Tapa de La descomposición

                   

 

 

 

 

 

 Composición sobre "La descomposición" de Hernán Ronsino (Amaru Diógenes Condorí)
                                  Especial para Tardes amarillas.

 

Opinar sobre la escritura de otros autores suele resultar una experiencia casi tragicómica. Más allá de la formación académica en literatura, especialmente en teoría y crítica literaria, el que realiza la reseña de un libro, es esencialmente un lector. Para mi desgracia, me gusta mucho leer y generalmente no pasa un día de mi vida sin que lea algo y como ya estoy en una edad avanzada de mi existencia, probablemente me resulta difícil la lectura de las vanguardias. Al final de cada día me pregunto si, por casualidad, no habrán sentido ese mismo sentimiento aquellos que, en su época debían reseñar u opinar sobre quienes, de alguna manera, constituían vanguardias y que, con el paso del tiempo, se han transformado en escritores clásicos y en algunos casos, además de ser consagrados, se han transformado en “autores de culto”. 

Leer más...

 

 

 

 

ORLANDO VAN BREDAM

 

En Orlando Van Bredam, el desamparo es mucho más que una teoría

Por Amaru Diógenes Condorí

Especial para Tardes Amarillas

 

Orlando Van Bredam, escritor entrerriano pero que vive actualmente en Formosa, goza de firme prestigio entre sus colegas escritores. No obstante, hasta hace unos días, si bien había leído, de manera aislada, cuentos suyos, sobre todo microrrelatos (en los que ha demostrado ser un especialista dotado de un enorme talento) debo confesar que desconocía la mayor parte de su obra (no por desidia sino porque los escritores siempre tenemos urgencias de lectura que, con más frecuencia de lo que se debería, nos hacen olvidar aquellos nombres que resultan más cercanos a nosotros).

De manera casual, en el mes de mayo, husmeando en una librería de saldos en Buenos Aires descubrí la novela “Teoría del desamparo”,obra que (admito) no había leído y que en el año 2007 fuera premiada por un jurado compuesto por Andrés Rivera, Vlady Kociancich y Abelardo Castillo (nada menos) los que le otorgaron el Premio Planeta de Novela. Comprarla y guardarla en la mochila, resultaron para mí un acto reflejo.

Por aquellos días, enfrascado en la lectura de una compleja novela que me llevó más tiempo que el que yo mismo esperaba, dejé de lado la novela de Van Bredam hasta que el pasado fin de semana, después de varias postergaciones, me aboqué a su lectura y, para mi sorpresa me encontré con una joyita. 

Leer más...

 
Más artículos...