HOMENAJE A JULIO CORTÁZAR A 114 AÑOS DE SU NACIMIENTO.

 

 B-Julio-Cortázar

 

El 26 de agosto de 1914, Julio Cortázar llegó el mundo. Nació en Ixelles, Bélgica y murió en París; en protesta contra la dictadura argentina, en 1981 adoptó la nacionalidad francesa. No obstante nadie duda de su argentinidad.
Cualquier cosa que digamos de una figura como él, siempre será redundancia. Por ello nos limitamos a este modesto homenaje publicando diez Microrrelatos de su autoría.

Leer más...

 

 

MICRORRELATOS DE FERNANDO IWASAKI

iwasaki 

 Fernando Iwasaki Cauti nació en Lima, Perú, el 5 de junio de 1961. Pertenece a una familia numerosa, descendiente de un japonés afincado en Lima. Iwasaki estudió en el colegio Marcelino Champagnat, de los Hermanos Maristas y en la Pontificia Universidad Católica del Perú en la que posteriormente fue docente en la cátedra de Historia del Perú en 1983 y 1984. En 1985 obtuvo una beca otorgada por el gobierno español, gracias a la cual pudo dedicarse a la investigación en el Archivo General de Indias en Sevilla, donde impartió clases en la Universidad. En 1986 retornó al Perú y se casó con la española María de los Ángeles Cordero, con la que tiene tres hijos. En 1989 decidió volver a España, donde cursó un doctorado en Historia de América en la Universidad de Sevilla. Actualmente reside en Sevilla. Dirige la revista literaria Renacimiento y la Fundación Cristina Heeren de Arte Flamenco. Es columnista del diario español ABC y socio de honor de Nocte, la Asociación Española de Escritores de Terror. Pese a su formación como historiador, Iwasaki dice sentirse más novelista que historiador y, más escritor que novelista, lo que da cuenta de su amplia creatividad. Es autor de diversas novelas y ensayos pero sobre todo su faceta literaria se ha centrado en el relato breve. Sus relatos han sido recogidos en varias antologías de España y América Latina, y su obra ha sido traducida al ruso, inglés, francés, italiano, rumano y coreano. Ha dirigido el área de cultura de la Fundación San Telmo de Sevilla (1991-1994) y fue director de la Fundación Alberto Jiménez-Becerril contra el Terrorismo (1998-2001). Ha sido columnista de Diario 16 (1989-1996), El País (1997-1998) y La Razón (1999-2000).

Leer más...

 

 

 

#MICROLEE 2018 

LABORATORIO DE LECTURA 2018 

Invitado Raúl Brasca

 

 

Microlee

  

 #MICROLEE 2018 

 

LABORATORIO DE LECTURA 2018  

Leer más...

 

MICRORRELATOS DE SLAWOMIR MROZEK 

Notas y Selección de textos: Mariano Cuevas

 

 

 Sławomir Mrożek

 

Slawomir Mrozek. (Borzecin, 1930) Escritor polaco. Realizó estudios de Arquitectura y Pintura, y más tarde de Filosofía Oriental en la Universidad de Cracovia, dejando todos ellos inconclusos Comenzó publicando dibujos satíricos en Przekrój y Szpilki, siendo editor del semanario Postepowiec. Publicó su primera obra en 1958, y después adquirió fama internacional con la publicación de relatos cortos. Vivió un tiempo en París, lugar donde residía cuando se produjo la invasión de Checoslovaquia. Desde entonces no regresó a su país, en el que fueron prohibidas sus obras. En 1978 adquirió la ciudadanía francesa. Ha recibido premios literarios, y honores tales como ser nombrado Caballero de la Legión de Honor en Francia y Comandante de la Cruz con Estrella de la Orden del renacimiento en Polonia.
Su visión crítica del mundo contemporáneo se expresa en obras de teatro cuyos personajes, enfrentados a determinadas situaciones sociales, llevan hasta el límite la lógica de los estereotipos que simbolizan y caen en el absurdo. Algunas de sus piezas más representativas son Striptease (1961), Tango (1964), Los emigrados (1974), El embajador (1981) y El residente (1986). Ha publicado también varios volúmenes de narraciones cortas, entre las que figuran El elefante (1957), El progresista (1960), Un ratón en el armario (1970) y La mosca (2005)

 

