencias románticas, las cuales dejan imborrables recuerdos:

«Y ahora te extraño, / y me falta todo, / los recuerdos no bastan / y mi corazón te busca en sueños.» (pp. 20).

Estos recuerdos de antaño a veces son agradables como en el poema «La idea»: 

portada del poemario El amor es mi camino  

«Tuvimos ideas distintas / y fuimos una combinación perfecta, / aprendimos de los dos.» (pp. 30).

Otras veces, dichos recuerdos son tristes. Ejemplo de ello es el poema «Te extraño»:

«Fuimos dos, / y ahora estoy sola. / Y tengo tantas cosas que contarte...» (pp. 34).

Sin embargo, hay un juego temporal. La poeta está viviendo todo lo expresado, esto se debe a que se ha identificado con el universo pasado a tal punto que lo revive una y otra vez. Junto a éste, las experiencias transcurridas, los amores perdidos. El poema «¡Regresa!»:

«No te vayas / sin decirme / si un día regresarás, / si como siempre hablarás conmigo... / vete por un tiempo / y regresa cuando tu corazón / lo sienta» (pp. 44).

Existen rememoraciones concernientes a uno o más amantes. Ninguna de las experiencias, a pesar de haber sido gratas al principio, culminaron en los deseos amorosos de la poeta. Por ello, el objeto de deseo se pierde en la bruma del pasado. El poema «¿Cómo te llamas?»:

«Yo que te conocí bien / no sé más, quién eres... / cambiaste tanto» (pp. 66).

Surge entonces una voz que es consciente de la situación vivida. Después comenzará una etapa de transición. El poema «Cansada estoy» ejemplifica la toma de conciencia:

«Ya no tengo equilibrio / ligeros en el aire están / mi alma / mi corazón / mis pensamientos» (pp. 76).

Entonces comienza la verdadera etapa la reflexión, la madurez le ayuda al sujeto femenino a analizar las cosas que le han ocurrido. «Si te enamoras» es una clara muestra de ello:

«Si te enamoras, / dejan de existir / ayer / hoy / mañana» (pp. 96).

Esta parte es la más interesante del libro pues las reflexiones invitan a la meditación del lector. La polisemia brinda espacio para que uno pueda interpretar las cosas de distinta forma y, de este modo, poder dialogar con la poeta. El mejor poema del libro deja constancia de lo dicho anteriormente: «Mis tres vidas» bien podría resumir el texto entero:

«Tuve tres vidas / y soy aún joven. / Mi primera vida fue romántica / con música / y flores.
Mi segunda vida / fue dura / con problemas / traumas / y sueños rotos.
Pero / mi tercera vida / fue otra / sin esperar cada día, / tranquila y emocionante a la vez / feliz sola y feliz con otros / ...y soy joven todavía...
Espero mis próximas vidas.» (pp. 100).

Una excelente conclusión sobe el proceso de crecimiento humano. El poemario se cierra con el fin del ciclo, lo que es una constante cósmica, todo final es nuevo principio, así asume su vida la poeta. De esta manera, el corpus se sella con una puerta de esperanza para nuevas experiencias que, de seguro, serán provechosas. El último poema del libro lo demuestra.

Como se puede observar, «El amor es mi camino» es la historia de una vida, en definitiva, que se puede asociar con las vivencias de la poeta Martha Wirtenberger. Un libro de poemas amorosos bien estructurado y que cede paso al gozo del receptor. Recomiendo mucho esta publicación, de lectura amena y estética sencilla, aunque con un discurso entre líneas que motivará al lector a ir más allá de lo escrito, como debe hacer toda buena poesía.

 

Carlos Enrique Saldívar (Lima, 1982). Director de la revista Argonautas y del fanzine El Horla; miembro del comité editorial del fanzine Agujero Negro, publicaciones dedicadas a la literatura fantástica. Director de la revista Minúsculo al Cubo, dedicada a la ficción brevísima. Finalista de los Premios Andrómeda de Ficción Especulativa 2011, en la categoría: relato. Finalista del I Concurso de Microficciones, organizado por el grupo Abducidores de Textos. Finalista del Primer concurso de cuento de terror de la Sociedad Histórica Peruana Lovecraft. Finalista del XIV Certamen Internacional de Microcuento Fantástico miNatura 2016. Finalista del Concurso Guka 2017. Publicó el relato El otro engendro (2012). Publicó los libros de cuentos Historias de ciencia ficción (2008, 2018), Horizontes de fantasía (2010) y El otro engendro y algunos cuentos oscuros (2019). Compiló las selecciones: Nido de cuervos: cuentos peruanos de terror y suspenso (2011), Ciencia Ficción Peruana 2 (2016), Tenebra: muestra de cuentos peruanos de terror (2017, 2018) y Muestra de literatura peruana (2018).