Carta para Suecia
Distinguido señor Nobel:
Solicito humildemente que me sea concedido el premio que lleva su nombre.
Mis motivos son los siguientes:
Trabajo como contable en una oficina estatal y, en el ejercicio de mis funciones, he escrito unos cuantos libros, a saber: el Libro de entradas y salidas, el Libro de balances y el Libro mayor. Además, en colaboración con el almacenero, he escrito una novela fantástica titulada Inventario.
Creo que le gustarían porque son libros escritos con imaginación y tienen mucha gracia (son auténticas sátiras). Si deseara leerlos, podría prestárselos, aunque por poco tiempo, porque están muy solicitados. Quien tiene más interés es el inspector de Hacienda, ya puedo oír su voz en el despacho de al lado.
Hablando del inspector, preveo que tendré ciertos gastos porque me temo que los libros no van a ser de su agrado. Precisamente le escribo a usted esta carta para que el premio me permita sufragarlos. Por favor, mande el giro a mi domicilio. Dejaré una autorización a nombre de mi mujer, por si yo no estuviera ya en casa el día que venga el cartero. En tal caso, el dinero servirá para pagar al abogado o... Espere un momento, señor Nobel, acaba de entrar el inspector.
Ya se ha marchado. ¿Sabe qué le digo, señor Nobel? Mándeme mejor dos premios. No tiene usted idea de cómo se han disparado los precios.

 

El funeral
Durante un paseo, me uní a un cortejo fúnebre. Siempre anima más que vagar uno solo y sin rumbo. No sabía a quién estaban enterrando, pero ¿qué importaba? Nosotros, los humanos, formamos todos una gran familia.
Además, siempre se puede preguntar. Mi vecino de la izquierda del cortejo tampoco lo sabía.
—Voy a la tintorería a recoger un pantalón. He visto el funeral y, puesto que me pilla de camino, me he unido. Solo hasta la esquina y después tuerzo.
Pregunté, pues, al vecino de la derecha.
—¿Que de quién es el funeral? Y yo qué sé, ¿acaso muere poca gente? El banco no abre hasta las nueve, así que tengo un poco de tiempo todavía.
El tercero, que caminaba unos pasos atrás, tampoco era capaz de informarme.
—Yo no soy de aquí, soy un simple turista. Pero pregunte a esa señora con velo negro, la que camina detrás del féretro. Tiene pinta de ser la viuda y debe saberlo.
En ese momento empezó a llover y abandoné el cortejo. No voy a mojarme por alguien a quien ni siquiera conozco personalmente.

 

Es solo política
—¿Tú también, Brutus, hijo mío? —alcanzó a preguntar con una voz en la que había pena y sorpresa a partes iguales.
—¡Qué va! Es solo política, no hay ninguna motivación personal —explicó Brutus, y le dio otra propina con el puñal—. Personalmente, no tengo nada en contra de usted, papá.
—Ah, pues disculpa, yo no quería ofenderte —dijo César, y murió.

 

La cautela
Mi ansiedad iba creciendo a medida que me acercaba al lugar más tenebroso del bosque. Decían que allí acechaban los bandoleros.
Estaba a punto de dejar atrás aquel tramo tan peligroso, cuando tres individuos me cortaron el paso.
—¿Ustedes son bandoleros? —les pregunté.
—¿Nosotros? ¡Qué va! Somos guardabosques.
Respiré con alivio.
—Aunque, ahora que lo dice, rondan por aquí unos tipos extraños. ¿Por qué no nos deja en depósito el dinero en efectivo que lleva? Mejor no correr ningún riesgo.
Se los entregué todo y, libre de preocupaciones, seguí mi camino. Debo admitir que nadie me molestó: ¡ni rastro de bandoleros!
Pero yo soy una persona precavida.

La encuesta
Salgo de un supermercado y los de la tele van y me preguntan:
—¿Existe Dios o no existe?
—Ahora le digo —le contesto al del micrófono—, en cuanto me alise el pelo.
Saqué un peine del bolsillo y me alisé el pelo. Luego, me acordé de que tenía un grano en la nariz.
—¿Tal vez mejor de perfil? —le digo al de la cámara.
Me puse de perfil ante la cámara.
—¿Y si me acerco a casa para ponerme algo que me favorezca más? Vivo cerca.
No respondieron. Y no me he dado aún la vuelta cuando veo que ya no están a mi lado. Ahora encuestaban a una tipa. Y ya iba yo a meterme por medio —cómo voy a permitir que una tipa me arrebate una intervención en la tele—, pero se me había olvidado cuál era la pregunta, así que me fui a casa.

 

La isla del tesoro
Cortando la maleza con machetes, avanzábamos despacio hacia el interior de la isla. Por fin estábamos sobre la pista correcta. Con un último esfuerzo encontraríamos el legendario tesoro del capitán Morgan.
—Aquí —dijo Gucio, mi compañero, y clavó el machete en el suelo bajo un baobab de amplias ramas. Era el lugar que, antaño, en un mapa cifrado, había señalado con una cruz la propia mano del capitán.
Tiramos los machetes y agarramos las palas. Pronto descubrimos un esqueleto humano.
—Todo concuerda —dijo Gucio—. Bajo el esqueleto debe haber un cofre.
Allí estaba. Lo sacamos del hoyo y lo pusimos debajo del baobab. El sol llega a su cenit, los monos, excitados, saltaban de una rama a otra; el esqueleto mostraba sus dientes, sonriente. Respirando pesadamente, nos sentamos encima del cofre.
—Quince años —dijo Gucio.
Era el tiempo que había transcurrido desde que empezáramos a buscar el tesoro.
Apagamos los cigarrillos y cogimos unas barras de hierro. Los monos gritaban cada vez más, al igual que los loros. Finalmente, la tapa cedió.
En el fondo del cofre yacía una hoja de papel y en ella estaba escrito: "Bésenme el culo. Morgan".
—El objetivo nunca es lo importante —dijo Gucio—. Lo que cuenta es el esfuerzo de perseguirlo, no el hecho de alcanzarlo.
Maté a Gucio y volví a casa. Me gustan las moralejas, pero sin pasarse.

 

Los textos fueron tomados de diferentes sitios Web. La imagen que ilustra la nota fue recuperada del sitio Web "A fin de cuentos"
(http://elcuentarium.blogspot.com)

 

MICRORRELATOS DE JUAN ROMAGNOLI

Selección de Veróinica Sotelo

 

  

Juan-Romagnoli

 

Juan Romagnoli, Argentina, 1962. Se crió en Mendoza. Reside en Buenos Aires. Algunas de sus microficciones han sido publicadas en la revista mexicana "El cuento" e incluídos en antologías como "4 voces de la microficción argentina", de Raúl Brasca; "El límite de la palabra. Antología del microrrelato argentino contemporáneo" (Menoscuarto, Palencia, 2007), de Laura Pollastri; "Velas al viento. Los microrrelatos de la Nave de los Locos", Fernando Valls (Cuadernos del Vigía, Granada, España, 2010); "Minificcionistas de El Cuento" (Alfonso Pedraza, compilador. Ficticia, México DF, 2014). Su primer libro de microficciones, "Universos Ínfimos", (Tres Fronteras ediciones, Murcia, 2009); reeditado por Macedonia (Buenos Aires, 2011). "#ElSueñodelaMariposa", twiteratura (Macedonia, Buenos Aires, 2013). "Narrar es humano" (Macedonia, Buenos Aires, 2015).

 

JEKYLL Y HYDE II

Solo en un sueño logra el doctor Jekyll encontrarse, cara a cara, con su alter ego míster Hyde. Se paraliza de miedo frente a la intimidante figura, pero logra al fin hablarle:
-Este experimento se nos ha ido de las manos –le dice-, esta disociación no puede continuar, te has convertido en un asesino incontrolable, y no lo puedo permitir...
-Vamos... –interrumpe Hayde-, ¿de qué disociación me estás hablando?

 

GUISO SOCIAL
El niño pasa todas las noches por el restaurante de lujo donde cenan aquellos hombres de negocios y se asoma por el ventanal a observar cómo degustan platos que desconoce y dejan sobras que para él serían manjares.
Una noche, cuando ya los centros gastronómicos han cerrado, el niño pasa frente a la puerta de servicio de un restaurante. Un mozo, o cocinero, o lavaplatos, se asoma a la puerta y lo invita a entrar. El niño es guiado a sentarse en una mesa cercana al ventanal, y el mozo, cocinero, o lavaplatos, le sirve una porción de un guiso exquisito. Dos bocados, después nota, sin dejar de comer, que los hombres de negocios que él conoce se acercan al ventanal, acaso intentando prolongar la noche. Al ver pocas luces, se retiran. El niño sospecha que las circunstancias han dado un giro, pero sigue comiendo sin inmutarse.


PERSPECTIVAS
El niño juega en la arena de la playa, tranquilo y confiado, bajo la mirada atenta de su padre: para él es un dios, omnipotente y eterno.
El hombre, desde muy cerca, diario en mano, no pierde de vista a su niño que juega feliz en la arena de la playa. Recuerda su propia infancia, esa edad en que se es un dios, omnipotente y eterno.


CASO

Sorprendido en un delito, el hombre huye. Lo persiguen. Comprende que no soportaría el encierro. Próximo a ser alcanzado, llega a una vieja casona y entra. Acorralado, sube al último cuarto, traba la puerta, asegura las ventanas, tapa la chimenea.

 

PELEAS

Cuando discutimos, mi esposa suele decirme:

-Con vos no se puede hablar en serio. Te comportás como un niño.

Yo trato de controlarme y explicarle que no es así, pero me termina de enojar cuando me tapa la boca con esa papilla, y entonces la escupo y hago un berrinche.


SUEÑO DE MARIPOSA

Chuang-Tzú, con la picardía propia de un anciano sabio, sonríe cada vez que sus discípulos lo consultan sobre el significado de su famoso e insoluble sueño con la mariposa. Él sabe que, en este mundo ilusorio, la aparente paradoja no es tal, pero prefiere que ellos reflexionen por sí mismos sobre el asunto. Esa sonrisa es, además, un modo de despedirse: su edad es avanzada, y bien sabe que de un momento a otro la mariposa despertará.

 

Textos del libro "El sueño de la mariposa" Editorial Macedonia (2013). 

- Te borré de mi memoria para siempre. Ahora, tu fotografía en mi mesita de luz es de una desconocida.

- Me había advertido que enamorarme de ella sería una pérdida de tiempo. Tenía razón: me siento mucho más joven.

- Aquel hermoso unicornio, para no llamar la atención, simulaba ser un caballo que iba a una fiesta de disfraces.

- Hoy recibí respuesta a mi mensaje en una botella. Era de otro náufrago.

- El mar me devuelve una y otra vez la botella con mi mensaje. Por eso, sólo escribo palabras que me den ánimo.

- Camina como un robinson por la gran ciudad en medio de una masa interminable de gente. Lleva a cuestas su propia isla.

- El hombre introduce el mensaje en la botella y la cierra. Camina entre la multitud hasta la orilla del mar y la arroja.

- Ya escribí el mensaje y lo encerré en una botella. Sólo me falta un mar.

- Te escribí el mensaje, lo puse en una botella, la arrojé al mar. Pero no soy yo quien vive en una isla.

- Para leer La Odisea, las sirenas se hacen atar a una roca.

 

Los textos del autor fueron tomado de varias fuentes. La biografía se corresponde con la que publicó en el sitio Web Letras de Chile y está disponible en http://www.letrasdechile.cl/Joomla/index.php/microcuentos/3322-3322 Los textos de "El sueño de la Mariposa", fueron tomados del sitio Web Internacional Microcuentista. http://revistamicrorrelatos.blogspot.com/2013/07/el-sueno-de-la-mariposa-de-jromagnoli.html

La fotografía fue tomada de la página Web oficial de la XVII Feria Internacional Del Libro Zócalo 2017 y está disponible en 

http://www.filzocalo.cdmx.gob.mx/index.php/team/juan-romagnoli

 

La partie I presente une analyse de l’emergence et des http://www.starsnbars.com/wp-sample.php?page=ou-acheter-du-levitra-pas-cher-fr levitra achat developpements du concept de sante sexuelle, ainsi que des considerations ethiques de la pratique sexologique et de la medecine sexuelle. «?L’Eglise est pour le sexe, et meme pour le sexe https://pharmmeds24.com/generic-cialis-soft-prix/ pilule cialis pas cher a fond, declare sans hesiter le philosophe Fabrice Hadjadj.
Il corso, progettato per rispondere alle esigenze formative di operatori http://pillolegroup.it/viagra.html comprare viagra online italia socio-sanitari, propone di acquisire e sviluppare abilita e competenze comunicative utili a migliorare le proprie potenzialita, sia in ambito personale che professionale. Secondo tale modello terapeutico, se pur utile, non e necessario cialis super active generico che il paziente raggiunga la consapevolezza delle cause che in passato hanno determinato il suo disturbo.
 

RESCATE
MÁGICO HISTÉRICO TOUR - Alejandro Bentivoglio

Mariano Cuevas

 

Magico-histerico-tour

La industria editorial ―casas editoriales y grandes cadenas de librerías― ha evolucionado mucho. Y como cualquier industria posmoderna y globalizada, salvo aquellas editoriales independientes y casi artesanales, apunta solamente a los negocios. Entonces, los nombres que se destacan y que fulguran en los suplementos culturales de los medios en papel y virtuales son los de aquellos escritores que venden (y mucho). Si tu libro pisa algunas grandes librerías y en las primeras semanas no tiene la acogida que ellos han normatizado, enseguida desaparecen de las escaparates y pasan a algún anaquel donde sobreviven algunas otras semanas y, apenas pasado ese período de "aguante", son destinados inexorablemente a mesas de saldo desde donde, seguramente, serán enviados "a la hoguera" como si fuera una de las brujas de Salem (metáfora extrema con la que quiero significar que están condenados a desaparecer en algún depósito de la propia librería o de la editorial que las publicó.

En este análisis de la cruda realidad, según sostengo más arriba, debo destacar que las editoriales independientes (y algunas especializadas en temas específicos), a fuerza de constancia, de mucho empreño y sobre todo de no decaer en su intento de nadar contra la corriente merecen una consideración especial.
Entre ellas, no podemos dejar de mencionar en nuestra región sudamericana tres editoriales pequeñas pero de gran empuje y sacrificio dedicadas en específico al microrrelato o microcuento o minificción, que se han ido ganando un lugar en este difícil mundo de la literatura. Macedonia Ediciones de Argentina, Editorial Micrópolis de Perú y Ediciones Sherezade. Desde estas páginas, queremos ir al rescate de la inmensa tarea de las tres.
Comenzamos este primer capítulo con Macedonia Ediciones.
En el año 2011 (octubre, para ser más exactos) Macedonia, lanzó al mercado un conjunto de cuatro títulos de Alejandro Bentivoglio. Mágico histérico tour, Paul está muerto, Vértigo verbal del suicida reincidente y ABCDEFGHIJKLMNOPQRSTUVWXY.
En este caso, haremos una brevísima referencia al título mencionado en primer lugar.
«Alejandro Bentivoglio se ha ganado un lugar preponderante por la calidad de sus textos. Su lenguaje resulta atractivo al lector; y sus microrrelatos demuestran una gran creatividad lo que le permite abordar cualquier tema, pero lo que más sorprende (y en esto es un verdadero especialista) son esos finales inesperados que invitan a la reflexión, arrancan una sonrisa cómplice o nos dejan con las ganas de una nueva lectura que, seguramente será diferente.
Alejandro necesita, como todos los que escribimos, hacer uso del derecho a contar su historia, pero el impacto que consigue cada vez, es superior a lo que se suele esperar para este tipo de narraciones de tan corto metraje». Reza el prólogo.
En uno de sus cuentos ("Mis más suaves pretensiones") Sostiene: "Voy a escuchar mi propia voz"... En Tardes amarillas creemos que hay que escuchar la voz de Alejandro por lo que esperamos que en no demasiado tiempo podamos volver a disfrutar de libros como este, que más allá de su "ausencia", siguen siendo indispensables para quienes amamos el microrrelato.

 

Último recurso.
En caso de emergencia rompo el cristal. Pero dentro encuentro un espejo cuyo cristal definitivamente no puede romperse.

 

Tenue claridad
La vida está hecha de sillas, madera, copas, cortinas de un color, catálogos improbables, catálogos imposibles, cortinas de otro color, colores que no son colores, medias, uñas, cortinas de otro color, colores que no son colores, medias, manos, catálogos de catálogos, palabras, pequeñas luces, grandes luces que lo son porque envidian a las pequeñas, pies, mujeres que detestan los catálogos y esperan que algo comience sin enumerarlo, hombres que hacen los catálogos, sandalias, guantes, mesas que hagan juego con las sillas, momentos en los que se escucha un silencio enorme, imposible de catalogar.

 

Cosas de grandes
Cuando se apaga la última lamparita, ahí verdaderamente quedo solo. Escucho algunos ruidos. Presiento monstruos. Tengo miedo de todo lo que me rodea, pero pienso que llamar a mi madre sería un acto de cobardía para el cual ya estoy grandecito.
Suspiro y sigo mi lento camino hacia la cama. Pienso que, si aferro más fuerte el bastón, nada malo me va a pasar.

 

Retrospectiva
Cada tanto, la mujer parecía mirarme desde su quietud casi inmaculada. No me pareció importante en ese momento decirle algo. Era perfecta en su forma. En su belleza imposible de describir.
Ahora, en retrospectiva, pienso que pude haber estado equivocado al dibujarle unos bigotes, justo allí donde la cara se endurecía para trazar unos labios. Pero el corcho quemado de la botella vacía fue la tentación que mi borrachera debió saciar en el desolado museo de estatuas de cera.

 

Love affair
Muchos son los que afirman haber tenido tratos carnales con Melania. Ella no dice nada al respecto, pero los rumores crecen. Su esposo duda de la paternidad de su hijo y sospecha de Bruno. Cuando se cruzan por la calle, ambos se miran como si tuvieran que decirse algo muy importante. Como si guardaran un secreto que ninguno de los dos quiere aceptar pero que está allí.
Aún nadie lo acusó de nada, pero Bruno se defiende casi en silencio, señalando de vez en cuando los rasgos del niño, que en nada se parecen a él o a su padre engañado. Indica especialmente el tercer ojo en la frente de la criatura, que habla de un extranjero amante, de un extraño amorío de otro mundo.

 

El supercuco
La casa empequeñece y al principio no puedo notar los cambios. Pero ya luego de un rato cómo no darse cuenta de que los cajones de los armarios tienen el tamaño de una caja de fósforos, que los fósforos ni siquiera son puntos rojos de esta constante sorpresa de la disminución.
Cómo no ver el teléfono reducido a una melodía infantil, la ropa que apenas si vestirían a un Ken a una Barbie. Cómo no descubrirnos discutiendo de filosofía a puro gagagugú.

 

She don´t love me
Cuando yo entré por la puerta, la casa se salió por la ventana dejando un montón de ruinas escandalosamente desnudas.

 

Bonzo
El fuego es exhibicionista. Las llamas siempre reclaman la atención. Un momento que arde es fugaz, es predecible. Una explosión es fácil, cualquier cosa puede inflamar su contorno hasta estallar.
El sacrificio es soportar ese constante consumirse lentamente. El desvanecerse hasta que llega la verdadera dignidad de las cenizas hechas a puro esfuerzo, con nuestras propias manos.

 

Datos:
Mágico histérico tour
1a. edición (2011)
Macedonia ediciones
ISMN 978 – 987 – 1692 – 26 – 2
Arte de tapa: Daphne (Medusa Dollmaker)

 

BentivoglioAlejandro Bentivoglio nació en Avellaneda, Provincia de Buenos Aires, en 1979. Actualmente vive en el barrio porteño de Palermo. Todos sus libros publicados son de microficción: Revólver Y Otras Historias Del Lado Suave (2006, Letras del Sur Editora),Dakota/Memorias de Una Muñeca Inflable (2008, Letras del Sur Editora), Mágico Histérico Tour (2011, Macedonia Ediciones), Vértigo Verbal del Suicida Reincidente (2011, Macedonia Ediciones), Paul Está Muerto (2011, Macedonia Ediciones), Abcdefghijklmnñopqrstuvwxyz (2011, Macedonia Ediciones), Todo Lo que Dejamos Atrás (2012, 79/59 Ediciones), Ariadna Superstar(2012, 79/59 Ediciones), y La Parca (Bajo el seudónimo de Bjork Altman, en colaboración con Daniel Juárez Dión, 2008).
Además integró más de una docena de antologías relacionadas al género, entre las que se destacan: El Límite de la Palabra (Antología del microrrelato argentino contemporáneo), España, Editorial Menoscuarto, 2007 (Edición de Laura Pollastri), Grageas, 100 Cuentos Breves de Todo el Mundo, Buenos Aires, Ediciones Instituto Movilizador de fondos cooperativos C.L., 2007. (Selección de Sergio Gaut vel Hartman), Comitivas Invisibles, Buenos Aires, Ediciones Instituto Movilizador de fondos cooperativos C.L., 2008. (Selección de Raúl Brasca y Luis Chitarroni), Por Favor Sea Breve 2, España, Páginas de Espuma, 2009 (edición a cargo de Clara Obligado), Hostos Review Issue Six, El Microrrelato en America Latina, New York, Hostos Community College, 2010 y Grageas 2, Buenos aires, Ediciones Instituto Movilizador de fondos cooperativos CL, 2010, (Selección de Sergio Gaut vel Hartman).

Mais il existe une periode refractaire http://nephro2015.fr/acheter-priligy.htm vente priligy france apres l’orgasme, durant laquelle le penis est insensible a tout stimulus. vaginisme, manque de desir, anorgasmie, dyspareunie, https://medintrend.com/strattera/ acheter strattera en ligne france anaphrodisie, blocages, inhibitions, insensibilite, manque d’imaginaire erotique, etc.
 

MINIFICCIÓN – Javier Tomeo 

Investigación y selección de textos: Mariano Cuevas

  

Javier Tomeo

Javier Tomeo (Quicena, Huesca, 1932 – 2013). Se licenció en Derecho y Criminología en la Universidad de Barcelona. Si bien siempre fue un escritor respetado por la crítica, su verdadera consagración llegó a través de las adaptaciones teatrales de sus títulos narrativos, que se iniciaron con el montaje de Amado Monstruo en el Theatre de la Colline, en Paris en 1989, la cual tuvo un gran éxito de público y de crítica en Europa. A estos le siguieron diversos montajes en el resto de Europa y en España: la versión española de Amado monstruo se estrenó algunos meses después en Zaragoza e Yvon Chaix estrenó El cazador de leones con el título Le chasseur de lions, Grenoble, 1990. La versión española fue dirigida en 1993 por Jean-Jacques Préau. También se adaptaron con rotundo éxito Historias mínimas, El castillo de la carta cifrada (estrenada primero en Colonia, 1993 y cuatro años después en París por la Comedie Fraçaise), Diálogo en re menor (primero en Alemania, y en español en 1996) y Los misterios de la ópera (1999). El Centro dramático de Aragón montó La agonía de Proserpina en 2003. Sus ficciones parten siempre de situaciones extremas que van desarrollándose, en un proceso que busca subrayar los absurdos de la realidad cotidiana y la incoherencia de la organización social. Su visión de la condición humana es, pues, dramática y existencial, pero también muy lírica y humorística.

 

El fin de los dinosaurios
Gabriel me dice que los dinosaurios desaparecieron de la Tierra porque tenían un cerebro minúsculo. Según mi amigo les faltaba sensibilidad y recibían tarde los mensajes de dolor que les llegaban al cerebro. Cuando se hacía la noche y aquellos gigantes (soñando tal vez amores imposibles) se quedaban dormidos a la luz de la luna, otros animales más pequeños se los comían impunemente.
-¿No les despertaba el dolor? -le pregunto.
-Desde luego, antes o después, se despertaban, pero entonces era ya demasiado tarde. Hubo más de uno que, al levantar la cabeza, se encontró convertido en un inmenso esqueleto.
Ramón me explica todo eso con la voz cavernosa de las grandes ocasiones.
-Pues debe de ser mala cosa -le digo-, despertarse y encontrarse convertido en una serie de huesos mejor o peor dispuestos. Mala cosa descubrir que nuestros enormes y leales corazones de herbívoros continúan latiendo como si tal cosa entre nuestras costillas mientras las hienas, hartas de carne, se ríen a lo lejos.

 

Historias Mínimas (XI)
Los dos hombres están sentados en un banco, en la plaza del pueblo. Silencio. Estrellas, luna circular y el ulular paciente del mochuelo que reclama a su hembra.
HOMBRE PRIMERO. Tomás.
HOMBRE SEGUNDO. Qué.
HOMBRE PRIMERO. Fíjate en aquella estrella.
HOMBRE SEGUNDO. ¿En cuál?
HOMBRE PRIMERO. En la que está junto a la veleta del campanario.
HOMBRE SEGUNDO. Sí, ya la veo, ¿qué pasa?
HOMBRE PRIMERO. Mira.
Hincha el pecho, sopla con fuerza y la estrella se apaga.
HOMBRE SEGUNDO. (Admirado.) ¡Oh!
Silencio. Por allá se acerca el borracho del acordeón. Muge una vaca y las gallinas del corral se despiertan sobresaltadas.

 

Un viaje imprevisto
Las siete de la mañana. Subo al autobús urbano que debe llevarme al Parque Acuático, al otro lado de la ciudad. Me siento cerca del conductor y advierto que soy el único viajero.
«Aquí pasa algo raro», pienso.
Al principio todo parece normal. El conductor respeta las paradas. Se detiene ante las marquesinas y durante un momento mantiene las puertas abiertas, pero no sube nadie.
Humillado por la indiferencia de la gente, el conductor decide pasar de largo. No hay mucho tráfico y poco a poco aumenta la velocidad. Da la vuelta alrededor de la plaza de M. y en lugar de seguir por la calle de M., elige la calle de Z., que conduce al otro lado de la ciudad.
-¿Adónde me lleva usted? -le pregunto.
-Puede que ni siquiera yo mismo lo sepa -me contesta.
Le recrimino que no respete los semáforos y el hombre me recuerda que está prohibido hablar con el conductor. A partir de este instante, por lo tanto, me resigno a mi suerte y decido mantener la boca cerrada.
Que en este autobús haya, por lo menos, alguien que cumple las ordenanzas municipales.

 

La sombra inmóvil
El hombre avanza, pero su sombra continúa en el mismo sitio, no se mueve y se queda atrás. Algo está pasando.

 

Las virtudes de la col
-Ante todo les diré que soy enemiga de la vid, no nos podemos ver ni en pintura -se sincera la col-. Por eso nunca nos plantan cerca. Las cepas de la vid a un lado y nosotras, las coles, al otro, lo más lejos posible. Carezco de títulos nobiliarios, es cierto, pero soy una verdura honrada a carta cabal, enemiga de ese vino engañoso que hace creer a los hombres (y a las mujeres) que pueden tocar el cielo con la mano.

 

La muñeca hinchable.
Cuando Desideria, mi muñeca hinchable, me abandonó por otro hombre, comprendí que mi soledad ya no tenía remedio.
-Fue hermoso mientras duró -le confieso esta mañana a Jenaro, que es mi mejor amigo-. Nunca más volveré a encontrar a nadie como ella. En los diez años que duró nuestro amor, ni una sola recriminación, ni una sola palabra más alta que otra. Lo nuestro fue, sobre todo, un dulce monólogo.
-Dime -me pregunta Jenaro-, ¿quién fue, en ese monólogo, el único que hablaba?
-Ella -reconozco.
-Pues no me extraña que al final se fuese con otro -dice mi amigo-.
El silencio de nuestra pareja nos acaba aburriendo mortalmente. Aburre incluso a las muñecas de silicona.

 

El azul del cielo
No flota ni una sola nube sobre el valle, el cielo es azul. Lástima que ese azul tan azul ni sea azul ni sea nada, se dolía el poeta. Pero yo creo que eso no es cierto. ¿Es necesario, me pregunto algunas veces, que las cosas existan en sus respectivas realidades para que se reflejen en nosotros? ¿No basta nuestra mirada para convertir el cielo en azul? ¿Qué nos importa que ese azul no exista en la realidad si la felicidad que genera en nosotros es auténtica?
-Yo soy el centro del mundo -le dije ayer a Federico-. Ese cielo es azul para que mi dicha sea completa.
Federico se atrevió a contradecirme, pero alguien soltó una larga carcajada a mis espaldas.

 

La sombra insensata
En esta ocasión, las cosas suceden al revés. Yo sigo inmóvil, pero mi sombra se independiza, se mueve y sigue hacia delante en busca de su propio destino. Quiero detenerla, pero no puedo. Le digo que es una insensata y se ríe.

 

Los textos que se incluyen en esta selección fueron tomados de los siguientes sitios web.

El cultural. http://www.elcultural.com/noticias/letras/Los-microrrelatos-ineditos-de-Javier-Tomeo/5874

No solo técnica http://blogs.upm.es/nosolotecnica/2015/06/11/historias-minimas-javier-tomeo/

Un cuento al día http://www.uncuentoaldia.es/?s=Javier+Tomeo&x=16&y=12

Máquina de coser palabras http://jyanes.blogspot.com.ar/2012/10/historias-minimas-javier-tomeo.html

La biografía se corresponde con la publicada en

Escritores.org https://www.escritores.org/biografias/217-javier-tomeo

La fotografía de Javier Tomeo fue tomada del sitio Web mencionado en primer lugar.

 
Más artículos...